Imagen de la explosión nuclear que se produjo en Hiroshima el 6 de agosto de  1945
Imagen de la explosión nuclear que se produjo en Hiroshima el 6 de agosto de 1945 - abc

Así contó ABC la caída de la bomba atómica sobre Hiroshima hace 70 años

Truman envió un comunicado desde la Casa Blanca anunciando el uso del arma nuclear, y el secretario de Guerra norteamericano Stimson reconocía desconocer el alcance de los daños

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«La bomba atómica es una realidad. El presidente Truman ha anunciado, por mediación de la Casa Blanca, que ha sido utilizada por primera vez contra el Japón con una potencia igual a 20.000 toneladas de trinitrolueno. Su poder explosivo es superior en 2.000 veces al de la bomba británica “revienta manzanas”, de 10.000 kilogramos, que era hasta ahora la de mayor potencia». Con estas palabras comenzaba el relato que realizó este periódico en su edición matutina del día 7 de agosto sobre el lanzamiento de la bomba sobre Hiroshima el día anterior.

En la declaración, remitida por la agencia Efe el día 6 desde Washington, se subrayaba que la bomba atómica abría «una nueva etapa revolucionaria en la ciencia de destrucción». Y señalaba, textualmente, que su utilización había sido «una victoria en la carrera emprendida con los hombres de ciencia alemanes para encontrar la forma de dominar y poner en acción la energía atómica».

La información da cuenta de que Truman informaba en un comunicado que ya sabía en 1942 «quelos alemanes trabajaban febrilmentepara encontrar la forma de unir la energía atómica a otros inventos de guerra con los que pensaban esclavizar al mundo; pero fracasaron. Los norteamericanos ganaron la batalla de los laboratorios igual que la ganaron en otros aspectos».

Truman informaba además de la existencia de dos fábricas dedicadas «a la producción de la energía atómica», en las que trabajaban 65.000 hombres. «Sólo unas cuentas personas sabían lo que fabricaban, pues los obreros no ven más que grandes cantidades de material que entra sin que apenas salga nada». Por último añadía que se habían invertido 2.800 millones de dólares en la que calificó como la «mayor empresa científica de la Historia».

Dos horas más tarde de ese mismo día 6, llegaba otro telex a la redacción de ABC, publicado también al día siguiente. En él, el secretario de Guerra norteamericano Stimson reconocía desconocer los daños causados por la bomba. «Sólo se sabe que la zona del objetivo atacado estaba cubierta por una impenetrable capa de humo y polvo». El día 8 de agosto, ABC se hacía eco de la intención de Estados Unidos de lanzar «un segundo ultimátum» sobre Japón. El día 9 caía sobre Nagasaki la segunda bomba atómica.