El pánico a la microcefalia convierte al zika en la nueva amenaza mundial

La OMS insta a tomar medidas para frenar la expansión del virus, extendido ya por 24 países de América

Ginebra/Brasil Actualizado: Guardar
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El virus del Zika fue declarado ayer por la Organización Mundial de la Salud (OMS) una amenaza de salud pública de alcance internacional. La directora general de la OMS, Margaret Chan, explicó ayer en Ginebra que los miembros del Comité de Emergencia de la organización reunidos ayer concluyeron que la posible relación entre la rápida expansión de la enfermedad y el aumento extraordinario de casos de microcefalia sufridos por los recién nacidos en algunos de los países afectados constituyen un «acontecimiento extraordinario» contra el que hay que tomar las medidas necesarias.

«Existe una relación cada vez más evidente, aunque no haya sido aún comprobada científicamente, entre el virus transmitido por el mosquito Aedes aegypti y el alarmante incremento de los casos de microcefalia o de malformaciones en el feto ocurridos en Brasil», explicó Chan, que justificó su decisión porque aunque «el zika no es grave en sí mismo, ni es una emergencia sanitaria como tal, sus consecuencias en las mujeres embarazadas pueden constituir una amenaza a nivel mundial que hay que intentar prevenir».

Pese al decreto de la emergencia sanitaria internacional, la OMS no ha considerado necesario establecer restricciones a los viajes o al comercio hacia las regiones afectadas. De hecho, sólo recomienda que los viajeros hacia las zonas afectadas sean informados sobre los riesgos potenciales para que puedan protegerse y reducir la exposición.

El objetivo de la OMS al declarar este nuevo escenario sanitario es acelerar la acción internacional para que se tomen medidas preventivas para intentar controlar la expansión de este virus que la OMS calificó, hace unos días, de « explosiva » y para que se aumenten los medios destinados a la investigación científica. Tomando la decisión de declarar la emergencia sanitaria internacional, la OMS intenta que se olviden las críticas de las que ha sido objeto durante las crisis precendentes como la pandemia de gripe A o la epidemia de ébola en África Occidental, en las que su respuesta fué calificada de «insuficiente y poco eficaz».

Entre las recomendaciones de la OMS, figuran la instalación de mosquiteras para protegerse de las picaduras y la vigilancia de las aguas estancadas donde puedan proliferar los mosquitos. Mientras que las mujeres embarazadas deben de limitar sus desplazamientos y permanecer alerta y protegidas de las picaduras con productos repelentes.

En países como Colombia, Ecuador, Brasil, El Salvador y Puerto Rico, las autoridades sanitarias han recomendado a las mujeres de no quedarse embarazadas mientras la epidemia de zika no esté controlada. La OMS no ha, por el momento, emitido ninguna recomendación de este tipo.

En Brasil el número de casos de microcefalia –malformación congénita en la que los bebés nacen con un craneo más pequeño de lo normal– asciende a más de cuatro mil, de los cuales 270 han sido ya confirmados. De momento, los estudios científicos continúan en todos los países afectados para confirmar al cien por cien si hay una relación causa-efecto entre el virus del Zika y las malformaciones en los recién nacidos. Pero los resultados aún tardarán meses.

Reacción en España

En España, el ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, afirmó –informa Pablo Pazo– que se está «trabajando desde hace tiempo en un protocolo con las comunidades autónomas» y que se quiere «aprobar ya» para hacer frente a la situación del virus Zika. Por ahora, dijo Alonso, «se está haciendo un seguimiento muy detallado de los casos que se producen en España. No ha habido casos autóctonos, son casos importados».

El ministro también aseguró que «se ha advertido a todas las mujeres que estén embarazadas, y vayan a viajar a zonas de riesgo, que lo consulten con su médico y los centros de vacunación internacional que hay en España antes de emprender el viaje. Porque puede ser desaconsejado el viaje en ese momento».

Abortos en Brasil

El diario Folha de São Paulo reveló este fin de semana que se ha detectado un número significativo de embarazadas que estarían realizando abortos clandestinos por temor de que sus hijos nazcan con problemas. Lo más preocupante de la información es que los casos están ocurriendo entre madres que no tienen la confirmación de que los fetos tendrán microcefalia.

Tres médicos relataron al diario casos de mujeres con zika –todas casadas, con educación superior, buenas condiciones económicas y que habían planeado el embarazo– que tomaron esa decisión porque entraron en pánico cuando supieron de los daños y las malformaciones que pueden ser causadas por la microcefalia. Según los doctores, las gestaciones fueron interrumpidas entre la sexta y octava semana de embarazo.

El Código Penal brasileño sólo admite el aborto en casos de riesgo de vida de la madre o violaciones, mientras que la Corte Suprema admite esa posibilidad para fetos anencéfalos. Algunos jueces admiten que permitirán el aborto en el caso de que se compruebe que el bebé no sobrevivirá. Entidades religiosas como la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil insisten en que interrupir la gestación es «inaceptable» bajo cualquier aspecto, mientras que el Consejo Federal de Medicina informó en un comunicado que en los casos de bebés con microcefalia «no hay incompatibilidad con la vida».