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La resistencia La confesión más extrema de Manuela Vellés en «La resistencia»

La actriz, que promocionaba «La influencia», reconoció haberse ido de viaje borracha y con un ligue de una noche

La entrevista más escatológica de David Broncano

Manuela Vellés en su entrevista en «La resistencia»
Manuela Vellés en su entrevista en «La resistencia» - MOVISTAR+
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«La resistencia», con David Broncano, se ha caracterizado siempre por ser capaz de obtener de sus invitados las confesiones más surrealistas. La última persona que ha pasado por el sillón del programa de Movistar+ ha sido la cantante y actriz Manuela Vellés.

La intérprete que ha aparecido en «Velvet» y «Alta mar», acudió a «La resistencia» para promocionar su nueva película, «La influencia», que se estrenará en cines el próximo viernes 21 de junio. Sin embargo, como suele ser habitual, durante la entrevista no solo le preguntaron por cosas relacionadas con su papel en la cinta, sino que hubo otra serie de cuestiones muy variopintas.

Una de las que más sorprendió fue la que desveló sobre sus aventuras extremas. Según Broncano, una de las cosas que más caracterizaban a su entrevistada eran las cosas extremas que llegaba a hacer sin darse cuenta, por lo que le preguntó por lo más fuerte que había llegado a hacer en su vida. En un primer instante, Vellés aseguró que había sido «escaparme de casa con un novio que tenía», pero posteriormente dio otra respuesta que impactó mucho más.

«Irme con un tío con el que me había enrollado esa noche de viaje. Coger el coche e irnos». Aunque pueda parecer muy fuerte, en realidad no era un absoluto desconocido para Manuela Vellés. Reconoció que, efectivamente, la relación sentimental que habían mantenido era solo de una noche, pero que le «conocía». Aseguró que con el protagonista de sus historia «me enrollé en una noche en un bar y en la calle después», pero es que, tras eso «decidimos esa misma noche irnos de viaje».

Aunque, a priori, la cosa no pareciera muy extrema, todo iba cambiando de color a medida de Manuela Vellés continuaba con su discurso. «No me acuerdo a donde fuimos, porque iba borracha». Este hecho, que en principio su madre —presente en el plató— desconocía, fue cambiando de tono en el momento en el que recuperó por completo sus capacidades cognitivas. «Cuando me desperté dije: "¿Qué coño hago aquí?". Estuve todo el fin de semana intentando huir porque no quería estar ahí. Yo no sabía que hacía con él. No fue algo para recordar».

En cuanto a las preguntas recurrentes del programa, Manuela Vellés reconoció que ese año había conseguido ahorrar una nada desdeñable cantidad de dinero. En total, cincuenta mil euros gracias a la cinta que estaba promocionando, pero que en cambio, al haber producido el disco que ha sacado al mercado, había tenido que invertir bastante cantidad.

En cuanto a las relaciones sexuales que ha mantenido en el último mes, aseguró que, con su novio, suelen preguntarse en la cama si «¿echamos un "kiki" o un Broncano?», afirmando que es seguidora del programa. Además, el estar embarazada, dijo, no le impedía tener una vida sexual intensa. Además, alega que, al tener más sangre por su venas, «los orgasmos son intensísimos», algo que dejó estupefacto al presentador.