Belén Cuesta
Belén Cuesta - Ignacio Gil

Belén Cuesta: «Esta profesión es tan difícil que cuando las cosas salen bien lo agradeces un montón»

Desde que protagonizó el musical y posterior película «La Llamada», la actriz no ha parado de trabajar

MadridActualizado:

Belén Cuesta está imparable. Desde que protagonizó el musical y posterior película «La Llamada», escrita por los Javis (Javier Ambrossi y Javier Calvo), la actriz no ha parado de trabajar. Su agenda crece con colaboraciones en series, películas e incluso en publicidad ya que Mahou ha decidido contar con ella, junto a Eduar y Greta Fernández y los Javis, en su nueva campaña #Unsabormuygrande, un homenaje a los consumidores y al sabor de lo que se vive en las calles, de la energía de la gente que crea, que impulsa, que innova y que construye la sociedad. «Hice un anuncio cuando era pequeña en Málaga pero poco más», recuerda en conversación con ABC. Y asegura que ha sido muy buena experiencia: «Ha sido muy divertido porque no he tenido la sensación de estar grabando un anuncio» y sobre todo por la cercanía de la marca con este tipo de actores: «Hemos estado hablando de nosotros y la cerveza estaba ahí. Ha sido algo muy natural en la que contábamos nuestras vivencias. Ha sido muy bonito porque hemos rodado en el bar en el que Javi y yo estábamos trabajando cuando escribíamos 'La Llamada'».

A pesar que ahora es una de las actrices más conocidas del panorama nacional, no siempre ha sido así y es que desde muy pequeña quiso dedicarse al mundo de la interpretación: «Hubo un tiempo en el que quise ser bióloga marina porque había vivido frente al mar toda mi vida. Pero desde que hice una obra de teatro en el cole decidí que eso era lo que quería. «He tenido la suerte de que mis padres siempre me han apoyado. Esta profesión es tan difícil que cuando les ves felices porque las cosas bien lo agradeces un montón», cuenta emocionada.

Lo que no le preocupa es que le encasillen con el personaje que representa en «La Llamada» y «Paquita Salas», la serie escrita y dirigida también por los Javis. «No me importaría nada porque le debo mucho a ese personaje que me ha dado todo», aunque asegura que «también he hecho otras cosas que no tienen absolutamente nada que ver con el personaje que represento cuando trabajo con los Javis».

Desde que Belén Cuesta se metió en la piel de Milagros, una joven monja con dudas, su fama no ha parado de crecer, algo que «no he llevado nada mal» pues «la gente nunca ha sido grosera conmigo». Aunque también asegura que la fama tiene una cara oscura: «Sí es cierto que ha habido algún momento en el que estaba de fiesta y veo a la gente grabando y pienso que pierdo algo de intimidad», confiesa.