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Se buscan ingenieras: las empresas tecnológicas, volcadas para encontrar mujeres

Las trabajadoras suponen apenas el 20 por ciento de los 900.000 puestos de trabajo que se ofrecen; el reto, captar a futuras estudiantes

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En la actualidad hay más de 900.000 puestos de trabajo en el ámbito científico-tecnológico (en inglés, STEAM), pero sin embargo, solo el 20 por ciento de estos está cubierto por mujeres según datos de la asociación Mtech. Además, solo un 4 por ciento de las chicas quieren estudiar carreras de este tipo frente al 12 por ciento de los chicos. Ellas solo representan 3 de cada 100 estudiantes, a pesar de que suponen el 59 por ciento de todos los graduados al año en España. La Comisión Europea, además, prevé que para 2020 habrá 900.000 empleos sin cubrir en este ámbito. Las empresas que trabajan con este tipo de profesionales acusan la falta de mujeres, y por ello, buena parte de sus RSC busca afrontar esta particularidad.

«Hay tan pocas matrículas en las carreras de hardware e informatica, que las jovenes y las niñas no sienten que sea un espacio o área de conocimiento en la que puedan participar», cuenta a ABC Sara Alvarellos, líder del área de Innovación de everis. Según demuestran varios estudios realizados por la asociación, «tenemos una serie de estereotipos asociados a estas carreras que las desaniman. Es un tema que ante el que todos tenemos responsabilidad». Lo cierto es que cada vez son más las empresas que se preocupan de una realidad que les afecta porque la igualdad no les está llegando, como sí que ocurrió, por ejemplo, con la brecha de género en el ámbito médico.

Este martes, por ejemplo, el Auditorio Víctor Villegas de Murcia acogió a 1.500 alumnas de ESO de 34 institutos de la región en el acto «Quiero ser ingeniera», que busca aumentar las vocaciones científicas en las mujeres, que representan el 55% de los universitarios pero solo el 25% de los matriculados en carreras de ingeniería y arquitectura. Escucharon en primera persona el testimonio de arquitectas e ingenieras que explicaron sus inquietudes y logros, como profesionales y como mujeres. De hecho, pidieron «olvidar creencias anticuadas que atribuyen a mujeres y hombres facultades diferentes, que condicionan las formas de pensar y actuar además de limitar las oportunidades y generar discriminación y desigualdad», según recogía ese mismo día Efe.

En Castilla y León, este martes, doscientas cuarenta niñas y adolescentes conocieron de forma directa el trabajo de empresas científicas y tecnológicas que se realiza en empresas de la Comunidad, dentro del proyecto «Stem Talent Girl». Se trata de un programa orientado a promocionar la igualdad entre hombres y mujeres en este ámbito, ya que existe una brecha de género en las vocaciones tecnológicas, de ahí que para García sea necesario «atajar» esta situación «dinamizando el talento STEM».

Profesión de futuro

La tecnología, tal y como señala Alvarellos, es «una herramienta más para mejorar el mundo», por lo que si se quedan fuera las mujeres (que son la mitad del mundo), quedan relegadas de esos ámbitos. «En el ámbito STEAM existe la creeencia de que las matemáticas se les da mejor a los chicos, pero está estudiado y demostrado que no es así. De hecho, las notas que sacan las chicas son mejores porque socialemente las familias les exigimos más y tienen más presión para hacerlo todo bien. Si se lo proponen, una niña y un niño pueden sacar lo mismo, es solo una cuestión de esfuerzo y apoyo por parte de su entorno», recalca la experta. Respecto a la responsabilidad de los profesores en el proceso, señala que «tienen mucha presión porque acabámos haciéndolos responsables de todo lo que pasa en la sociedad, pero los padres y las madres tenemos que educar a nuestras hijas, y sin coeducación no es posible».

Dentro de everis, en colaboración con MTech se lanzó la iniciativa #girlsgonna para combatir la brecha de género en el sector digital. Pero solo es una de las muchas iniciativas que este tipo de empresas lanzan para intentar concienciar a los más jóvenes. Fruto de la brecha permanente en la que parece estancado el sector, las empresas empiezan a acusar sus síntomas. «Trabajamos preocupados porque, como no hay matrículas en las Universidades, tampoco hay personas que apliquen, y necesitamos más masa. Habría que hacer uan reflexión desde Recursos Humanos de cómo hacer ofertas más atractivas y atraer a colectivos que históricamente están más alejados», confiesa Alvarellos. Y añade que «sí que hay una preocupación para repensar cómo atraer el talento, cómo presentar estos puestos, para que tanto jóvenes como mujeres y hombres tengan ganas de aplicar estos puestos, porque no hay apenas demanda».

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