Vídeo: Cayetano Martínez de Irujo recuerda los peores años de su vida - TVE

El drama de Cayetano Martínez de Irujo: «Me inflaban a tortas»

El hijo de la desaparecida Duquesa de Alba se ha abierto en una entrevista para el programa «Lazos de Sangre»

MadridActualizado:

Cayetano Martínez de Irujo, quinto hijo de la desaparecida Duquesa de Alba, protagonizó la que seguramente sea una de las entrevistas más sinceras y desgarradoras de su vida. Se abrió en canal para el programa «Lazos de Sangre» de «RTVE», dedicado anoche a la Casa de Alba.

En una documental en el que se contó con la palabra de cuatro de los seis hijos de Luis Martínez de Irujo y Cayetana Fitz-James Stuart, no se puede obviar que fue Cayetano quien se acabó convirtiendo en protagonista. Lágrimas, emoción y confesiones inéditas protagonizaron su intervención, que no ha dejado indiferente a nadie.

El actual duque de Arjona y conde de Salvatierra se dejó ver como un hombre atormentado que aún arrastra las secuelas de lo que, en sus palabras, fue una infancia indeseable. El origen de su desolación llegó con el fallecimiento de su padre, a los 52 años. «No se nos dejó despedirnos de él. Fue horrible. Me causa un dolor… Cómo nos engañaron. Estuve rezando con mi hermano Fernando durante 10 días para que se curara nuestro padre. Tristemente se había muerto ya sin que los supiéramos». Sostiene que su fallecimiento supuso para él una pérdida de su identidad.

Posteriormente, el hermano de Eugenia Martínez de Irujo acudió a Estados Unidos para someterse a terapia: «No era feliz, tenía una contradicción. Tenía un problema emocional. Las dos primeras semanas de tratamiento fueron algo espeluznante». Pero asegura que aquello le ayudó a encontrar su «verdadero yo».

Pero también habló sobre su madre, sobre la que piensa que, al haber sido hija única, «no supo gestionar la unión de su familia»: «Mamá era como una emperatriz. Nos saludaba muy cariñosa, pero cada mañana nos daba las instrucciones del día. Nos daba órdenes».

El momento más impactante de esta entrevista cargada de sorpresas, no obstante, fue cuando Cayetano se refirió al maltrato que recibió por parte de, Olga, la última de sus niñeras: «Me inflaba a tortas (...) Yo no me atrevía a decirlo por miedo a las represalias».

Diferencias irreconciliables

Tras el fallecimiento de la matriarca, la familia se quedó completamente dividida. En este sentido, Cayetano Martínez de Irujo remarca la responsabilidad que recayó sobre él a la hora de repartir la herencia, y no dudó en arremeter contra su hermano Carlos por la gestión que este está haciendo con el patrimonio de su familia, valorado en 2.800 millones de euros.