Los niños de San Ildefonso que cantaron la Lotería de Navidad en 1906
Los niños de San Ildefonso que cantaron la Lotería de Navidad en 1906 - abc

Lotería de Navidad 2013: Diego López, el primer «niño de la suerte»

Aunque el Colegio de San Ildefonso nace entre el siglo XIV y XV, la tradición de que sus alumnos canten la Lotería no se inicia hasta el 9 de marzo de 1771

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Más de 240 años han pasado desde que, aquella lluviosa mañana del 9 de marzo de 1771, Diego López introducía su pequeña mano por la puertecilla redonda de un arca que contenía 90 bolas y sacaba una al azar, cantando después el número con «un gracioso soniquete». Aquella fue, en tiempos de Carlos III, la primera participación de un niño del Colegio de San Ildefonso en el sorteo de Lotería.

Por los servicios prestados por Diego López, la Hacienda española depositó en la institución 500 reales, una cantidad más que generosa para la época, que la Corona concedió en concepto de limosna. Nacía así una tradición con la que han cumplido miles de niños, de manera ininterrumpida, hasta hoy, y que cada 22 de diciembre les convierte en protagonistas absolutos del Gordo de Navidad.

Cuando aquello sucedió, el Colegio de San Ildefonso tenía ya cuatro siglos de existencia, aunque no ha aparecido ningún documento que fije con exactitud la fecha. Parece que su origen se encuentra en las guerras y pestes que asolaron Castilla desde mediados del siglo XIV, hasta mediados del siglo XV. La referencia más antigua es un escrito de Felipe II que habla de la «Casa de los niños doctrinos de San Ildefonso», donde se informa del traslado a esta institución de 34 chavales desde el Hospital de Convalecencia.

Hay otra referencia más específica en 1626, en el libro «Historia de la Antigüedad, Nobleza y Grandeza de la Villa de Madrid», donde un tal Jerónimo de Quintana escribe sobre su origen remoto. «En el Colegio de San Ildefonso –se puede leer– se crían los niños que llaman de la doctrina. No se ha podido alcanzar a saber el principio de su fundación, ni quién lo fundase, por su mucha antigüedad. Sólo se halla memoria de él en un privilegio de los señores Reyes Católicos por los años de mil y cuatrocientos y setenta y ocho, en que hacen merced de cierta limosna a este colegio».

«Contra la mendicidad, trabajo»

Desde entonces, el colegio ha seguido fiel a la lucha sin cuartel que planteó Luis Vives a finales del siglo XV, cuando llevó a cabo su máxima de «contra la mendicidad, trabajo». La participación de los niños de San Ildefonso no es más que la consecuencia de este modelo propuesto por el humanista y pedagogo valenciano: la financiación a través de las donaciones y la explotación de la participación de los niños en diferentes actos públicos, tales como acompañar con sus cánticos a las honras fúnebres de diversas personalidades.

Fue en el siglo XVIII el más importante del colegio. Por un lado, porque fue el siglo de la educación, en el que Carlos III promovió su «Plan General de Beneficencia». Todo un método educativo revolucionario que se basaba en la disciplina y el trabajo, en la participación de un profesorado especializado y en la paulatina supresión de los métodos represivos. Y en segundo, porque el 30 de septiembre de 1763 se celebró el primer sorteo de la Lotería, que ocho años después conllevaría la fecha más emblemática de la historia del Colegio de San Ildefonso: el 9 de marzo de 1771 en que Diego López extrajo su número.

En aquel primer sorteo de 1763 se recaudaron un total de 187.500 reales, de los cuales 133.600 fueron a parar a las arcas del Estado. El sorteo se había establecido, principalmente, debido al apoyo incondicional del ministro de Hacienda, Leopoldo de Gregorio, aunque necesitó de la aprobación del ministro del Consejo y Cámara de Indias, Ciriaco González Carvajal. Éste último aseguró que era «un medio válido e importante para aumentar los ingresos del erario público sin quebranto para los contribuyentes españoles».

La «Lotería Moderna»

Tal fue el la acogida del sorteo entre los cargos de la época, desde que los niños de San Ildefonso cantaban los números, que el nuevo proyecto de Loterías, presentado durante la Guerra de la Independencia en noviembre de 1811, fue aprobado sin ningún voto en contra en las Cortes de Cádiz. Aquel nuevo sorteo cambió su nombre por el de « Lotería Moderna», en el que Estado se reservaba el 25% de lo recaudado con la venta de billetes.

Tres años después de aquello, la Lotería cambió su sede desde Cádiz a Madrid, donde se ha seguido celebrando el sorteo desde entonces, con la participación ininterrumpida de los niños de San Ildefonso. Especialmente, desde que en 1897 se introdujo la modalidad del « Sorteo Extraordinario de Navidad», cuya celebración ha sufrido cambios de fechas según la época.

Pero ni la Restauración, ni la Segunda República, ni la Guerra Civil, ni las dos dictaduras del siglo XX pudieron pudieron con la tradición de los niños cantores del Gordo, ni con su colegio, convertido ya, con la llegada de la democracia, en el único centro de protección al menor de toda España.