Karen MacDougal (izquierda) y Stormy Daniels
Karen MacDougal (izquierda) y Stormy Daniels - Afp / ABC

Las aventuras sexuales de Trump ponen en jaque su presidencia

El intento de comprar el silencio de una actriz porno y una modelo amenaza el futuro del inquilino de la Casa Blanca

David Alandete
WashingtonActualizado:

El presidente de Estados Unidos sabía que violaba la ley cuando intentó comprar el silencio de una actriz porno y una modelo con las que había mantenido aventuras extramatrimoniales, según denunció ayer el que fue su abogado durante una década. De entre los muchos escándalos que asedian a Donald Trump en la Casa Blanca, el de sus amoríos ha resultado ser, hasta la fecha, el más nocivo para el presidente, porque ha sido el más fácil de investigar y juzgar.

Condenado el miércoles a tres años de cárcel por fraude, y sin nada que perder ya, quien fue abogado de Trump, Michael Cohen, se hizo entrevistar ayer en horario matutino de máxima audiencia para calificar al presidente de mentiroso ante toda la nación. «Esta es la verdad: ciudadanos de EE.UU., ciudadanos del mundo, no crean lo que dice. Es un hombre que miente. Y ahora me corresponde a mí pagar por sus mezquinos actos».

Como sucedió hace dos décadas tras las sórdidas revelaciones de los encuentros de, entonces presidente Bill Clinton con Monica Lewinsky en el Despacho Oval, los escándalos sexuales de un presidente vuelven a marcar la agenda política de Washington, con el atenuante de que en esta ocasión, si Trump es culpable de un delito, este sucedió cuando todavía no era presidente.

Después de que Cohen se declarara culpable, el juez ha encontrado probado que hubo delito fiscal en el pago de 280.000 dólares (246.000 euros) a dos mujeres para que no revelaran sus amoríos con Trump cuando este ya estaba casado con la primera dama y se presentaba a las elecciones. Ambos pagos fueron donaciones o préstamos de Cohen a la campaña de Trump y no se declararon como tales porque superaban con creces los 2.700 dólares que un candidato puede recibir de cada ciudadano.

El problema para el presidente es su tendencia a pronunciarse sobre cualquier asunto en conversaciones con la prensa y en mensajes en redes sociales. En los pasados meses, su versión sobre esos pagos ha ido cambiando radicalmente. Ha pasado de negarlos a asegurar que se produjeron pero que él no sabía nada de ellos, para luego desdecirse de nuevo y admitir que le devolvió a Cohen de su bolsillo la suma que este pagó a ambas mujeres.

Fraude fiscal

Las contradicciones de Trump, y el hecho de que su representante legal haya sido condenado por un delito cometido para beneficiarle, han llevado al abogado de una de esas mujeres, Michael Avenatti, a decir que «el fraude fiscal durante la campaña es mucho peor para Trump que las investigaciones sobre las injerencias de Rusia». Durante la campaña de 2016, Cohen le pagó 130.000 dólares a la actriz porno Stormy Daniels para que no revelara sus aventuras con Trump y medió para que la revista sensacionalista «National Enquirer» le pagara a la modelo de «Playboy» Karen McDougal otros 150.000 dólares con la misma finalidad. Según dijo la dirección de aquella revista a la Fiscalía, pretendía evitar «que ese escándalo influyera sobre los resultados de las elecciones».

No está claro tampoco que esas revelaciones hubieran alterado el resultado de las elecciones. Un mes antes salió a la luz un incendiario vídeo de Trump, grabado en 2005, en el que se jactaba de poder agredir sexualmente a las mujeres sin problema a causa de su fama.

Trump se ha tomado la molestia de ser entrevistado en su canal de referencia, Fox News, donde ha defendido que nunca le indicó a Cohen que violara la ley. «Lo que hizo, lo hizo por su cuenta y riesgo. Es abogado, él conoce la ley», dijo el presidente en un programa especial emitido el jueves por la noche. «Se incluyeron esos cargos, que ni si quiera son delito, para tratar de avergonzarme», añadió.

Hace apenas un año, Cohen era el más ferviente defensor de Donald Trump. Incluso se atribuyó cualquier culpa de forma preventiva con tal de salvar a quien había sido su cliente durante más de una década. «Sería capaz de recibir un balazo por él», llegó a decir. Según ha admitido ahora, días después mintió bajo juramento para proteger al presidente durante una vista oral ante la Cámara de Representantes, en la que negó haber mediado con el Kremlin para construir una Torre Trump en Moscú.

Hace dos meses otro juez desestimó una demanda por injurias contra Trump presentada por la actriz porno Daniels. Esta consideraba que el presidente había atentado contra su honor al llamarla mentirosa por haber hecho públicas sus aventuras sexuales y los pagos con los que había intentado callarla. Daniels se vio obligada a pagar las costas de aquel juicio, que ascendieron a 293.000 dólares.