EE.UU. ultima un acuerdo con los talibanes para retirar miles de soldados de Afganistán

El avance de las conversaciones lo ha revelado «The Washington Post», que asegura que el contingente estadounidense en en ese país pasaría de tener los actuales 14.000 efectivos a entre 8.000 y 9.000

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EE.UU. está preparando el regreso de miles de sus soldados desplegados en Afganistán como parte de un acuerdo con los talibanes que incluiría un alto el fuego en su conflicto con el Gobierno de Kabul y una renuncia a sus relaciones con Al Qaida.

El avance de las conversaciones lo ha revelado «The Washington Post», que asegura que el contingente estadounidense en Afganistán pasaría de tener los actuales 14.000 efectivos a entre 8.000 y 9.000, una cantidad similar a cuando Donald Trump llegó al poder en enero de 2017.

Afganistán se ha convertido en un callejón sin salida para EE.UU., con su ejército enmarañado en una guerra civil entre los talibanes y el Gobierno de Kabul que dura décadas y en el combate a los grupos terroristas como Al Qaida o Daesh, escurridizos en las zonas montañosas del país.

El ascenso de Trump a la presidencia de EE.UU. llegó acompañado de promesas de dejar de ser el policía del mundo y de abandonar guerras como la de Afganistán. Está lejos de conseguirlo, con un país dominado por la violencia más que nunca. Los talibanes controlan más territorio que en cualquier momento desde 2001 y el año pasado fue el más trágico de la historia de esta guerra, con la muerte de más de 3.800 civiles, además de otros 7.000 heridos. Casi 2.400 soldados estadounidenses han muerto en el conflicto desde la entrada del país en la guerra, y otros 20.000 han regresado heridos a casa. Las últimas víctimas mortales se han producido esta misma semana -dos soldados atacados por un soldado del Gobierno afgano-, para un total de catorce en lo que va de año.

La frustración de Trump con la marcha del conflicto afgano se comprobó la semana pasada. «Mis planes para Afganistán es que si quisiera ganar esa guerra, el país sería borrado de la faz de la tierra, estaría acabado literalmente en diez días, pero no quiero hacer eso», dijo el presidente estadounidense. «Somos como policías. No estamos luchando en una guerra. Si quisiéramos luchar en la guerra de Afganistán y ganarla, podría hacerlo en una semana. Pero no quiero matar a diez millones de personas».

Más allá de sus declaraciones intempestivas, Trump está tratando de avanzar las negociaciones con los talibanes y forzarles a acudir a la mesa de negociación con el Gobierno afgano comprometiéndose a reducir su presencia militar. Las conversaciones las está llevando a cabo Zalmay Khalilzad, un diplomático estadounidense nacido en Afganistán al que la Casa Blanca encomendó la tarea de encontrar el acuerdo.

Lo que la diplomacia estadounidense, liderada por el secretario de Estado, Mike Pompeo, es avanzar hacia la retirada militar siempre que se cumplan condiciones al respecto. Los cuatro frentes de los que depende el acuerdo son: garantías de los talibanes de no colaborar con grupos terroristas y facilitar las operaciones antiterroristas, salida parcial de tropas estadounidenses, impulso de diálogo entre talibanes y Kabul y un alto el fuego estable.

Las fuentes oficiales que revelaron los detalles al «Post» aseguraron que la intención es que se cierre el acuerdo antes de que se celebren las elecciones presidenciales en Afganistán el mes que viene. Según una de estas fuentes, los talibanes están convencidos «al 80% o 90%» sobre el acuerdo, aunque nadie duda de que se podrían producir retrasos y cambios de posiciones en las partes.

En el marco del acuerdo, las siguientes retiradas del contingente estadounidense dependerán de las negociaciones entre Kabul y los talibanes.