«Leif Ericsson descubre América», por Christian Krohg
«Leif Ericsson descubre América», por Christian Krohg

Los vikingos, el primer pueblo europeo de la historia en llegar a América

El hallazgo de restos de una población vikinga en la isla de Terranova (Canadá) demostró el paso de los nórdicos por el Nuevo Mundo casi 500 años antes del primer viaje de Colón

La furia del «Gran Ejército Vikingo» que conquistó y colonizó Inglaterra en el siglo IX

MadridActualizado:

Desde hace siglos especular sobre quiénes fueron los primeros europeos en pisar suelo americano es algo habitual. Y es que aunque el descubrimiento fue cosa de los españoles, que fueron los primeros en ser conscientes de lo que había más allá del Atlántico, esto no significa que fueran los primeros en llegar al Nuevo Mundo. A propósito de este tema a lo largo de los años se han presentado teorías de lo más imaginativas en las que se habla de monjes irlandeses, egipcios, fenicios o japoneses. Simples conjeturas. Sin embargo, ya muy pocos historiadores dudan de que los vikingos, esos guerreros y marinos escandinavos que atemorizaron a la sociedad de la Europa medieval, encontraron la isla de Terranova (actual Canadá) en torno al año 1000 y allí crearon, al menos, un asentamiento.

«¿Antes de los vikingos otros pueblos habrán cruzado el Atlántico para llegar al Nuevo Mundo? La respuesta seca es que podrían haberlo hecho, pero al menos hasta el momento las pruebas no existen», explica el medievalista F. Donald Logan en su libro « Los vikingos en la historia» (CFE).Por su parte, el historiador Manuel Velasco afirma lo sieguiente en « Breve historia de los vikingos» (Nowtilus): «Por mucho que se haya puesto en duda, la llegada a Vinlandia (como llamaron los vikingos al territorio descubierto en América) tiene poco de extraordinario. Sus barcos fueron la gran obra de ingeniería de su época. Si llegaron hasta Islandia atravesando todo el Atlántico, ¿cómo no iban a llegar a llegar desde Groenlandia hasta el noreste de la actual Canadá?».

Las sagas

Sea como fuere, evidencias arqueológicas han demostrado que los nórdicos llegaron a América del Norte en torno al año 1000 y mantuvieron relaciones comerciales con los nativos de la zona. Sin embargo, comenzaremos hablando sobre las fuentes escritas. La primera vez que Vinlandia (o Vinland) apareció mencionada en un texto fue en el 1075. La obra se llama «The History of the Archbishops of Hamburg», y fue realizada por Adam de Bremen, quien se entrevistó con el rey danés Svein Estrithson. Sobre Vinlandia se dice lo siguiente:

«El rey habló sobre otra isla más que había sido descubierta por muchos en ese océano. Se llama Vinlandia porque allí en ese país crecen vides silvestres que producen un vino excelente. Allí abundan las plantas que crecen solas. He sabido esto no de relatos fantásticos sino de los informes fidedignos daneses».

A pesar de que además de testimonios como este se han repetido en varios textos durante la Baja Edad Media, la popularización de Vinlandia vino a raíz de las sagas. Estas tienen un origen oral y no fueron recogidas por escrito hasta mucho tiempo después de su aparición, por lo que no se puede tomar a pies juntillas todo lo que se cuenta en ellas. Sobre la llegada de los vikingos a Norteamérica se habla en «La saga de los groenlandeses» (siglo XII) y en «La saga de Erik el Rojo». En lo que respecta a la primera, el descubrimiento habría corrido a cargo del islandés Bjarni Herjilfsson, quien habría llegado a las costas de América debido a una tormenta que le alejó de su destino original, que era Groenlandia. A pesar de que avistó tierra, cambió de rumbo sin llegar a desembarcar.

Estatua de Leif Ericsson en Minnesota
Estatua de Leif Ericsson en Minnesota

Por lo visto, Leif Ericsson, hijo de Erik el Rojo, comenzó a sentir un gran interés por explorar el oeste después de conocer la historia de Bjarni. Tanto que conformó una tripulación y zarpó rumbo a lo desconocido siguiendo la misma ruta que había seguido este. Una vez allí realizó un reconocimiento de la zona. En el texto se habla de Helluland (probablemente la isla de Baffin) y Markland (algún lugar de la península del Labrador). Al final de su periplo llegó a una tierra en la que, según parece, había una gran cantidad de vides silvestres, por la que la llamó Vinlandia (tierra del vino). Esto resulta algo raro, ya que este tipo de planta no crece tan al norte del continente. Se ha especulado que podría tratarse de Florida, aunque parece bastante improbable. Volveremos a ello más adelante.

