Aglomeraciones de gente esperando a la apertura de la tienda Aliexpress - GUILLERMO NAVARRO

AliExpress llega a Madrid: locura y máxima expectación en su inauguración

Grandes aglomeraciones de gente inundaron el pasillo de Xanadú, impacientes por ser los primeros en entrar

MADRIDActualizado:

Policía local, Guardia Civil y seguridad del centro comercial intu Xanadú custodian la entrada de la primera tienda física de AliExpress en España. Tras ellos, una larga cola de personas que no deja de crecer hasta el último momento. Intentar cruzar el pasillo es todo un suplicio. «Qué agobio», se escucha decir a una mujer. La pobre no sabe dónde se ha metido. Arriba, en los balcones de la planta superior –como si de las gradas de un estadio se tratara–, la expectación esmáxima. No es para menos.

El influencer Jota Studio y la ganadora de su sorteo, Pierina
El influencer Jota Studio y la ganadora de su sorteo, Pierina - GUILLERMO NAVARRO

La inauguración de la nueva tienda de AliExpress provocó grandes aglomeraciones ayer. Algunos llevaban esperando a las puertas más de 16 horas. Pero ellos no fueron los primeros en pisar el minimalista y luminoso espacio. Los privilegiados en acceder antes que el resto fueron influencers invitados y los seguidores que ganaron sus sorteos. A Jorge García, conocido como Jota Studio, le asombró «la gran cantidad de productos». La ganadora de su sorteo, Pierina, estaba ilusionada por descubrir el nuevo establecimiento: «No sabía qué pondrían, en AliExpress hay de todo; al final, ha sido tecnología». Efectivamente, la tecnología y la robótica inundan su interior: móviles, portátiles, cascos, patinetes, drones o aspiradores son algunos de los artículos que alberga.

Y mientras los influencers echaban un tranquilo vistazo a su alrededor, dependientes y responsables de AliExpress se preparaban para la gran apertura. «Cuando abramos a las 12 viene lo gordo», vaticinaba ya Natalia, una de las dependientas. «Esperamos vender bastante, aunque la gente que tenga premios no creo que vayan a comprar», decía. Los primeros 500 en llegar, tuvieron la suerte de llevarse un regalo. Además, todos los clientes estarán invitados a café gratis.

El número uno, David Cardero, de 34 años, llevaba desde el pasado viernes en la cola junto a su tía, la número dos. Llegó a las nueve de la mañana. Su mujer le habló de la nueva tienda y se «lanzó a la aventura»: «Estoy de vacaciones y no tengo nada que hacer; me gusta vivir este tipo de experiencias», aseguró. Al igual que otras tantas personas, durmió en la calle y comió lo que pudo. «Me he duchado con toallitas», contaba. Para su desilusión, no dejaban escoger el regalo. «Me dan un móvil Xiaomi; yo venía a por un patinete eléctrico».

David, el número uno de la cola
David, el número uno de la cola - GUILLERMO NAVARRO

El pequeño Diego, de 12 años, fue el número tres, y su hermano Ian, de 10, el cuatro. Con resignación, Diego explicó como bajó de puesto: «Mi madre, mi hermano y yo llegamos los primeros, pero como no había nadie nos fuimos un momento a otra tienda; al volver ya había dos personas». Al igual que David y su tía, esta familia llegó el viernes a primera hora. También tuvieron que pasar las noches en sacos de dormir y mantas fuera del centro comercial. Y de premio, lo mismo: «Me regalan un móvil Xiaomi, pero lo voy a vender; yo quería el monopatín».

Diego muestra su regalo
Diego muestra su regalo - GUILLERMO NAVARRO

El regalo más codiciado

Pero el afortunado que se llevó el regalo más codiciado –el patinete–, fue el número ocho: Daniel Marshal, de 36 años. Fue con su sobrino, quien se llevó la otra scooter. Estaba «muy contento y emocionado» y, después de dos días haciendo cola, aseguró que «valió la pena». Otros premios consistieron en básculas, como las que se llevaron Laura y Marta. Les ha parecido una gran idea la tienda física porque «da un poco de miedo comprar por internet», según ellas.

En el acto de inauguración, además de responsables y directivos de AliExpress, también estuvo presente Ana Millán, la alcaldesa de Arroyomolinos. Juntos, cortaron la cinta que impedía el paso a la nueva tienda. La gente entró de forma escalonada para evitar aglomeraciones. Hubo aplausos, vítores y mucho jaleo. La barra libre de tecnología comenzó.

STATISTA
STATISTA

[Gráfico elaborado por Statista]