AFP

Arabia Saudí, Bahréin, Emiratos y Egipto romplen relaciones diplomáticas con Qatar

Arabia Saudí alude que es una «medida necesaria» y toma la decisión después de que Bahréin lo anunciase. A la decisión también se suma Egipto y Emiratos Árabes Unidos

Doha se queda fuera de la coalición militar árabe en Yemen por «apoyar el terrorismo», según denuncian los demás miembros

El CairoActualizado:

La estabilidad diplomática en el Golfo se tambalea tras la decisión de varios países árabes, entre ellos Arabia Saudí, Emiratos o Egipto, de cortar relaciones diplomáticas con Catar por sus presunto apoyo al terrorismo, mientras que el pequeño reino del Golfo ha denunciado una «feroz campaña mediática» en su contra.

Arabia Saudí, Egipto, Bahréin y Emiratos Árabes Unidos han ido anunciado a lo largo de la mañana del lunes su decisión de cortar lazos diplomáticos e imponer distintos tipos de sanciones contra el reino catarí por su presunto apoyo al terrorismo «socavando la estabilidad» de la zona y la «unidad interna» de estos cuatro países árabes. Según la agencia de noticias saudí SPA, Riad acusa a Catar de financiar o auspiciar numerosos grupos terroristas, entre ellos los «Hermanos Musulmanes, Daesh o Al Qaida». A través de un comunicado difundido por su agencia de noticias local, el Ministerio de Asuntos Exteriores catarí ha respondido que estas medidas «no están justificadas y se fundamentan en calumnias, sin ninguna evidencia», ya que el reino «cumple su deber en la lucha contra el terrorismo y el extremismo».

Cierre de fronteras

Tras el anuncio, los diplomáticos cataríes en Bahréin o Emiratos han recibido un ultimátum para abandonar sus territorios en 48 horas, mientras las fronteras y espacio aéreo quedan cerrados para nacionales de Catar. Bahréin ha anunciado además que dará catorce días a los ciudadanos cataríes para abandonar el país. Ethiad, aerolínea con base en Abu Dhabi, ha anunciado la suspensión de todos sus vuelos a Catar «hasta próximo aviso», al igual que Emirates, con sede en Dubai. Desde Catar, la aerolínea Qatar Airways tampoco operará vuelos a Arabia Saudí.

La tensión entre Catar y estos países árabes ha ido aumentando en los últimos años, especialmente por el tradicional apoyo del reino del Golfo a grupos como los Hermanos Musulmanes, catalogados como terroristas en Egipto en 2013, pero terminó de estallar el mes pasado, cuando se filtraron unas presuntas declaraciones del emir de Catar, Hamad bin Jalifa al Zani, criticando la posturaa de los países del Golfo contra Irán. Arabia Saudí y Egipto respondieron con sendos bloqueos de medios de comunicación con presuntos lazos con Catar. De la noche a la mañana, los internautas egipcios dejaron de poder acceder a más de una veintena de webs de noticias, entre ellos tanto la versión en árabe como en inglés de la cadena catarí Al Jazeera. Catar criticó la «feroz campaña mediática» contra el país árabe, que finalmente ha culminado en la ruptura unilateral de relaciones diplomáticas.

«Arabia Saudí ha tomado este paso crucial como resultado de las graves violaciones por parte de las autoridades de Doha, tanto a nivel privado como público, durante los últimos años», ha señalado Riad, que ha hecho el anuncio en coordinación con Egipto, pocas horas después de una reunión entre los cancilleres de ambos países. Egipto, que también ha cerrado fronteras, espacio aéreo y puertos ha justificado su decisión en «proteger la seguridad nacional».

En respectivos comunicados, los cuatro países árabes acusan a Catar de interferencias en su seguridad y estabilidad interna: En un comunicado difundido por la agencia bareiní, BNA, el Gobierno ha señalado la «continuada insistencia del Estado de Qatar con la desestabilización de la seguridad y la estabilidad de Bahréin y su interferencia en los asuntos internos», unas «prácticas peligrosas» que habrían afectado a los «países hermanos». Según estos países árabes, Catar habría financiado grupos que operan en Bahréin vinculados a Irán con la intención de «sabotear (al Estado) y extender el caos en Bahréin».

Catar ha respondido insistiendo en que el pequeño reino «respeta la soberanía de otros países y no interviene en asuntos internos». Según Exteriores catarí, estas medidas«el objetivo claro de imponer su tutela sobre el estado (catarí), lo que supone una violación de su soberanía», algo que es «totalmente inaceptable».