El cantante y compositor Joaquín Sabina durante el concierto que ofreció en Madrid - Vídeo: «Y sin embargo» Sabina perdió su voz

Sabina se queda «mudo» a mitad de concierto en Madrid

El cantante abadonó el escenario en mitad del conocido tema «Y sin embargo» sin previo aviso. Luego alegaron que tenía «una afonía»

MadridActualizado:

Joaquín Sabina, el Bob Dylan español (a su pesar), empezaba la noche del sábado emocionadísimo uno de los últimos conciertos de la gira «Lo niego todo» en el madrileño Palacio de los Deportes. Pero no pudo terminar. Cerca de las 23.00 horas, tras más de una hora de concierto, y durante su interpretación de «Y sin embargo», salió del escenario precipitadamente. Antonio García de Diego salió al quite con el tema «A la orilla de la chimenea» y Jaime Alsúa tocó «Seis de la mañana» en un intento de salvar el concierto. Después confirmaron los temores del público: «Joaquín se ha quedado mudo, tiene una afonía y no va a poder seguir el concierto», zanjaron ante los más de 10.000 asistentes que llenaron el recinto y enmudecieron como su ídolo. Sabina ni pudo salir a despedirse.

El genio de Úbeda ya había lanzado un aviso a su público: «Muchas veces donde uno quisiera estar mejor y dar el alma, por motivos físicos y espirituales no puede. No están viendo hoy un buen concierto por mi parte», decía una tras una ovación de más de un minuto. «Muchas gracias y benditos sean», agradecía el artista, que confirmaba su intención (después truncada) de seguir el concierto. ”Hay días que se cruzan los cables del corazón y la garganta”, afirmaba.

El elixir de Sabina

Antes de empezar con «Yo me bajo en Atocha», con su bombín por montera, Sabina confesaba que durante la gira su estado de salud no ha sido el mejor (“si le cuentan que envejecer es fantástico mienten, envejecer una puta mierda”, ironizaba); pero que con los kilómetros de carretera, manta y escenarios que tiene a sus espaldas lo único que le «rejuvenece» es cantar en la capital: «He pisado los mejores escenarios de Londres, México y Argentina lo único que lo rejuvenece a uno es sentir esos nervios cuando se sube al escenario en Madrid», comenzaba. El público aplauda cada estrofa de la canción ante un Sabina con lágrimas en los ojos.

Tras homenajear a su ciudad de acogida, llegaba ”Lo niego todo”, ”Quién más quién menos”, ”Lágrimas de mármol”, ”Sin pena ni gloria” y un homenaje al rock and roll de la mano de Jaime Alsúa. Tocaba presentar a la banda, ”su familia”, y cada nota sonaba a despedida: Pancho Varona, Pedro Barceló, José Miguel ”Sagaste”, Antonio García de Diego, Mara Barros y la nueva, Laura Gómez Palma. ”No son músicos alquilados, son gente que lleva aguantándome muchos años más que cualquier chica”, reconocía.

Era el turno de las canciones míticas: ”La del pirata cojo”, ”La Magdalena”, ”Por el bulevar de los sueños rotos”... Por lo que pudiera pasar quiso dedicar a su familia ”De purísima y oro”, una de sus favoritas, poco habitual en el repertorio de esta gira. El ”Pastora Soler” que sufrió dejó a los espectadores sin clásicos como ”19 días y 500 noches”, ”Princesas”, ”Contigo”, ”Noches de boda”, ”Pastillas para no soñar”... Los rostros de los fans mostraban tristeza y un punto de decepción, pero Sabina lo intentó. Tropezó con su salud (fruto en parte de la vida canalla los escenarios) y un punto de mala suerte. Pero un artista muestra su entrega total sobre un escenario y se emociona tanto como su público, ¿qué más se le puede reclamar?

Los tropiezos de la gira

Sabina estrenó la gira «Lo niego todo» en mayo de 2017 en México –después de tener que reprogramar las fechas de su inicio, en marzo de ese año, tras ser operado de una hernia ventral–, y después tuvo que volver a interrumpir el «tour» cuando en abril de este año sufrió una tromboflebitis en la vena ilofemoral de la pierna izquierda.