Jordi Mollà: «Cuando conocí a la mujer de Clooney entendí muchas cosas»

Nominado cinco veces a los Goya, este artista pinta, canta ópera, conoce a los grandes del mundo del cine y se emociona pensando en interpretar a Dalí

MadridActualizado:

Le llegan más ofertas desde Hollywood que desde el cine español. El caso de Jordi Mollà, cinco veces candidato al Goya, es atípico. Sus intervenciones en el cine norteamericano le han granjeado una buena nómina de amistades y relaciones entre las estrellas, por más que hace quince años dejara pasar su gran oportunidad: rechazó el ofrecimiento de George Lucas de formar parte en la segunda entrega de «La guerra de las galaxias». En los últimos tiempos, el catalán compagina su trabajo como actor y director con una fecunda actividad literaria y pictórica. Precisamente su faceta como pintor le ha traído de nuevo a España (en la actualidad, vive en Los Angeles): ha presentado diecinueve cuadros en la Galería Gaudí de Madrid.

-¿Qué aporta su muestra a la pintura?

-Una parte de la exposición está dedicada a iconos del Renacimiento que traslado a la época actual. Hago una transformación de lo que eran las musas de aquel periodo histórico y las traslado a los iconos o las musas de hoy en día. Lady Gaga, Madonna, Beyoncé... Se me ocurrió porque a mí me encantan las mujeres, eso es lo primero. En el caso de estas musas, me gusta la actitud que tienen.

-¿Podría vivir solo de la pintura?

-No. La hago porque me gusta y como instrumento promocional. Hace que los parones entre película y película sean más llevaderos.

-¿Cómo distribuye su tiempo entre todas sus actividades?

-He hecho muchas cosas: música para películas, he cantado ópera, música con un grupo... Siempre me ha interesado mucho la música. El tiempo lo distribuyo bien, porque no tengo hijos y no estoy casado. Dedico tiempo a «doña creatividad». Un día sin creatividad para mi es un día raro. Me gusta ser creativo, por ejemplo, cuando hago una paella. Mientras cocino arroz, veo colores, formas...

-¿No echa de menos tener una familia?

-Verá, he hecho terapia varias veces y a los 17 años, el psicólogo que tenía en Barcelona me dijo que yo tenía dos vidas. La creativa e imaginaria y la real. Y estaban en conflicto. La realidad me interesaba pero tenía casi una relación física con la creatividad. Visualicé a la creatividad. Era una mujer con un vestido rojo y un cuerpo perfecto y un rostro muy de vampiro. A veces tengo que decirle «doña creatividad» que también debo estar en el mundo de las personas normales.

-¿Por qué no se focaliza únicamente en el cine?

-El cine no me basta. La pintura o la escritura por sí solas, tampoco me bastan. Necesito todo. Mi padre decía que me gustaba picotear y creo que lo sigo haciendo con todo.

-Usted ha sido cinco veces candidato a ganar el Goya y ha dicho que los premios son como las mujeres, que tienen que llegar en el momento oportuno. ¿Realmente lo siente así?

-Muchos se preguntan el por qué no tengo un Goya tras cinco candidaturas y a estas alturas. Creo que no era el momento de ganarlos. No es culpa de nadie, hay muchos factores. No pasa nada, ya llegará. Y con respecto al símil con las mujeres, pienso lo mismo. A mí no me gusta atrapar nunca las cosas en mano porque eso me fuerza a seguir buscando. Me ha pasado con mujeres que me han dicho «te quiero, pero no es el momento. No estoy en el punto D». Me parece una respuesta franca. No he tenido nunca rencor a una persona que me ha dicho algo tan sincero como que no era el momento y además lo comprendo.

-Muchas dicen que Jordi Mollá es el actor más sexy...

-No te creas todo lo que dicen o todo lo que lees. No tengo nada más que decir sobre este asunto.

-Si realmente es así, ahora que se ha casado Clooney y que Richard Gere tiene pareja le han dejado el campo libre para ser el actor más sexy en el que fijarse las mujeres de todo el mundo...

-A George Clooney le han pillado ya, ¿no? Le conozco a él y a su mujer, y cuando conocí a su mujer entendí muchas cosas. Esa mujer es muy lista. Y él más listo todavía. Ser un sex-symbol significa que sigues estando solo en el camino y eso conlleva una atracción.

-¿Usted todavía no ha encontrado esa mujer especial del estilo de la de Clooney?

-Creo que la encontré y se fue. Mi trabajo no es fácil, porque viajas y estás mucho tiempo fuera y eso limita mucho. No tengo ni perro, y a mí me encantan los perros. Lo mismo sucede con las mujeres, quieren tener al hombre cerca.

-¿Le gustaría volver a estar nominado de nuevo para los Goya?

-Sí, por supuesto y si no lo consigo, de nuevo seguiría insistiendo. Tienes que adaptarte a lo que va pasando.

-No piensa acudir a la gala de los Goya, ¿por qué?

-Porque considero que tengo que ir a los sitios cuando tengo algo que hacer o vender. No me han llamado para entregar un premio y no estoy nominado, prefiero no asistir. Y, por supuesto, estoy con el cine español.

-¿Se ha arrepentido alguna vez de instalarse en EE.UU.?

-No, pero al principio me dio miedo. Era un gran salto, demasiado grande. Luego se fue calmando un poco, no del todo todavía. Estar en una película grande es como trabajar para el ejército. La verdad es que no me puedo quejar de cómo me van las cosas. Ahora estreno dos películas. Una de ellas, «Término de vida» y la otra, «Criminal». En las dos mi papel es el de el antagonista, pero con actores muy buenos.

-¿Con que película española se quedarías?

-Con «Jamón jamón», «La buena estrella» y «Segunda piel». En todas ellas hice un buen trabajo.

-¿Qué personaje le gustaría encarnar?

-Dalí y Jesucristo, pero para este último ya estoy un poco mayor.