Un manifestante, con un mortero casero - REUTERS

Ortega revoca los recortes sociales que han causado 30 muertos en las calles

El líder sandinista cede a la presión y deroga las reformas de la Seguridad Social, origen de los disturbios y las protestas que sacuden todo el país

CORRESPONSAL EN CIUDAD DE MÉXICOActualizado:

El Gobierno de Nicaragua derogó la noche del domingo las reformas de la seguridad social que desataron las protestas callejeras que se han cobrado más de treinta muertos y un centenar de heridos. A última hora e la tarde, hora local, el Consejo Directivo del Instituto Nicaragüense de la Seguridad Social (INSS) acordó revocar las dos resoluciones que sirvieron como «detonante para que se iniciara esta situación», dijo el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, en un mensaje dirigido a la Nación.

Y es que la tensión había aumentado hasta un límite intolerable entre los manifestantes y el Gobierno nicaragüense, después de cuatro días de violentas protestas desde el miércoles pasado. Armados con cócteles molotov y con rudimentarios morteros, centenares de manifestantes se enfrentaron durante el fin de semana contra efectivos de la policía antidisturbios en una nueva sangrienta jornada de rechazo a la reforma del sistema de seguridad social patrocinada por Daniel Ortega.

Entre las víctimas se encuentra Ángel Ganoa, un periodista nicaragüense que falleció de un disparo mientras reportaba en vivo a través de Facebook Live los disturbios. El vídeo ha sido ya reproducido miles de veces en internet y en él se ve a Ganoa narrando los destrozos ocurridos en comercios tras varios días de protestas. De repente se oye un disparo, el reportero se calla y se desploma contra el suelo. A continuación, se escuchan gritos de terror y varias personas se acercan al cuerpo para intentar auxiliarlo, sin embargo, el vídeo muestra la cara del periodista ya sin vida. Se trata hasta ahora de unas de las piezas más vistas en todo el mundo que refleja la violencia que arrasa Nicaragua.

Contra la reforma de la Seguridad Social

Los manifestantes son ciudadanos de todo tipo. Jóvenes, mayores, hombres y mujeres que están en contra del plan presentado el pasado lunes 16 de abril para reformar el sistema de seguridad social La nueva que busca obtener más contribuciones de trabajadores y empresarios y, a su vez, reduce las pensiones que cobran los jubilados. Concretamente, el gobierno quiere que los trabajadores pasen a aportar de un 6,25% a un 7% de su salario a la seguridad social. Por otro lado, los empresarios deberán pagar de un 19% a un 22,5% por el salario de sus empleados, mientras que los jubilados verían una reducción del 5% en su pensión. Estas medidas cuentan con el apoyo del Fondo Monetario Internacional para evitar la quiebra del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social.

Sin embargo, la reforma ha puesto en contra de Ortega, de 72 años, a dos sectores sociales entre los que el presidente era especialmente popular: estudiantes de universidades públicas y empresarios. De hecho, las primeras manifestaciones lograron recabar un fuerte apoyo de los estudiantes de universidad pública y, a su vez, los empleadores han respondido a la propuesta de Ortega con la convocatoria de una protesta pacífica para el lunes a través del Consejo Superior de la Empresa Privada, la principal organización de empresarios de Nicaragua

Diversas marchas se han realizado de manera pacífica y en ellas han participado mujeres y personas mayores. Sin embargo, muchas han evolucionado en violentas protestas en las que sobre todo participan hombres jóvenes y de mediana edad. Con la cara cubierta con pañuelos, para reducir los efectos del gas lacrimógeno que lanza la policía, y con cascos de moto para proteger la cabeza, los manifestantes se han enfrentado con los antidisturbios no sólo en Managua, la capital, sino también en la mayoría de las principales ciudades del país centroamericano, un combate que ha provocado además cientos de saqueos y actos de vandalismo en comercios y edificios públicos.

Petición del Papa Francisco

La situación es de tal gravedad que incluso el Papa Francisco ha pedido a ambas partes que cesen las hostilidades y que busquen una resolución pacífica al conflicto. En ese aspecto, Ortega realizó un comunicado el sábado para pedir a los manifestantes que cesaran en sus protestas y tendió la mano a abrir unas negociaciones sobre la reforma de las pensiones, una oferta que los empresarios han rechazado hasta que no se frene la represión. Por su parte, la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas ha instado al presidente a que frene los ataques contra los manifestantes como medida para reprimir las protestas.

Nicaragua es el segundo país más pobre de América Latina después de Haití. Aproximadamente el 42,7% de la población se encuentra en situación de pobreza y el 7,6% está en extrema pobreza. Se trata de un estado asolado por la violencia de las «maras», las pandillas, y el narcotráfico en el que más del 70% de los trabajos se realizan en el sector informal, lo que merma significativamente la capacidad de recaudación de impuestos para poder financiar el presupuesto del gobierno.

La situación política se ha deteriorado de manera notable desde que en 2016 Ortega fue reelegido para un tercer mandato consecutivo, algo inusual en América Latina donde en pocos países existe la posibilidad para ser elegido por un segundo término. De hecho, ganó sus primeras elecciones en 1984 y, posteriormente, volvió a ganar los comicios en 2007 y es presidente del país desde ese año. Sin embargo, las elecciones fueron especialmente polémicas en 2016 porque a pesar de que recabó un 72,1% de los votos, el principal líder de la oposición fue descalificado por el organismo electoral, lo que dejó los comicios huérfanos de un candidato que pudiera arrebatar a Ortega la presidencia y generó diversas acusaciones de fraude.