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El arresto de Guaidó pone en evidencia la fractura en la policía secreta de Maduro

Guerra fría entre la facción del presidente y la de Cabello en el siniestro Sebin

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La pugna entre Diosdado Cabello y Nicolás Maduro se ha hecho evidente en un momento en que los ojos del mundo están puestos sobre Venezuela. La detención exprés del pasado domingo del presidente de la legítima Asamblea Nacional, Juan Guaidó, y su posterior liberación -una hora después- por parte del Sebin mientras el diputado se dirigía a un mitin político, pone de relieve la ruptura en la cadena de mando de la institución.

Los funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia no actúan sin órdenes. Aún menos si se tiene en cuenta el escándalo internacional que suscitó la muerte del concejal de Caracas Fernando Albán, el pasado octubre dentro de sus instalaciones, lo que originó una completa reestructuración de la Policía del régimen. La destitución del general Gustavo González López, el hombre de confianza de Cabello, un funcionario sancionado por la UE y EE.UU. por violaciones a los derechos humanos, encabezó la lista de acciones para intentar sanear el Sebin. Sin embargo, lo sustituyó Cristopher Figuera, otro temido militar que ejercía como director general del Centro Estratégico de Seguridad y Protección de la Patria y fue ayudante del presidente Hugo Chávez durante doce años. Ahora Figuera, el hombre de Maduro, sería el encargado de mermar el poder de Cabello.

Extraoficialmente, trascendió que la baja de González López se debió a que una comisión del Sebin intentó detener la caravana presidencial en la autopista Francisco Fajardo en Caracas, y se tomaron represalias. Se afirmó en su momento que en la misma no se encontraba el presidente Maduro.

La versión oficial

Lo que se planteaba como una hipótesis cada vez cobra más sentido. Hay dos Sebin: el de Cabello y el de Maduro. Sin duda, el secuestro arbitrario de Guaidó es la primera equivocación de Cristopher Figuera desde que asumió el mando, aunque el Gobierno de Venezuela intente taparlo con una versión «oficial» de los hechos ocurridos.

Jorge Rodríguez, ministro de Comunicación, declaró al canal estatal VTV que la detención de Juan Guaidó fue un «show mediático» montado por la extrema derecha venezolana e internacional. «Nos enteramos de que se había dado una situación irregular de un grupo de funcionarios actuando de manera unilateral. Realizaron un procedimiento irregular contra el diputado Juan Guaidó. Ese procedimiento afortunadamente ya está completamente solventado y superado», señaló Rodríguez. Según el ministro los funcionarios fueron destituidos y sometidos a los procedimientos disciplinarios correspondientes.

La explicación de lo que ocurrió a plena luz del día en la autopista que conecta Caracas y La Guaira no termina de despejar las dudas que sembró el tuit de la ministra de Servicios Penitenciarios, Iris Varela, el 11 de enero cuando publicó: «Guaidó, ya te acomodé la celda, con tu respectivo uniforme, espero que nombres rápidamente a tu gabinete para saber quiénes te van a acompañar muchacho pajúo».

El intento de arresto del presidente del Parlamento fue condenado y repudiado inmediatamente por la comunidad internacional. El asesor de Seguridad de la Casa Blanca, John Bolton, dijo que fue un «grave asalto al estado de Derecho en Venezuela». El Grupo de Lima -excepto México- también repudió la detención del líder opositor y ratificó su respaldo al Legislativo venezolano, que es «el único órgano constitucional electo democráticamente».