El presidente de Austria, Alexander Van der Bellen (izquierda), junto al canciller austriaco Sebastian Kurz
El presidente de Austria, Alexander Van der Bellen (izquierda), junto al canciller austriaco Sebastian Kurz - REUTERS

Austria celebrará elecciones anticipadas a principios de septiembre tras el escándalo ultra

Con la ruptura de gobierno, Kurz busca recuperar la confianza de sus socios europeos

Corresponsal en BerlínActualizado:

El presidente de Austria, Alexander Van der Bellen, fue recibiendo ayer a los responsables de los diferentes partidos políticos, a lo que comunicó oficialmente la celebración de elecciones anticipadas a principios de septiembre y consultó acerca de cómo solucionar la crisis de gobierno hasta entonces. En el primer encuentro de la jornada, con el canciller conservador ÖVP) Sebastian Kurz, tanteó la posibilidad de sustituir también a los ministros pertenecientes al FPÖ, tras la dimisión el sábado de su líder y número dos del gobierno de coalición Christian Strache. Desde otros partidos se habían hecho pública esa exigencia y se había sugerido que tomasen las riendas de los Ministerios de Interior, Defensa, Justicia y Transporte expertos independientes que no pertenezcan a ningún partido.

La respuesta de Kurz al presidente no ha sido hecha pública, pero el propio canciller dijo en la rueda de prensa posterior que deseaba seguir al frente del gobierno hasta la celebración de elecciones «en calma» y pronunció, de hecho, su primer discurso de campaña, enumerando pausadamente los logros de esta breve legislatura, entre los que citó «incluso haberle plantado cara a Marc Zuckerberg», en referencia al proyecto anunciado en abril para imponer un impuesto del 5% a los ingresos publicitarios de las compañías digitales con una facturación mundial superior a 750 millones de euros, de ellos al menos 25 millones en Austria, que afectaría a los gigantes «GAFA» (Google, Amazon, Facebook y Apple).

El presidente van der Vellen, por su parte, insistió en que «ahora hay que hacer todo lo posible por recuperar la confianza (...) tan rápido como lo permita la Constitución» y recordó que Austria, al igual que el resto de la UE, está en la recta final de la campaña a las elecciones a la Eurocámara. «Tenemos aún una semana de campaña electoral al Parlamento Europeo y luego meses de negociaciones intensas en la UE, muy importantes para el futuro de la Unión y de Austria. En ese periodo, Austria tiene que estar en condiciones de actuar como socio confiable en la UE».

Posiciones más europeístas

Kurz confirmó que asistirá a la cumbre de jefes de gobierno del día 28 y el hecho de que acuda liberado de su coalición con el FPÖ le permitirá asumir en los próximos meses posiciones mucho más europeístas y del gusto del Partido Popular Europeo. Su hasta ahora socio de gobierno, por lo demás, ha quedado neutralizado. Los medios alemanes Der Spiegel y Süddeutsche Zeitung siguieron ayer publicando detalles de la trampa que demostraban que Strache mentía el sábado cuando, al anunciar su dimisión, aseguró que ni antes ni después de la entrevista en Ibiza del mes de julio había contactado con la supuesta familiar del oligarca ruso. Existen grabaciones de voz realizadas en agosto en las que habla con ella en inglés y en alemán y en las que ella le pide un «gesto de buena voluntad» y un «acto de prueba» antes de financiar indirectamente a su partido. Concretamente, exigió que el FPÖ emitiese un comunicado de prensa el lunes después de la reunión sobre el servicio OTS en el que atacaría a la compañía de construcción Strabag y a su antiguo CEO Haselsteiner. El comunicado fue efectivamente publicado.

En la tarde de ayer, el presidente Van der Vellen recibió también a la directiva del FPÖ, que expresó su convicción de haber sido víctimas de un montaje «antidemocrático», y a la del Partido Socialdemócrata Austriaco (SPÖ), que informó acerca de su intención de concurrir a las elecciones anticipadas con la candidatura de Rendi Wagner y comentó la posibilidad de presentar una moción de censura contra Kurz antes de septiembre, para evitar que salga indemne del escándalo «ya que fue él quien convirtió al FPÖ en un partido aceptable». El excanciller socialdemócrata Christian Kern recomendó públicamente a Kurz la dimisión para «dejar el camino libre a un nuevo comienzo». También el FPÖ se revolvía ayer contra Kurz. El todavía ministro de Interior Herbert Kickl acusó al canciller de haberles «traicionado» y «sacrificado» porque «necesita hacerse con el mensaje en materia de inmigración y asilo».

Mano negra

Horas antes de que el vídeo fuera publicado por los medios alemanes Der Spiegel y Süddeutsche Zeitung, la cuenta de Twitter «kurzschluss14» estaba comentando su contenido el primer seguidor de esa cuenta es «Zentrum für Politische Schönheit» (Centro para la belleza política), por lo que esta plataforma de activismo de izquierda es la principal sospechosa de estar tras el montaje. Según el semanario austriaco Profil, sus responsables se han comprometido a decir lo que saben «después de que dimita también Herbert Kickl», ministro de Interior y perteneciente al mismo partido que Strache. La información privilegiada que también demostró tener el humorista alemán Jan Bohmenmann confirmaría esa teoría. Otras sospechas se dirigen hacia Tal Silberstein, empresario y asesor político israelí que en la campaña de 2017 lanzó cuentas falsas de Facebook simulando que los conservadores difundían consignas racistas.