Protestas en las calles de Managua
Protestas en las calles de Managua - EFE

España pide a Ortega la «máxima contención» de sus fuerzas de seguridad

Sergio Rámirez rinde homenaje al recibir el Cervantes a los «asesinados» en Nicaragua

MADRIDActualizado:

El Gobierno español expresó hoy su preocupación por los acontecimientos que se están registrando en Nicaragua en los que han muerto ya una treintena de personas y reclamó al Ejecutivo de Daniel Ortega «la máxima contención» en la actuación de las fuerzas de Seguridad frente a los manifestantes.

En un comunicado difundido por el Ministerio de Asuntos Exteriores se reitera la preocupación expresada ya el sábado pasado por su titular, Alfonso Dastis, en su cuenta de Twitter, por la situación que vive el país centroamericano; se expresa la solidaridad del Gobierno español con los familiares de las víctimas; y se desea una pronta recuperación a todos los heridos.

España considera que «sólo desde el diálogo, y en el marco del respeto a la libertad de expresión y de manifestación, se deben resolver las diferencias». Por ello, el Gobierno de España «hace un llamamiento al cese de la violencia y a la máxima contención en las actuaciones de las fuerzas de seguridad del Estado». Además, ofrece toda su colaboración «para el establecimiento de una vía de diálogo efectivo entre todos los actores».

La Embajada de España en Managua mantiene su actividad y ha habilitado tres líneas de teléfono para emergencias consulares. El Ministerio de Exteriores asegura que la representación diplomática está en permanente contacto con la colonia española para prestarle la asistencia consular necesaria.

Palabras del premio Cervantes

La crisis que vive Nicaragua por las protestas contra la reforma del Seguro Social estuvo presente esta mañana en la entrega del Premio Cervantes al escrito nicaragüense Sergio Ramírez, quien tras recibir el galardón de manos de Su Majestad el Rey en la Universidad de Alcalá de Henares, dedicó sus primera palabras a «la memoria de los nicaragüenses que han sido asesinados por salir a la calle a reclamar justicia y democracia y a los miles de jóvenes que siguen luchando sin más armas que sus ideales porque Nicaragua vuelva a ser república».

Ramírez, que fue vicepresidente de Nicaragua con Daniel Ortega, en la década de los ochenta, antes de desmarcarse del sandinismo, lució un crespón negro en homenaje a las víctimas, según explicó a los periodistas al llegar al Paraninfo de la Universidad. El domingo, el escritor había participado en una concentración de nicaragüenses en la Puerta del Sol en protesta por la represión ejercida en su país.

También Su Majestad el Rey, en su intervención en la ceremonia de entrega del Premio aludió a lo que está sucediendo en el país centroamericano, al afirmar que «en estas horas difíciles, toda España lleva a Nicaragua en su corazón».