Vecinos de Eibar intentan fotografiarse con Kiko Rivera
Vecinos de Eibar intentan fotografiarse con Kiko Rivera - MIKEL ASKASIBAR

La batalla judicial entre Jessica Bueno y Kiko Rivera convierte a Eibar en «Sálvame»

La modelo y el hijo de Isabel Pantoja dilucidan en los juzgados de la ciudad armera la custodia de su hijo Francisco

ALBERTO ECHALUCE
Actualizado:

Los aledaños del Juzgado de Eibar fueron escenario ayer de numerosos comentarios y miradas de sorpresa entre los vecinos: el barrio Txantxa Zelai se convirtió en un improvisado plató de «Sálvame» con la presencia del televisivo Kiko Rivera Pantoja y su excompañera Jessica Bueno. Ambos comparecían ante el juez por la disputa que mantienen en torno a la custodia del hijo que tienen en común, Francisco. La sentencia se dará a conocer en septiembre u octubre. Al término de la sesión y convocados por el boca a boca que pronto corrió por las calles de la ciudad, fueron muchos los que se quisieron hacer un «selfie»’ con los famosos. Hasta una veintena de mujeres esperaron durante tres horas la salida de los dos personajes para tratar de conseguir la instantánea.

El hijo de Isabel Pantoja llegó en un Chrysler azul oscuro, con chófer, acompañado de un joven alto que portaba su maleta. Antes de entrar en el Juzgado tomó fuerzas: pidió en el bar Xania una coca-cola y un pintxo. Por su parte, Jessica Bueno acudió acompañada por su marido y exjugador del Eibar, Jota Peleteiro. Los dos, muy elegantes, llegaron andando pasadas las nueve de la mañana y se mostraron felices de volver a las calles de Eibar, lugar en el que convivieron durante la temporada del ascenso del club azulgrana a Primera División. Algún aficionado saludó a Jota y le felicitó por el gol que había marcado por toda la escuadra el domingo con su actual equipo, el Brentford inglés. «Tuve mucha suerte en ese gol», respondió agradecido el jugador gallego.

«Paquirrín», con una sudadera blanca, entró en la sede judicial a las once de la mañana. La comparecencia de Kiko Rivera y Jessica Bueno estaba motivada por los trámites por la custodia de su hijo, que se iniciaron el año pasado en Eibar. La modelo residía entonces en la ciudad armera junto a Jota Peleteiro, enrolado en el equipo armero.

Kiko, disgustado

Kiko Rivera y Jessica Bueno se reunieron en el interior del juzgado hasta bien entrado el mediodía, con el consiguiente revoloteo del personal. Hace unos meses, la pareja se sometió a un peritaje judicial en San Sebastián para valorar si la custodia del menor, una vez cumplidos los tres años, debe seguir siendo compartida o por el contrario tendría que modificarse.

Dos fotógrafos y ninguna cámara de televisión aguardaron a los protagonistas. Algún vecino capturó con su móvil fotografías de los famosos visitantes. Sobre las 14.15 terminó la sesión. Rivera se fue cabizbajo y rápido al coche, como si la vista no hubiese sido lo satisfactoria que él pretendía, mientras que Jessica y Jota Peleteiro se mostraron muy felices e incluso les dio tiempo para sacarse fotografías.

Según informa Beatriz Cortázar, Rivera ha sufrido un duro revés judicial. El juez se habría mostrado a favor de que el menor viva con su madre en Londres, donde Peleteiro juega para el Brentford. Tan mal ve la situación Kiko que no habría dudado en despedir a sus abogados tras ver que su defensa no daba los resultados esperados.

A todo ello se une el temor que tiene Kiko a decirle a su madre que ha perdido a su hijo, a quien hasta ahora veía con mucha asiduidad. Loca con su nieto, a la cantante no le hará ninguna gracia no poder disfrutar de él ahora que su salida de la cárcel está más cerca.