El bar Duratón, frente al estadio Vicente Calderón
El bar Duratón, frente al estadio Vicente Calderón - GUILLERMO NAVARRO

La Policía evita una batalla de ultras italianos y del Atleti contra el Real Madrid

Identifican a 60 y se incautan de diez enormes bengalas que iban a utilizar tras el partido de la Roma

MADRIDActualizado:

La Policía Nacional ha abortado una batalla campal entre peligrosos ultras de fútbol con motivo del partido de la Champions que el miércoles enfrentó al Real Madrid contra la Roma. Los investigadores lograron identificar a decenas de hinchas italianos, que pretendían, junto a los del Atlético, emprenderla con los del club blanco, presuntamente, al término del encuentro, en el Bernabéu. La Jefatura de Policía había dispuesto, como suele ocurrir en estos encuentros de cierto riesgo, un dispositivo de vigilancia no solo en las inmediaciones del coloso de la Castellana, sino en aquellos lugares donde suelen reunirse sus «enemigos» futbolísticos. En este caso, los expertos de la Brigada de Información se desplazaron a las inmediaciones del bar Duratón, un local al que suelen acudir los radicales del Frente Atlético(acérrimos antagonistas de los «blancos»), a sabiendas de que, horas antes del partido, podrían estar tramando algo.

Y así fue. A eso de las cinco y media de la tarde, los investigadores vieron en la zona de San Epifanio, justo al lado del antiguo estadio rojiblanco, el Vicente Calderón, a unas 60 personas arremolinadas y con actitud bastante nerviosa. Los agentes se acercaron y los identificaron a todos. Había tanto hinchas «tifosi», de la Roma, con los del Frente Atlético, que eran mayoría. Se da la circunstancia de que ambos son de «ideología» totalmente opuesta (los primeros, de extrema izquierda y los madrileños, de ultra derecha), aunque, como indican fuentes policiales, les unía el enemigo común: el Madrid. Y, a río revuelto, ganancia de pescadores. Al fin y al cabo, la supuesta politización de cada uno de estos grupos no es más que la excusa para dar rienda suelta a sus ansias de violencia, añaden los expertos.

Cuando la Brigada de Información se encontraba realizando cacheos y filiando a los radicales, vieron cómo un individuo, a bordo de un coche y que resultó ser un miembro del Frente Atlético, pasaba por la zona. Cuando le abrieron el vehículo, se sorprendieron al ver que había diez grandes bengalas dentro. Se trata de artefactos de gran peligrosidad y que están, lógicamente, prohibidos, sobre todo en el interior de estadios y sus inmediaciones. Pueden provocar lesiones que, en algunos casos, han acabado con la muerte de algún espectador.

Se requisó el material y se le aplicará la Ley de Seguridad Ciudadana; algo que no le saldrá muy caro, habida cuenta de que la legislación que se refiere al Deporte solo podría aplicársele si los hechos se hubieran producido en el entorno de donde se iba a producir el encuentro a partir de las nueve de la noche, junto al Santiago Bernabéu.

El asunto de las identificaciones y cacheos previos es importante no solo por si antes del fútbol se produce algún incidente; sino también por si, a su término o durante él, hay algún altercado grave, de manera que los investigadores puedan tener controlados los nombres, apellidos y direcciones de los sospechosos, precisan nuestros informantes.

Casi 360 efectivos

La Delegación del Gobierno había dispuesto un despliegue de cerca de 360 efectivos de la Policía Nacional para velar por la seguridad de este evento deportivo, que estaba considerado de riesgo alto. Hasta 3.000 forofos de la Roma habían acudido a Madrid para presenciarlo o vivir el ambiente en la calle. Sin embargo, alrededor de 1.600 eran los únicos que tenían entradas para verlo dentro. Eso sí, al final se saldó con una victoria madridista de tres goles a cero.

En el dispositivo participaron agentes de la mencionada Brigada de Información, pero también de las Unidades de Intervención Policial (UIP) o «antidisturbios»; de la Unidad de Caballería; de la Policía Municipal, Samur, Bomberos y Cruz Roja, además de los vigilantes del Real Madrid.