Skraeling

Según «La saga de los groenlandeses», hacia el año 1000 Thorfinn Karlsefni partió de Groenlandia acompañado por su esposa y otros navegantes rumbo al oeste con el fin de colonizar Vinlandia. Durante su estancia en esta tierra, los nuevos pobladores entraron en contacto y comerciaron con los nativos de la zona, a los que llamaban «skraeling». Además, según las sagas, allí tuvo lugar el primer nacimiento de un niño de origen europeo, que fue llamado Snorri.

No pasó mucho tiempo antes de que los recién llegados se tuviesen que enfrentar a los nativos debido a una disputa en la que los nórdicos acabaron con la vida de uno de estos. «Uno de los skraelings había intentado robar una espada. Karlsefni había prohibido expresamente que se intercambiaran armas con los habitantes de Vinlandia. Asesinaron al ladrón y el resto se dio a la fuga», cuenta Jonathan Clements en « Breve historia de los vikingos» (Ediciones B). Más tarde, los indígenas volvieron clamando venganza, pero fueron derrotados de nuevo. Fue, según parece, el último enfrentamiento, ya que los colonos decidieron retornar a Groenlandia.

Más tarde, según recogen las sagas, varios descendientes de Eric el Rojo decidieron lanzarse al mar en busca de Vinlandia. Freydis, una de las hijas de este, partió hacia el oeste con ese objetivo. Durante su estancia en Vinlandia, surgieron varios problemas entre ella y dos hermanos procedentes de Islandia que acabaron por llevar al enfrentamiento. «Freydis consiguió convencer a su marido y a sus hombres de que mataran a sus rivales. Solo quedaron cinco mujeres como testigos, a quienes la propia Freydis mató con un hacha», relata Clements en su libro. Poco después, al igual que había ocurrido en los otros casos, se optó por regresar a Groenlandia.

L'Anse aux Meadows

Al margen de lo que aparece recogido en las sagas, resulta imposible resolver el entuerto sobre la llegada de vikingos a las costas norteamericanas sin recurrir a la arqueología. En el año 1960 arqueólogos daneses dieron en la población de L' Anse aux Meadows (isla de Terranova) con los restos de una casa de origen vikingo. Gracias a las excavaciones realizas en la zona se encontraron otras viviendas, así como varias piezas que no corresponden a ninguna población indígena y que están datadas mediante pruebas de carbono 14 en torno al 1010 a.C. «La evidencia arquitectónica y arqueológica se ve fuertemente apoyada por la datación por carbono, y esta evidencia nos obliga a concluir que los vikingos llegaron a América del Norte», afirma Logan en su obra.

Recreación de un poblado vikingo en L'Anse aux Meadows
Recreación de un poblado vikingo en L'Anse aux Meadows - wikimedia

Desde entonces no se ha vuelto a encontrar resto alguno de una colonia vikinga, aunque la comunidad científica confía en que se hallaran nuevos restos de poblaciones en el futuro. Recientemente, en el año 2016, la arqueóloga espacial Sarah Parcak descubrió un probable asentamiento vikingo, esta vez ubicado en un promontorio en Point Rosee, en el occidente de la isla. Sin embargo, los estudios posteriores han acabado descartando esa posibilidad.

Respecto a la posibilidad de que, efectivamente, la isla de Terranova fuese la Vinlandia de la que se habla en las sagas, destaca el hecho, según destaca Logan en su libro, de que en el pasado milenio hubiera grosellas en esa zona. En Escandinavia, todavía a día de hoy, se utiliza este tipo de fruto para elaborar vino. Pero la cosa no acaba aquí. En el norte del continente se han encontrado una gran variedad de restos que atestiguan que, al menos, los nórdicos mantuvieron relaciones comerciales con las poblaciones nativas. Ese es el caso, por ejemplo, de una moneda de plata encontrada en el estado de Maine en 1959 y que en principio fue considerada erróneamente de origen inglés.