La jubilación de María Teresa Campos

La periodista no oculta su enfado

MadridActualizado:

Leo esta semana en la revista «Lecturas» que María Teresa Campos no se quiere jubilar y que tiene que justificar que aunque le ha dado un ictus está fenomenal y puede estar sentada en un plató. Faltaría más. Nadie había puesto en duda eso, que el cerebro le funciona fenomenal. Una mujer que ha sido y sigue siendo culta, que devora la prensa como buena periodista y a la que aunque no lo reconozca le gustan más las tertulias políticas que el entretenimiento.

Lo que no alcanzo a entender es porque Campos tiene que estar justificándose todo el rato sobre si esta acabada, si debería retirarse… Ya empiezo a pensar que es una cuestión de machismo. Porque no vi hacer un debate sobre si Luis Del Olmo o Iñaki Gabilondo debían retirarse o cuestionarse la edad de algunos tertulianos televisivos añosos. Acaso la veteranía no es sinónimo de experiencia.

El otro día un productor americano me decía que en Estados Unidos los programas y los informativos de más peso los presentan periodistas con canas. Y aquí una veterana periodista tiene que estar justificándose o mostrando su disgusto porque su cadena no le da más cancha. Permíteme María Teresa que te diga que a tu edad podrías hacer lo que te dé la gana porque ahora ya lo debes hacer por placer y no por necesidad, como cuando tenías que sacar a delante una familia.

Como tu bien diijiste en la entrevista, te irás cuando el público ya no te vea o no te reclame. Y si no es la tele, será la radio o la prensa. Pero que sea para disfrutar y no para sufrir. Ninguna presentadora de este país ha tenido como tú chófer, secretaria, peluquera y maquilladora personal. Campos eres una diva y como tal tienes que terminar.