Fachada de la Parroquia de Santa Ángela de la Cruz
Fachada de la Parroquia de Santa Ángela de la Cruz - MAYA BALANYÀ

Santa Ángela de la Cruz: una parroquia viva y animada

En este templo se puso en marcha el grupo Alpha, con cursos de iniciación cristiana

MADRIDActualizado:

Siendo sevillana la santa, Ángela de la Cruz, fundadora de las hermanas de la Compañía de la Cruz, caridad, pobreza y ese hábito que las distingue como pura gracia; siendo antes beata, y Sevilla su cuna y su pasión, que Sevilla es todo pasión, fue Madrid la primera diócesis que le dedicó una parroquia. Madrid, rompeolas de la santidad de España, unidad en lo sustancial. La parroquia Santa Ángela de la Cruz, calle César Manrique 7, que nació el 15 de junio de 1982, tiene poco sabor andaluz y mucho madrileño por eso de la historia de la Vereda de Ganapanes, Camino de Peñagrande, Peñagrande chica, Isla Malaíta y la prolongación de Monforte de Lemos hasta Joaquín Lorenzo, barrios y zonas otrora de inmigrantes, chabolas y casa bajas, afluencia de humanidad, inmigración interna, sociología de una España en desarrollo.

Fue entonces cuando los padres Agustinos, OSA, ratificaron la opción por los pobres, que también tienen a Dios muy dentro, intimidad e historia, el «Quien te hizo sin ti no te justificará sin ti» ( Serm. 169,13) de Agustín de Hipona. La hoy parroquia de Santa Ángela de la Cruz ya no está rodeada de casa bajas. Los altivos edificios y las ensimismadas comunidades de vecinos, más las nuevas construcciones de posibilidades varias, dan sombra a la gran cruz que hace que la parroquia se estire hacia el cielo.

El primer párroco de esta comunidad fue Julio Lozano. Consiguió la cesión de la pequeña capilla de la maternidad de Peñagrande, hoy Instituto Newton, para las celebraciones. En el capítulo provincial de 1986 se aceptó por parte de los Agustinos hacerse cargo de la parroquia y los primeros religiosos fueron nombrados en marzo de 1987. El día 5 de noviembre de 1995 fue colocada la primera piedra y fue inaugurado el templo el 22 de diciembre de 1996.

El párroco Miguel Gómez Martín
El párroco Miguel Gómez Martín - MAYA BALANYÀ

El actual párroco, el padre Miguel Gómez Martín, hombre afable y de dilatada experiencia misionera, está acompañado por el también agustino padre Edelmiro Mateos Mateos. Apunta el padre Miguel que lo que define a esta parroquia es que «es viva, animada, con buen ambiente y bastante participación. No hay más que ver la afluencia de fieles a la Iglesia los domingos, a las celebraciones, que se cuidan especialmente dado que son la primera tarjeta de presentación para muchas personas que se acercan a la Iglesia».

En esta parroquia se produjo el primer milagro madrileño de los grupos Alpha. La inquietud del padre Miguel le hizo buscar una iniciativa de primera evangelización que dinamizara la comunidad. De ahí la presencia del método de los cursos Alpha, encuentros de iniciación cristiana para alejados de la Iglesia o para personas que quieran reactivar su fe. Su origen está en una Iglesia anglicana de Londres y ahora se han extendido por todo el mundo. En esta parroquia se han realizado ya veintiún cursos y han participado en ellos cerca de seiscientas personas procedentes de todo Madrid y de provincias aledañas. Destaca también el párroco las oraciones de la comunidad, que son columna vertebral, junto con las eucaristías: «Una hora con el Señor» de los lunes, con vísperas cantadas, lectura y reflexión de la Palabra de Dios y Adoración eucarística y la oración mensual «Efusión del Espíritu Santo», el segundo viernes de cada mes.

Grupo de oración

Cada área de acción parroquial tiene a un seglar al frente. La catequesis de primera comunión ha marcado tendencia. Desde hace unos años la reunión semanal con los niños se ha convertido en un grupo de oración, prima por tanto el encuentro personal del niño con Jesús más que la transmisión de conocimientos que se efectúa, en casa, a través de unos materiales con el tema y un sencillo ejercicio.

El catequista recuerda lo básico del contenido de la fe, pero la clave es la experiencia de oración. Los padres asisten una vez al mes a la reunión preparatoria de las catequesis para preparar los materiales domésticos. En los últimos años se percibe también un renacimiento de las catequesis de postcomunión y sobre todo de la participación de los jóvenes en la Iglesia. El primer encuentro de familias, según la «Amoris laetitia» y la Asamblea parroquial anual son dos momentos fuertes de una parroquia que aspira a tener una sola alma y un solo corazón en camino hacia Dios.