«Los sucesos de El Aaiún son un orgullo para Marruecos»

El ministro de Exteriores marroquí explica su versión en el Parlamento Europeo mientras el Polisario reclama a la UE un compromiso serio con el pueblo saharaui y acusa a España de «lavarse las manos»

bruselas Actualizado:

El ministro de Exteriores de Marruecos, Taib Fassi-Fihri, ha acudido hoy ante la comisión de Exteriores del Parlamento Europeo para explicar lo sucedido durante el desmantelamiento del campamento de protesta instalado en las afueras de El Aaiún.

"Lo que ha pasado en el Aaiún es un orgullo para Marruecos" ha declarado Taib Fassi-Fihri. En un ambiente de abierta hostilidad por parte de la mayoría de los grupos, a excepción de algunos diputados franceses, el ministro condenó la "ligereza verbal" de los diputados.

También el ministro de Asuntos Exteriores de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), Mohamed Salem Ould Salek, ha reclamado este miércoles a la Unión Europea, y ante la misma comisión, un compromiso "verdadero y serio" con el pueblo saharaui y un papel "más activo", incluido un enviado especial a la zona, para participar de manera directa en la solución del conflicto.

"Tengo la esperanza de que los recientes eventos devastadores marcarán un momento decisivo en la historia de mi pueblo, y un comienzo para un compromiso verdadero y serio de la UE a favor de una solución democrática que permita al pueblo saharaui elegir su destino", ha dicho en una comparecencia ante la comisión de Exteriores del Parlamento Europeo para explicar lo sucedido durante el desmantelamiento del campamento de protesta instalado en las afueras de El Aaiún.

Críticas a España y Francia

"Queremos que se nombre un enviado especial de la UE en la zona para contribuir directamente en la solución del conflicto. Queremos una señal política fuerte a Marruecos", ha insistido. Tras "años de abandono", la Unión Europea tiene una "gran responsabilidad" en este conflicto, según el representante del Polisario que ha señalado especialmente a España, por tratar de "lavarse las manos", y a Francia, por actuar de "apoderado" de Marruecos en Naciones Unidas.

Además ha acusado a las fuerzas marroquíes de utilizar "munición viva" para el desmantelamiento del campamento de protesta de Gdeim Izik.

Las acciones ordenadas por Marruecos para disolver esta protesta "han costado muchas vidas y centenares de heridos, detenidos y desaparecidos", según su relato, si bien ha admitido no poder decir "con exactitud" cuáles fueron los hechos, responsabilizando a la parte marroquí de esa falta de información. Los días de "represión" contra el campamento "pacífico" se saldaron con "muchos desaparecidos, no se sabe su muertos o detenidos. Nadie puede decirlo (. . . ) porque Marruecos no quiere", ha reiterado Ould Salek, que ha recordado el veto marroquí a la entrada de eurodiputados, periodistas y otros representantes internacionales a territorio saharaui.

También ha dejado claro que no confía en las actuales conversaciones en el marco de Naciones Unidas porque, dice, "Marruecos no quiere negociar". "No estamos negociando nada con Marruecos porque Marruecos no quiere negociar, quiere imponer", ha recalcado.