Hernán Lacunza
Hernán Lacunza - REUTERS

Macri elige a Hernán Lacunza como nuevo ministro de Hacienda

El contexto electoral con las apuestas favorables al regreso de Cristina Fernández como vicepresidenta y posible poder real a la Casa Rosada, no ayuda ni facilita el camino de Lacunza, pero su nombramiento está pensado y calculado con precisión para afrontar estos retos en el actual contexto

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No es su estilo pero esta crisis no tiene tregua hasta, por lo menos, las elecciones del 27 de octubre. Mauricio Macri, cambió a su ministro de Economía, Nicolás Dujovne, por Hernán Lacunza, un hombre que ocupaba esa misma Cartera en la provincia de Buenos Aires (tamaño de Italia).

Lacunza se convierte en el tercer ministro en cuatro años del departamento más sensible de Argentina. El presidente, en plena tormenta política y económica, aunque esté amainando, tardó en adoptar la medida el mismo tiempo que demoraron la gobernadora de Buenos Aires, Maira Eugenia Vidal y el jefe de Gobierno de la capital de Argentina, Horacio Rodríguez Larreta, en ponerle sobre la mesa el nombre de un economista del que destacó, «su capacidad y trayectoria. Confió –añadió en su cuenta de Twitter- en que es la persona indicada para esta nueva etapa».

Economista de 50 años, próximo a la gente, el ministro asumirá oficialmente su cargo el martes y tendrá que bregar, contra reloj, con la crisis mas grave desde el 2001. El peso se devaluó más del 20 por ciento la semana pasada, las acciones y los bonos del Estado se desplomaron, las calificadoras de riesgo le bajaron la nota a Argentina y colocaron el país un paso más cerca de la cesión de pagos. Por si fuera poco el desafío, Lacunza con antecedentes en el Banco Central y proyección internacional, deberá mantener el pulso con un Fondo Monetario Internacional en plena transición con la salida de Christine Lagarde. El FMI, si percibe el panorama negro y el regreso al poder de políticas como las ejecutadas por el kirchnerismo en los años previos a la gestión de Mauricio Macri, podría cortar el grifo del surtidor, de resto de los más de 55 mil millones de dólares, que facilita, por entregas, a Argentina.

En plena vorágine pos primarias y con la oposición con las espaldas en alta, Hernan Lacunza tuiteó: «¿Quién defendió de verdad los recursos nacionales de los bonaerenses? Si con Cristina (Kirchner) y Kicillof de ministro de Economía nacional llegaron a su mínimo histórico en 2015 (18,8 por ciento) y con Macri recuperaron desde 2019, por ley y para siempre, todo lo perdido en 12 años K».

El contexto electoral con las apuestas favorables al regreso de Cristina Fernández como vicepresidenta y posible poder real a la Casa Rosada, no ayuda ni facilita el camino de Lacunza, pero su nombramiento está pensado y calculado con precisión para afrontar estos retos en el actual contexto.

El batacazo del oficialismo en las primarias (15 puntos por debajo de Alberto y Cristina Fernández, viuda de Néstor Kirchner) golpeó con dureza en las ilusiones de la reelección de Macri. El presidente reaccionó con un paquete de medidas económicas destinadas a aliviar la economía doméstica de las clases medias. El Gobierno congeló, durante tres meses, los precioso de los combustibles, aumentó el salario mínimo, redujo e IVA en determinadas áreas y entre otros cambios, concedió beneficios fiscales a los autónomos. El costo total de plan de shock pre electoral se traducirá en unos 650 millones de euros.

La reacción a la salida de Dujovne, un hombre sin el peso de su antecesor, Alfonso Prat Gay, la recibió Hugo Yasky, secretario de la CGT (Confederación General del Trajo) con un mensaje demoledor, «fue uno de los peores ministros de Economía de la historia. Nos deja, entre sus mayores hazañas, la deuda más grande del mundo con el FMI. Nadie lo va a extrañar». Cecilia Moreau, dirigente del Frente de Todos de Cristina Kirchner, ironizó en Twitter: «Querido Mauricio: Llegué con el dólar a 16 pesos, dejé mi patrimonio afuera, me voy con el dólar a 60. Con la que gané se salvaron mis nietos también. Gracias Dujovne». Ambos, representantes del peronismo «K» piden romper el acuerdo con el FMI, «e imponer un programa para que –en palabras de Moreau- la crisis la paguen los capitales».

Hernan Lacunza, hombre que forma parte de los elegidos para jugar al fútbol en la residencia presidencial de Olivos con maurioc Macri y otros ministros, logró comentarios más gratos de algunos miembros de la oposición. Guillermo Nielsen, economista del entorno de Alberto Fernández dijo: «Lamento profundamente que Hernán Lacunza se vaya a hacer cargo de este desastre. Un profesional de su trayectoria y de su integridad merecería hacerse cargo en una situación más normal».