La elección del mejor colegio para nuestros hijos puede convertirse en un problema
La elección del mejor colegio para nuestros hijos puede convertirse en un problema - ABC
ESPECIAL COLEGIOS

Apuntes para el duro examen de hallar la mejor oferta educativa para nuestros hijos

Es una decisión que no se debe vivir con dramatismo porque será la evolución del propio niño en el centro la que nos acabe indicando si hemos acertado o no

MadridActualizado:

La elección de un colegio puede llegar a ser un verdadero quebradero de cabeza para muchos padres que tratan de buscar la mejor opción para sus hijos. A las tradicionales preguntas que se pueden hacer los progenitores sobre elegir entre un colegio público, concertado o privado, se les unen muchas otras cuestiones sobre la metodología que se aplica en los centros o los valores que se imparten en ellos. Una de las primeras cosas a tener en cuenta es saber que «no hay colegios ni mejores ni peores, sino más o menos adecuados para cada niño», explica la psicóloga clínica María Pavón. «El objetivo es que el niño se encuentre bien, que regrese contento a casa después de un día de escuela», resalta la psicóloga Rocío Ramos-Paul. Esta experta recuerda además que se trata de una decisión que no se debe vivir con dramatismo porque será la evolución del propio niño en el centro la que nos acabe indicando si hemos acertado o no y en caso de no estar bien «siempre se le puede cambiar de colegio».

• Atender a las necesidades del niño. Existe mucha oferta, los padres tienen cada vez más alternativas, y cuando se va a elegir colegio es muy importante «que se ajuste a las necesidades de cada niño», subraya Rocíos Ramos-Paul. Tener en cuenta la forma de ser y de relacionarse del pequeño con los demás va a ayudar mucho en la elección. «A un niño tímido le irá mejor un colegio más pequeño y a otro más extrovertido un centro más grande», pone como ejemplo María Pavón.

• Sin presiones. Muchos padres viven este momento con mucha tensión y angustia. «Se tiene que decidir de forma relajada», indica Ramos-Paul. Y sobre todo teniendo en cuenta que hay marcha atrás en caso de no estar contentos con la elección.

• Conexión con los valores del centro. Los valores que defiende el centro deben concordar con los que trasmite la familia a los hijos en su día a día. «Debe existir un hilo conductor entre el mensaje del colegio y el que viven los niños en casa», matiza la psicóloga Pavón.

• Metodologías novedosas. Hay que conocer bien la forma de trabajar de los centros. Cada vez son más los colegios que dan más importancia al lado personal de los niños, con dinámicas de trabajo en las que fomentan sus destrezas.

• Tener claras las prioridades. No hay colegios perfectos sino que cada uno se adapta a las prioridades de cada familia. «Es mejor no dejarse seducir por cosas secundarias y tener en cuenta cuáles son las prioridades», advierte Pavón. Los equipamientos tecnológicos o las instalaciones deportivas pueden ser atractivos pero no dejan de ser aspectos secundarios,

• La tradición no debe respetarse siempre. Algunos padres eligen el colegio al que ellos fueron de pequeños sin tener en cuenta las características y necesidades de sus hijos. «Lo que te ha ido bien a ti puede que no sea bueno para tu hijo», dice Ramos-Paul.

• Profesores nativos. La enseñanza en más de un idioma es fundamental en la educación de nuestros hijos, y cada vez tiene más protagonismo la oferta de un tercer idioma. Pero es importante confirmar antes si los profesores son nativos.

• Cercanía. Aunque no se considera un factor determinante, sí se debe considerar el tiempo que los niños van a pasar en el traslado al centro.

• Extraescolares. La oferta de actividades después de la jornada escolar puede ayudar a muchos padres a conciliar su trabajo con la recogida de los niños. Incluso algunos centros abren antes sus puertas y tienen servicio de desayuno.

• Servicios de orientación y tutorías. Un buen servicio de orientación pedagógica puede ser clave para conseguir desarrollar todas las capacidades del alumno y encaminarle desde tremprana edad en su futuro profesional. La figura del tutor también es esencial como nexo entre el centro educativo y el alumno.