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Supervivientes 2019 Reencuentros, amoríos y ataques de ansiedad: el paso de Isabel Pantoja por «Supervivientes 2019»

La tonadillera fue la gran sorpresa de la edición, pero no pudo llegar hasta la final por problemas de salud

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Isabel Pantoja en su entrevista en el plató de «Supervivientes 2019»
Isabel Pantoja en su entrevista en el plató de «Supervivientes 2019» - MEDIASET ESPAÑA
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Isabel Pantoja ha sido, sin lugar a dudas, la gran protagonista de «Supervivientes 2019». Tras 73 días de concurso, la tonadillera tuvo que regresar a España por sus problemas de salud. Sin embargo, en la isla ha protagonizado una infinidad de momentos que han hecho que la artista brillara con luz propia sobre los Cayos Cochinos. Desde antes de comenzar la convivencia, incluso, Pantoja ya protagonizó un gran momento en Honduras: su encuentro con Chelo García Cortés.

Entre una enorme tensión se produjo el encuentro, con muy pocas palabras de por medio. «Tenemos días para hablar y mirarnos a los ojos», dijo Cortés, a lo que la cantante aclaró que la convivencia sería agradable. «Yo he venido a pasarlo lo mejor posible porque era la ilusión de mi vida. Seremos concursantes, yo no tengo nada más que hablar, la verdad. Una cosa es ver a Chelo y otra cosa es... otras cosas», concluyó la tonadillera en el estreno de «Supervivientes 2019».

A los pocos minutos, llegó el momento que media España deseaba presencial: el salto de Isabel Pantoja desde el helicóptero. El suyo fue el último salto de la edición, haciendo esperar a la audiencia hasta pasada la medianoche. Mientras la tonadillera se disponía a saltar, pudo recibir los ánimos de sus hijos, Kiko Rivera y Chabelita, ambos presentes en el plató. Isabel Pantoja, con un bañador de lunares blancos sobre negro, e intentando contener su emoción, hizo el salto a pesar del miedo que reflejaba su rostro. Para Telecinco, esto momento en «Supervivientes 2019» logró el «minuto de oro» del jueves 25 de abril, ante más de cinco millones de espectadores y con un 45,1% de cuota de pantalla.

Con el paso de los primeros días de convivencia, Isabel Pantoja se fue sintiendo cada vez más cómoda entre sus compañeros. De todo ellos, uno en especial le llamó la atención algo más de lo normal: Colate. El hermano de la jurado de «Masterchef» y la tonadillera empezaron a tener una relación que, con el paso del tiempo, bien podrían haber llegado a superar la amistad. Los piropos cruzados y la oportunidad de pasar una noche en solitario hicieron que, desde España, se especulara sobre si verdaderamente podría saltar la chispa del amor entre los robinsones.

Sin embargo, las nominaciones de Colate a Pantoja en «Supervivientes 2019» provocaron que la tonadillera se cansara y rompiera cualquier relación con el hermano de Samantha Vallejo-Nágera. De hecho, incluso, a su regreso a España, Colate llegó a negar que por su parte hubiera cualquier tipo de intención con sus palabras hacia la artista.

Y de un posible noviazgo al gran amor de Isabel Pantoja: Franciso Rivera «Paquirri». O, al menos, eso es lo que ella misma ha asegurado en «Supervivientes 2019». Mientras Mónica Hoyos le preguntaba, la tonadillera hablaba de la manera en la se conocieron: de forma totalmente fortuita, después una corrida del diestro a la que había sido invitada por Manzanares. «No se lo que me entró por el cuerpo», decía Pantoja sobre el momento en el que se cruzaron sus miradas, cuando «Paquirri» realizaba el habitual paseíllo. Relató como, tras el festejo, el fotógrafo Manuel Gallardo acercó a Pantoja hasta el hotel para que se conocieran. Al abrir la puerta, «Paquirri», le espetó «tú eres la Pantoja», a lo que, educada, respondió con un «si te da igual, Isabel». «Esa cara no se podía aguantar. Moreno, con esos ojos, con esa camisa de seda natural con anclitas, que todavía la tengo... y tenía unas fotos de sus hijos en la mano», rememoraba Pantoja llena de emoción.

Y recordando, Isabel Pantoja se topó con su propia cárcel en Honduras. Han sido varios los intentos de abandono de la tonadillera, pero ninguno tan intenso como el que le llevó hasta el borde de un ataque de nervios. A pesar de lo acostumbrada que está a las situaciones complicadas, lo que en principio podría considerarse como un descanso mental en «Supervivientes 2019», para Pantoja también ha servido para remover fantasmas del pasado.

La tonadillera protagonizó el mayor ataque de ansiedad que se recuerda en el concurso. A lágrima viva, pidiendo a gritos una barca de la organización para poder abandonar el concurso y pidiendo ayuda a su hijo, Kiko Rivera, Pantoja cargó con el saco para terminar su aventura ante los intentos de vano de sus compañeros por tranquilizarla. Finalmente, la tonadillera reconoció que en «Supervivientes» que «el estar en una isla me recuerda, día a día, que no tengo el mando de mi vida nuevamente», asegurando que el concurso le recordaba demasiado a su paso por prisión.

Además, Isabel Pantoja llegó a convertirse, de forma totalmente inesperada, en líder de «Supervivientes 2019». Gracias a una prueba en la que la contención de las apetencias era clave, la tonadillera fue capaz de ser la que más se acercó a la cantidad justa que debían de degustar de un imponente cuenco de fabada asturiana. El collar de líder, que dedicó a toda su familia y a sus seguidores, le permitió nominar directamente a Colate, que se había convertido ya en su principal enemigo en «Supervivientes 2019».

Esa misma noche en la que consiguió el collar, Pantoja recibió la visita de su hija Chabelita a Honduras. Debajo de la máscara del unicornio, la joven esperaba a su madre arropada en una cama que compartieron las dos durante una noche. La alegría de Isabel Pantoja al encontrarse con su hija fue memorable, sirviéndole además para ofrecerle unos ánimos extra que le durarían casi hasta el final de su concurso.

Y es que, como hacen los toreros, tras cortarse la coleta —en su caso por una barbacoa para todos sus compañeros—, Pantoja tuvo que abandonar el concurso de una forma algo descafeinada. Unos altos valores en sangre provocaban que no se pudiera incorporar al grupo y, tras permanecer unos días en observación, la organización decidió que regresara a España.