Las técnicas de reproducción asistida son cada vez más sofisticadas
Las técnicas de reproducción asistida son cada vez más sofisticadas - ARCHIVO

Los niños 'probeta' no tienen más problemas de salud que los 'naturales'

Un macroestudio sobre más de 90.000 personas confirma que no hay mayores tasas de parto prematuro, bajo peso al nacer u otros problemas asociados

Actualizado:

Los niños que nacen gracias a las técnicas de fertilización in vitro no tienen más complicaciones que los concebidos de forma natural. Lo afirma el mayor estudio llevado a cabo hasta la fecha que ha analizado la salud de bebés concebidos mediante técnicas de fertilización a través del tiempo. En concreto el trabajo ha revisado los datos de más de 92.000 niños en Dinamarca, Finlandia, Noruega y Suecia, y concluye que, a pesar de que ha habido un incremento en el uso de las técnica de reproducción asistida en los últimos 20 años, sus resultados en salud son similares a los de los concebidos de forma natural.

El mensaje de este estudio, señala Antonio Requena, director médico del Instituto Valencia de Infertilidad (IVI) «es que podemos estar tranquilos. No hay diferencias con los niños que se conciben de forma natural en cuanto a malformaciones, partos prematuros o bajo peso al nacer». Lo dice el estudio que se publica en « Human Reproduction»: un menor número de bebés prematuros, con bajo peso al nacer, nacidos muertos o moribundos en el primer año de vida.

El equipo coordinado por Anna-Karina Aaris Henningsen, de la Clínica de Fertilidad en el Rigshospitalet de la Universidad de Copenhague (Dinamarca) analizó datos de 62.379 embarazos únicos y 29.758 gemelos nacidos entre 1988 y 2007 en los cuatro países nórdicos. Y los compararon con los grupos de control de 362,215 niños nacidos únicos y 122.763 gemelos, ambos concebidos espontáneamente, nacidos en los mismos países durante el mismo período.

Durante el período de 20 años de nuestro estudio observamos una notable disminución en el riesgo de prematuros o muy prematuro, señala Henningsen. «Además hemos visto que la proporción de niños únicos concebidos por reproducción asistida que nacen con un peso bajo o muy bajo -menos de 2500g o 1500g, respectivamente- también disminuyó; y lo mismo se aprecia con las tasa de mortinatos (nacidos muertos) y muerte durante el primer año, que se redujo tanto entre los hijos únicos y los gemelos.

Transferencia única

La razón de esta mejora, esgrimen los investigadores en su trabajo, radica en que en estos países se apuesta por la transferencia de un solo embrión por ciclo durante la reproducción asistida, algo que, apunta Henningsen «no solo reduce las tasas de embarazos múltiples, sino también tiene un efecto importante en la salud del bebe». Añade la investigadora que la transferencia de varios embriones en un único ciclo, incluso si produce un solo bebé, puede tener un impacto negativo en los resultados neonatales de hijos únicos. «Al transferir un único embrión, no solo evitamos el riesgo de partos múltiples y todos los problemas de salud asociados para los bebés y madres, sino que también evitamos la necesidad de aplicar técnicas para eliminar los fetos no viables».

Pero según Requena también hay otros factores que han contribuido a la mejora de la salud de los niños ‘probeta’. «Además de la transferencia única, hemos mejorado tanto las habilidades técnicas en el laboratorio como las clínicas de los médicos». Además, los medios de cultivo en el que los embriones se desarrollaron por primera vez en el laboratorio han mejorado en calidad, lo que ha hecho que los embriones que transferimos «sean más sanos».

Por ejemplo, según el estudio, entre 1989 y 2002, la tasa de mellizos en niños concebido mediante técnicas de fertilización en los cuatro países se mantuvo estable, en torno al 23%, pero comenzó a declinar y, en 2007, era del 11,6%. Y este descenso se vio reflejado en los resultados de salud para los niños: la tarifa de bebés prematuros (nacidos antes de las 37 semanas de gestación), tanto de hijos únicos y gemelos, se redujo en todos los países analizados.

Trasladar los datos a España, debido a que no hay un Registro Nacional sobre Tratamientos de Reproducción, resulta complicado

Para Henningsen «estos resultados demuestran que, si bien ha habido un aumento considerable en los ciclos de reproducción asistida en los últimos 20 años, esto ha ido acompañado de una mejora significativa en los resultados de salud para estos bebés, sobre todo para los bebés únicos».

A la hora de trasladar los datos a España, reconoce Requena que, debido a que no hay un Registro Nacional sobre Tratamientos de Reproducción, resulta complicado. Ahora bien, destaca, «la sensación es similar, cada vez hay menos complicaciones». Sin embargo, ve más complicado apostar por la transferencia única de embriones debido principalmente al coste de los tratamientos. «Nosotros en el IVI apostamos por ello, pero hay que tener en cuenta el coste».

Por último, añade, recuerda que las complicaciones no desparecerán del todo porque se trata de técnicas complejos que se aplican en parejas con «problemas de fertilización y, en muchos casos, mayores».