Pedro Pablo Kuczynski junto a su mujer, Nancy Lange - REUTERS

Pedro Pablo Kuczynski, virtual presidente de Perú

Con el 94,87% del voto escrutado, Pedro Pablo Kuczynski obtiene el 50,23% del voto y Keiko Fujimori el 49,77%

Enviada especial en LimaActualizado:

Perú seguirá hasta el fin de semana sin tener un presidente electo de manera oficial. Ese es el tiempo que necesita la ONPE (Organización de Procesos Electorales) para tener resultados oficiales al 100 por ciento. Pero Perú mira ya a Pedro Pablo Kuczynski (Peruanos Por el Kambio) como a su jefe del Estado para los próximos cinco años.

Con el 94,87 por ciento de los votos escrutados PPK (así se conoce a Kuczynski) se impuso con el 50,23 por ciento frente al 49,77 por ciento de Keiko Fujimori que anunció, con razón, que se encuentra frente a «un empate técnico» y por lo tanto, iba «a esperar» hasta el último voto.

También Kuczinsky conminó a sus seguidores, la madrugada de la votación, a tener paciencia pero añadió: «Estoy seguro de que la ONPE saldrá con su veredicto de democracia y libertad» a su favor y animó a «vigilar para que no nos roben los votos». Menos de un punto (en rigor 0,64) es la diferencia entre uno y otro. Dicho en sufragios, se trata de unos 103.000 que, en buena medida, provienen del exterior, donde otro recuento rápido confirmaba ayer la victoria PPK, el virtual sucesor de Ollanta Humala en el Palacio de Pizarro.

No habrá sorpresas

«Este arroz ya se coció», sentencia el analista Jorge Nieto. «No hay posibilidad de que se revierta el resultado. No hay margen», añade tras recordar el caso de Andrés Manuel López Obrador que perdió, por 0,56 décimas, frente a Felipe Calderón.

La opinión de Nieto se extiende entre los analistas y los encuestadores que, en una final agónica, vieron despuntar al candidato que la noche de las elecciones realizó algo muy parecido a una hazaña.

Remontar más de cinco puntos en menos de una semana resulta insólito pero tiene explicación. «Una mezcla de errores de ella y de aciertos de él lo explican», advierte Nieto. Antes de detallarlos, Carlos Novoa, Profesor de la Universidad de Lima, observa: «Más que una elección he visto un referéndum al fujimorismo y lo ha perdido».

Nieto considera que «al último debate de televisión PPK llegó, a diferencia del primero, rearmado. Adoptó una posición agresiva y descalificó a la señora Fujimori con una avalancha de argumentos que la dejaron descolada». En concreto se refiere a los escándalos que salpicaron su candidatura y que, por su reacción, dejó ver que bajo la piel de oveja de Keiko asomaba la cola del viejo fujimorismo.

«El detonante -explica-, aunque no tuvo efecto inmediato, fue el maltrato y el intento de José Chlimper, su vicepresidente, de golpear a un grupo de periodistas en Arequipa. La señora Fujimori lo justificó con una frase sorprendente: los fujimoristas defienden así sus ideas».

Cocaína

A ese episodio le siguieron otros graves que permitieron a PPK «imponer la imagen de narcoestado si ganaba ella», observa. En este sentido, recuerda algunos de los escándalos que saltaron en la prensa. «La DEA investigaba a Joaquín Ramírez, secretario general de Fuerza Popular y Chlimper entregó una grabación manipulada para desprestigiar el caso. Para colmo, la policía halló casi cien kilos de cocaína en el depósito de una empresa de Kenji Fujimori… En todos los casos —reflexiona— la respuestas de la candidata fueron insuficientes». Dicho sin tapujos, Keiko adoptó una actitud más de encubrimiento o de falsa inocente y provocó que «se despertará el antifujimorismo que estaba aletargado».

Otros factores externos ayudaron a inclinar la balanza para Kuczynski. «Las masivas movilizaciones en la calle en contra de Keiko Fujimori y el activismo de miles de jóvenes, en redes sociales, parques, lugares de trabajo y donde se encontraran para que no volviera un Fujimori al poder», asegura. En ese contexto se enmarca el apoyo de los partidos políticos que se quedaron en la cuneta en primera vuelta y de Verónika Mendoza, ex candidata de izquierdas del Frente Amplio. «Su aporte fue muy importante pero creo que los votos que le tenía que dar se los entregó al día siguiente de la primera vuelta», matiza.

Las redes sociales, coinciden encuestadores como Alfredo Torres (Ipsos), Urpi Torrado y Hernán Chaparro de GFK, también colaboraron al despertar de conciencias dormidas frente a los escándalos con sello de otra época. Jorge Nieto las identifica con «el rescate de valores auténticos y genuinos». Keiko Fujimori, que había recurrido a «alianzas con los evangélicos, obreros de la construcción, el sindicalismo y hasta se había reunido con los mineros ilegales», resume Jorge Nieto, se equivocó al subvestimar al electorado.

Populismo

Finalmente, su acierto de presentarse como la candidata de los pobres y de los excluidos y a PPK como el de Wall Street no le valió. Tampoco, ese «reconocimiento quirúrgico y calculado» de los errores del Gobierno de su padre del que Perú, está claro, prefiere no querer acordarse.

Así las cosas, la prensa recoge también la victoria al alcance de la mano de PPK, pero manteniendo un paréntesis de suspense hasta el último momento. Las portadas de los diarios muestran la ligera ventaja de Kuczynski sobre Fujimori, aunque mantienen la expectativa sobre los resultados definitivos con titulares como «Voto a voto». Al tiempo que ya alertan sobre la necesidad de emprender cambios urgentes en materias de seguridad.