Chiquetete y Carmen Gahona
Chiquetete y Carmen Gahona - GTRES

La vida de prestado de Chiquetete durante sus últimos años

El artista trabajó desde los 12 años, pero no tenía casa propia y su coche era de un amigo

MadridActualizado:

Las cenizas de Manuel Cortés «Chiquetete» ya reposan en la iglesia de Los Gitanos de Sevilla. Un santuario que alberga a ilustres difuntos como Cayetana de Alba. Es triste hablar de dinero cuando uno está recién fallecido, pero qué duda cabe que la herencia es lo que enfrenta a las familias, aunque en el caso del artista las disputas ya venían de antes. Chiquetete conducía un Mercedes que le prestó su amigo Titin Carvajal, el mismo que lo alojaba en su casa de Huelva cuando muchos decían que era del artista. También estuvo a punto de perder la casa de su madre por culpa de una deuda contraída con Hacienda, pero la puso a nombre de su última pareja, Carmen Gahona, para evitar el desahucio.

Por no hablar de las manutenciones que según su exmujer Raquel Bollo le debía desde hace años a sus dos hijos, Manuel y Alma, fruto de sus ocho años de matrimonio. Una unión que terminó en los tribunales con una acusación de malos tratos por la que no fue condenado. Esa pena la pagaron sus hijos, sobre todo Manuel, cuyo arte corre por las venas y que se quedó con las ganas de subirse a un escenario con su padre, de ahí su llanto desconsolado en el funeral. Manuel nunca tuvo el cariño ni el reconocimiento de su padre y ahora llora desconsolado delante y detrás de las cámaras.

Ni en lo personal ni en lo laboral tuvo suerte Chiquetete, quien se subía dos meses antes de morir a un escenario para «dar el cante» y de paso ganarse unos euros para comer. «Vivía de prestado en los últimos años», asegura una fuente cercana. La misma que niega que tuviera un romance o algo serio con una tal Inma Cuevas, quien fue expulsada del tanatorio a gritos por Gahona. Quien fuera concursante de «Supervivientes» en 2015 fue la última pareja oficial de Chiquetete, su escudera y quien le había protegido en los últimos años, aunque hay quienes aseguran que lo suyo había terminado hacía meses.

Quizá el artista hacía doblete y le gustaba pasar ratos con mujeres jóvenes con ansias de fama, aunque su caché estaba devaluado desde hacía años. Los platós se los hacía Gahona, una fiera sevillana, que se ganó el cariño de la profesión no solo por sus extravagantes e imposibles estilismos sino soltando verdades como puños.

El cantante de «Esta cobardía» cosechó grandes éxitos durante más de medio siglo de carrera, aunque desde los 90 no gozó de una buena salud musical. Su carrera estuvo cobijada siempre por la sombra de su prima hermana, Isabel Pantoja, con quien llevaba años sin hablarse y por eso la tonadillera no acudió a darle su último adiós.

Acercamiento de sus hijos

El nombre de Chiquetete seguía vivo estos últimos años gracias a los titulares de la prensa rosa. Eso se notó en su despedida, a la que acudieron pocos artistas de renombre y ningún personaje importante del papel cuché. Los más creyentes mantienen la teoría de que su madre, fallecida este año, se lo ha llevado al más allá. Otros se preguntan cómo un hombre, que se subió por primera vez a un escenario cuando solo tenía 12 años, no deja nada. Mientras tanto, sus hijos, muy afligidos por el dolor reciente de su muerte, hablan de repartirse una casa y algunos objetos personales de poco valor. Ha tenido que morir el patriarca de la familia para que haya habido un acercamiento entre ellos. Parece que los ricos se pelean y los pobres se abrazan. Así es la vida.