Crece la presión sobre May para que renegocie el acuerdo del Brexit

La «premier» británica se enfrenta mañana a una derrota histórica si no aplaza la votación

Corresponsal en LondresActualizado:

Es la semana clave para el Brexit y para Theresa May. En apenas 48 horas la primera ministra británica podría sufrir una catastrófica derrota que la dejaría tan tocada que su puesto en el 10 de Downing Street correría serio peligro.

Por eso su propio gabinete y varios de sus ministros más cercanos están alentando a la «premier» a que retrase la votación del acuerdo del Brexit en el Parlamento británico, que tiene tan perdida de antemano que la humillación puede ser histórica. Según « The Times», su equipo trata de convencerla para que siga el camino de la otra británica que tuvo tanto poder como ella, Margaret Thatcher. Consideran que May debería volver a Bruselas a renegociar un acuerdo que no gusta a casi nadie y para ello necesita emular a la «Dama de Hierro» en su célebre «momento del bolso» (en inglés se emplea el verbo «to handbag» que significa maltratar, tratar rudamente, creado exclusivamente para ella).

El citado periódico señala que los ministros británicos creen que la «premier» debe mostrar esa fortaleza en Bruselas para tratar de demostrar a los más críticos entre sus filas, y a sus aliados del DUP norirlandés, que está luchando por cambiar un texto que será rechazado, con total seguridad, si sigue tal y como está en estos momentos.

Los propios conservadores que apoyan el pacto de May sostienen, además, que la previsible derrota del martes podría desencadenar la llegada al poder del líder de la oposición, el laborista Jeremy Corbyn. Este, según parte de la prensa, también estaría preparando un gobierno en minoría ante la caída de la primera minsitra.

La opción del segundo referéndum

Es tal el problema que se le plantearía al Partido Conservador que algunos de los ministros de May también barajan, según «The Times», la opción de un segundo referéndum con varias alternativas en forma de preguntas a la población. Una de ellas sería que los británicos eligiesen entre si apoyan el acuerdo de May o permanecer en la UE, mientras que la segunda disyuntiva que manejan es la de elegir entre permanecer en la UE o marcharse, y en este último caso si lo harían con el pacto actual o directamente sin acuerdo.

Lo que está claro es que la decisión sobre el posible retraso de la votación en la Cámara de los Comunes se tomará hoy mismo. Desde el Gobierno siguen afirmando que esta va a tener lugar sin modificaciones, pero la opción de volver a Bruselas se lleva barajando desde hace varios días.

Mientras, la propia Theresa May sigue tratando de convencer a sus detractores mediante la fórmula del miedo. La primera ministra aseguraba ayer de nuevo que si su acuerdo no sale adelante, Reino Unido podría entrar en «una grave incertidumbre y en aguas inexploradas» y que esto acarrearía un riesgo «muy real de que no haya Brexit».