El peregrino que desempolvó la ruta de los caballeros de Santiago
Peregrinos hacia el Monasterio de Uclés - m.r.

El peregrino que desempolvó la ruta de los caballeros de Santiago

Manuel Rossi, vecino de Rivas, ha recuperado el antiguo camino de peregrinación al Monasterio de Uclés

Daniel Nebreda y Sara Montero
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En lo alto de un pequeño cerro, bañado por el río Bedija, se alza flamante y majestuoso el Monasterio de Uclés, cuna de una de las órdenes religiosas más prestigiosas de la historia española: los caballeros de Santiago. Guiados por un hombre, un grupos de peregrinos deshacen hoy las pisadas que estos cruzados realizaron antaño.

Manuel Rossi nunca imaginó que comenzaría la obra más importante de su vida con 53 años. Peregrino incansable, se dirigía a venerar la Cruz de Caravaca cuando el padre Julián, de Horcajo de Santiago (Cuenca), le salió al paso y le animó a conocer el monasterio de Uclés. Desde entonces, vive para recuperar la tradición y la historia de este sagrado lugar y ha construido con sus propias manos su camino desde Madrid a Cuenca.

La leyenda del monasterio sedujo por completo al caminante. Rossi sucumbió ante la idea de conectar la Iglesia de Santiago de Madrid –muy cerca de la catedral de la Almudena– con el monasterio, alejado de cualquier ruta peregrina. La pequeña villa de Uclés tiene una especial importancia en la historia de España. Fue la sede de la Orden de Santiago. Nació en 1170 por mandato del rey Fernando II de León para defender la frontera musulmana-leonesa. Pronto comenzaron a proteger y dar cobijo a los peregrinos de los distintos caminos en sus hospederías.

Guiado por el padre Julián, Manuel Rossi comenzó a estudiar cada papel que caía en sus manos sobre esta vía ancestral de peregrinación. A través de un minucioso análisis de escritos de la época, Rossi fue trazando el camino original que discurre entre la Iglesia de Santiago en Madrid hasta Uclés. Las vías antiguamente no estaban señaladas, cada peregrino iba por donde podía. «He intentado marcar el Camino de Uclés por la senda que seguían los caballeros de la Orden, pero estos caminos se encuentran sepultados por carreteras como la de Valencia».

Un recorrido de 144 kilómetros

Rossi, empresario en paro, ha gastado 6.000 euros de su bolsillo en el camino. «La gente cree que se ha hecho solo», explica. El proceso de marcado fue la tarea más ardua que ha tenido que acometer. El objetivo era claro: evitar el peligro de las carreteras. Por eso, se aprovecha de sendas verdes como Madrid Río y la Vía Verde del Tajuña. Los peregrinos, a pie o en bicicleta, solo tienen que seguir las marcas emblemáticas de la Orden de Santiago: la cruz roja con fondo blanco que Manuel Rossi ha pintado por los 144 kilómetros del trazado.

Cada vez más transitado

Más de 1.388 personas han peregrinado al Monasterio de Uclés desde que se inauguró el 17 de abril de 2011. Su secreto está en que es corto, cercano a la capital y fácil de transitar. Tiene carril-bici en algún tramo y está adaptado para los minusválidos. Para establecer un cálculo, Manuel Rossi entrega a cada persona una credencial hecha a mano por él mismo para que el peregrino la selle en cada pueblo. «Si la gente va a realizar la peregrinación es mejor que vaya con credencial. Además de llevar un control, también lo hacemos por seguridad», explica el ideólogo del camino, que ya ha entregado 146 «uclesianas», documentos que testifican que el peregrino ha completado su aventura.