Furgón de la policía nacional en el polígono Cobo Calleja - EFE

El polígono Cobo Calleja es la mayor lavadora de dinero chino de toda Europa

La Policía señala que este polígono es usado por empresarios y mafias de España, Francia, Reino Unido e Italia para blanqueo y evasión de impuestos

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En sus 162 hectáreas de extensión hay dadas de alta medio millar de empresas, de las que unas 400 son regentadas por ciudadanos asiáticos que dan trabajo a unas 10.000 personas. Aunque solo un tercio estarían contratadas de manera legal. Solo la cifra de su extensión física es totalmente fidedigna. Las siguientes y algunas que salpican el resto de esta información son cálculos, más bien a la baja, porque, al fin y al cabo, Cobo Calleja no deja de ser una extensión de buena parte del carácter de la comunidad china asentada en Madrid: hermética y endogámica.

Este enorme polígono industrial, situado en el municipio de Fuenlabrada, a unos 20 kilómetros de la Puerta del Sol, está considerado en los informes policiales como «el mayor agujero de dinero chino de Europa». O lo que es lo mismo, la gran lavadora de capitales del continente. En dos vertientes: blanqueo de dinero procedente de actividades delictivas y evasión de impuestos. Dan buena cuenta de ello los datos que manejan los investigadores y las cada vez más frecuentes operaciones, tanto de la Policía Nacional como de la Unidad Central Operativa (UCO)de la Guardia Civil.

«De aquí es de donde sale todo el dinero de la prostitución asiática, del tráfico de drogas (cada vez más común en esta nacionalidad), del juego y del blanqueo en general», explica a ABC uno de los mandos policiales que viene trabajando desde hace años este parque empresarial.

Pero no se trata solo de divisas generadas en Madrid. Ni siquiera se limitan a España. También pasan por esta «lavandería» cantidades enormes procedentes de Francia, Italia y el Reino Unido, por citar solamente los países más potentes. Las razones fundamentales son, por un lado, que en toda Europa existen barrios chinos o «Chinatowns» como por ejemplo el del Soho de Londres; «pero no hay ningún «Cobo Calleja», acota otro investigador. Otro motivo es que «los chinos son verdaderos ingenieros financieros, y de eso se dan cuenta los propios técnicos de Hacienda con los que trabajamos», añade.

Se calcula que de este polígono salen de manera fraudulenta cientos de millones de euros al año. Un ejemplo: dos semanas atrás, la Policía del puesto fronterizo de Barajas interceptó a un chino que pretendía embarcar hacia Varsovia con tres bolsas negras de tela ocultas entre dos abrigos en su maleta. El individuo, de 36 años, escondía 424.100 euros. Es una de las «mulas», se cree que diarias, que las mafias orientales contratan para sacar dinero negro de España.

Hace menos de un mes, la UCO intervino 8 de los 40 millones que sustrajo al fisco una mafia que introducía en España, a través del polígono, productos falsificados desde el país oriental. Llegaban por tierra, mar y aire. Eran, sobre todo, juguetes y otra mercancía barata. Han sido investigadas 600 empresas, con 50 personas imputadas, entre físicas y jurídicas. Porque un porcentaje altísimo de los negocios regentados por chinos, también muchos «todo a 1 euro» y bazares por el estilo que pespuntean todo Madrid, defraudan todo lo que pueden y más. «Los chinos solo manejan dinero en efectivo. Si no, ¿por qué la mayoría de estos tenderos acuden a comprar el género a otros supermercados baratos para venderlos luego ellos a un precio superior? Porque los proveedores originales no quieren ‘cash’, sino que solo trabajan por transferencias y pagos bancarios, de manera legal y que pueda ser declarado a Hacienda», especifica un experto de la Policía Nacional.

En este último caso de la UCO se practicaron 23 registros y 13 detenciones de una red que, además, extendía sus tentáculos a otras grandes capitales, como Barcelona, Valencia y Sevilla. «Estaban desplegados en casi toda la Unión Europea, y lo que estamos consiguiendo en estos últimos diez años es ser líderes en esta casuística criminal», explica un comandante de la Guardia Civil.

En esta operación, bautizada Alquimia, la organización criminal conseguía, «mediante complejas empresas pantalla que el 75% de los beneficios obtenidos se evadieran fuera de la UE, sobre todo a China, pero también a América Latina y África. Una parte se quedaba en España como «caja de resistencia» para mantener las estructuras fraudulentas. Se trata del mayor «rescate» de dinero de esta índole en lo que llevamos de 2018.

Timbas ilegales

Otros negocios turbios que proliferan en las trastiendas de estas naves de Cobo Calleja son las timbas ilegales y los talleres clandestinos donde son hacinados y trabajan en régimen de semiesclavitud multitud de compatriotas de las mafias.

La afición por el juego en cierta parte de la comunidad china es más que manifiesta, en especial por el «mahjong», una especie de dominó asiático que causa furor entre ellos. En cuanto a los cubículos donde llevan a cabo la manufactura de productos, cabe destacar que en una reciente operación de la Policía Nacional se desmanteló un taller en el que se fabricaban pantallas de teléfonos móviles y tabletas. Era la operación Sumatra, en la que se volvió a poner patas arriba el polígono Cobo Calleja, con un total de 28 detenciones. La red operaba desde 2013, importaba las mercancías y declaraba por ellas en aduanas un valor inferior. Estaba liderada por un potente empresario especializado en sistemas de iluminación y el fraude ascendía a 7 millones de euros. Tirando por lo bajo, claro. Porque lo habitual es que facturen mucho menos de lo que realmente venden o compran o directamente no declaren el IVA. Otro impuesto que se «ahorran» es el de sociedades, precisan fuentes policiales.

Las investigaciones patrimoniales realizadas hablan de cantidades escalofriantes que, sobre todo, invierten en propiedades inmobiliarias en su país o incluso retornan a los negocios en España, una vez pasadas por China, para sumar al engranaje delictivo.

Las técnicas de blanqueo y estafa al fisco son numerosas: desde la «hawala» (pase de dinero de mano en mano) al falso turismo de compras: contratan a paquetes de visitantes chinos, les dan miles de euros para que adquieran en España objetos de lujo, los llevan a China para venderlos más caros y devuelven el dinero no declarado a los empresarios.