Samantha Cazebonne, candidata de La República en Marcha
Samantha Cazebonne, candidata de La República en Marcha - JOSÉ RAMÓN LADRA

Elecciones Legislativas en FranciaEl «macronismo» conquista España

Samantha Cazebonne, la candidata en España del partido del presidente Emmanuel Macron, ganó con holgura en la primera vuelta de las elecciones legislativas, pero debe ir a una segunda vuelta por la baja participación

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El «macronismo» vende. En las legislativas del 11 y 18 de junio, La República en Marcha (LREM) puede lograr cotas de poder impensables para cualquier partido político francés, cuando hace tan solo mes y medio, en la primera vuelta presidencial, cuatro partidos se situaron en torno al 20% del voto y solo dos pasaron a la final gracias a la 'foto finish'. El macronismo está de moda por su imagen fresca, por su líder Emmanuel Macron, «ni de izquierdas ni de derechas» sino de «un poco de conejo, otro poco de romero y lo mejor de cada casa». Una ola de nuevos políticos o viejos aspirantes ya se han visto seducidos por el joven banquero y ahora presidente. Uno de sus primeros espadas y un viejo conocido de la V República como líder del partido centrista MoDem, François Bayrou, se encargará de liderar como ministro de Justicia un proyecto para la moralización de la política y así «acabar con la corrupción». 428 candidatos de LREM se han presentado a la Asamblea Nacional y, entre ellos, muchas caras nuevas y amateurismo político. De la sociedad civil procede su candidata para la circunscripción «ibérica» (más Mónaco) de franceses en el exterior que lidera Samantha Cazebonne, hasta ahora directora del Liceo Francés de Mallorca y que en la primera vuelta de las legislativas consiguió el 50% de los votos. Así y todo, debe ir a la segunda vuelta contra François Ralle Andreoli, candidato de «Agissons Ensemble» (apoyado por Jean-Luc Mélenchon), por una tasa de participación inferior al 20%.

[La votación de los franceses en el extranjero tuvo lugar el pasado fin de semana]

A contrarreloj y con mucha improvisación, el equipo de Cazebonne ha hecho una campaña exprés al recibir la confirmación de su nominación para las legislativas a menos de tres semanas para la primera vuelta. «¿Caótico? No. Hemos demostrado que nuestra dinámica es sólida también en nuestros trabajos fuera de la política. ¿Qué pruebas han aportado los políticos profesionales?», se defiende Ugo López, director de campaña de LREM en España y quien ha contribuido a configurar el equipo para las legislativas. Acompañado por Samantha y Stephane Vojetta (su suplente) en la entrevista con ABC, en un parquecito frente al Instituto Francés de Madrid, Ugo es el más dicharachero de los tres, y hace de portavoz en español y francés en algunas preguntas para completar o aclarar las respuestas, en francés, de la candidata. Estos macronistas «españoles» vienen de la sociedad civil: Ugo trabajaba hasta septiembre en París en el Colegio Oficial de Expertos Contables y Stéphane ha participado como consultor financiero en la restructuración de las cajas y bancos en España.

Menores de 50 años, los tres se mueven en torno a la generación de Macron. La media de edad de los diputados de la legislatura que acaba es de 54 años de media y solo un 27% son mujeres, según un reciente artículo de «Le Monde Diplomatique». Hace unos días un artículo de una firma externa de Atlantico, una web conservadora francesa, recogía la ira de Anne Petit, que según Ugo se había postulado para representar En Marche!, sobre una supuesta falta de transparencia en la elección de Samantha. Petit aseguraba que la elección de la exregidora del Liceo Francés se debía a su proximidad al anterior diputado por la 5ª circunscripción de franceses en el exterior, Arnaud Leroy, socialista y ahora en las filas del partido de Macron. «Este artículo ha sido desmentido. No debería seguir publicado, no es para nada así. He participado como todos en el movimiento. Entre los miles de candidatos, el comité (integrado por representantes del centro izquierda, centro derecha y el movimiento ecologista) me ha elegido porque era la única con un perfil de educación de todos del exterior y, además, mujer. Leroy dio su opinión, sí, pero solo nos habíamos visto una vez, pero no era más conocida que el resto», se explica Samantha.

Al contrario de España, Francia reserva parte de sus asientos en la Asamblea para los cerca de tres millones de franceses en el exterior, «tantos como los parisinos que pueden votar, es una fuerza considerable», incide Ugo. «Tenemos muchos expatriados franceses en el extranjero que tienen derecho a expresarsey que les llevemos proposiciones para hacer evolucionar su día a día, que estén representados a nivel nacional. Los que estamos aquí (unos 85.000 con derecho a voto) seguimos teniendo muchos vínculos con Francia», explica Samantha, que acababa de aterrizar en Madrid en el momento de la entrevista, que mezcla en sus respuestas parte de los mensajes e ideas del partido y las dudas sobre elegir las palabras correctas en el momento adecuado. Pese al impulso «Macron», la abstención superó incluso a la de 2012. «Esta participación por debajo del 20% se debe a la supresión del voto electrónico hace 2 meses por riesgos de pirateo del sistema (amenaza rusa)», se excusa Ugo.

Samantha no quiere ser la ganadora «por defecto» por ser «la del partido de Macron» y trata de darse a conocer frente a los otros candidatos. «Yo vivo en Palma desde hace tres años. Hay candidatos que llegan en paracaídas. Muchos no viven en España, no conocen los problemas de los franceses en el extranjero», agrega. No obstante, en el Consulado, el de En Marche! es el único de los carteles electorales en el que el candidato a las legislativas comparte protagonismo con el líder de su partido.

La candidata mira a su director de campaña a menudo durante la entrevista, quien no duda en acompañar sus respuestas en un gesto que ella agradece. Samantha destaca la figura de su suplente. «Hacemos un tándem perfecto, yo me considero de centro izquierda, quizá a la derecha de la izquierda tradicional, y Stephane viene de la derecha moderada que representa Alain Juppé», apunta. Stephane comenta, en español, que ya no se veía reconocido en Los Republicanos tras la elección de François Fillon. «Antes, yo era el representante de Juppé en España y cuando salió Fillon, quien hizo lo que hizo, me acerqué al comité de ¡En Marcha!». Los tres se conocen desde hace tan solo un par de meses.

—Entonces, ¿considera que su partido es el Ciudadanos francés?

—Nos adscribimos a la misma dinámica, creo que si tengo la suerte de ser elegida debemos trabajar juntos para inspirarnos unos a los otros. Ya nos hemos reunido con los diputados de Palma y hemos compartido nuestros contactos. Debo tener una relación más cercana con el mundo político —responde Samantha.

—¿Pero se puede decir que es el Ciudadanos francés?

—Sí, se puede. Es el más próximo a nosotros —concluye Ugo.