Los obreros trabajan en el inmueble que albergó los cines Acteón, ya derribado, y en el contiguo - JOSÉ RAMÓN LADRA / Vídeo: La historia de la Calle Montera, entre mitos y leyendas

Un hotel de lujo pondrá fin a la manzana «maldita» de Montera

La remodelación de los inmuebles, proyectada hasta junio de 2021, impulsará la zona y pretende acabar con la epidemia de locales cerrados

MADRIDActualizado:

En el ecuador de la calle de la Montera, el traqueteo de máquinas no cesa. Allí, en los números 25, 27, 29 y 31, los obreros han comenzado los trabajos de demolición y apuntalamiento de la manzana más «singular» del enclave. La decadencia de sus locales comerciales, cerrados desde hace años, ha sumergido el espacio en una especie de maldición que perderá su estigma en junio de 2021. Será entonces cuando abra sus puertas el nuevo hotel de lujo que la familia mexicana Díaz Estrada –arrendadores del exclusivo Hyatt Gran Vía, entre otros inmuebles– ha proyectado en el centro de Madrid.

La obra, valorada en más de 12 millones de euros, enterrará para siempre los antiguos cines Acteón, la zapatería Los Guerrilleros, el bingo Montesol, la juguetería Rosa Negra o la sala de fiestas Wind. Negocios caídos en desgracia, cuyos destartalados letreros dejan en evidencia la decrepitud de un lugar por el que miles de personas transitan a diario. «Da un poco de pena que lo tiren, pero hay locales que llevan tapiados más de diez años», apunta un trabajador de un comercio aledaño. A pesar de la notoria magnitud de la operación, lo cierto es que la demolición no afectará a los números 25 y 27, ambos con protección en su fachada. El 29 y 31, ya derribados, no gozaban de blindaje.

Azotada por la prostitución callejera y las actividades delictivas que de ella se derivan, la calle de la Montera tiene ante sí la oportunidad de lograr el impulso necesario para equipararse a otras vías comerciales como Preciados, Arenal o la recién peatonalizada Carretas. Para ello, la construcción del futuro hotel se antoja fundamental; si bien, no será el único factor que afecte en su reconversión. «La culpa del cierre de locales es repartida. Por un lado, es verdad que los comerciantes no encontraron la fórmula adecuada para que sus negocios prosperaran; pero también hay que señalar a las distintas Administraciones, que no han hecho nada para revitalizar la zona», explica el presidente de la Confederación de Comercio Especializado de Madrid (Cocem), Luis Pacheco.

«El hotel va a traer consigo unas condiciones de limpieza y vigilancia más estrictas, pero estas tienen que venir acompañadas de otra mentalidad», añade Pacheco, quien tiene claro que una calle con comercios abiertos es mucho más segura que aquellas que no los tienen. No obstante, basta un paseo por Montera para reparar en que el único punto golpeado por los cerrojazos es la manzana señalada. «La verdad es que no tiene explicación», responde, curiosa, una mujer, al paso por el vallado de obra. La entrada de la piqueta en el edificio que albergó los cines Acteón desde 1995 hasta 2017 –año en que se «fundieron a negro»– no es nueva; en la noche del 4 de septiembre de 1987, un devastador incendio arrasó los conocidos Almacenes Arias, por lo que ya tuvo que reconstruirse por completo.

Desbloqueo

En 2013, la familia Díaz Estrada –a través de su sociedad Exacorp One– compró los números 25 y 27 a la antigua empresa municipal Madrid Espacios y Congresos (Madridec) por 34 millones de euros, 17 menos de los desembolsados en 2007 por el ente público. Dos años después, el grupo mexicano se hizo con la propiedad del inmueble contiguo, con la intención entonces de poner en marcha el hotel. Sin embargo, los trámites municipales no han resultado sencillos.

«Estamos muy contentos de que por fin hayan empezado las obras», señala el presidente de la Asociación de Comerciantes de Montera y Aledaños (AMYA), Gilmar Barbosa. Consciente de la necesidad de cambio, añade que el proyecto supondrá un gran valor para Montera en términos de imagen y poder adquisitivo: «Gracias a la proliferación de terrazas, la calle ha mejorado bastante en los últimos años; pero ahora, con la apertura del hotel, el salto será mucho mayor».

El nuevo complejo hotelero, con una superficie útil de 17.596 metros cuadrados, tendrá una capacidad cercana a las 2.000 personas. Para llevar a cabo el proyecto, el Ayuntamiento ha dado luz verde a la implantación del uso hotelero en los números 29 y 31, hasta la fecha solo aptos para espectáculos cinematográficos, teatrales o de conciertos. El conjunto contará con dos plantas bajo suelo y doce sobre rasante, en las que se dispondrán un total de 173 habitaciones, de las cuales siete serán accesibles. En la planta baja se abrirán cinco locales comerciales, además de la zona de recepción y el acceso desde la calle a una gran pista de baile, situada en el primer sótano.

La planta cuarta albergará un salón de banquetes (208 personas) y cuatro salas de reuniones. En la octava, el restaurante del hotel, concebido para 82 comensales, dará paso a una de las joyas de la corona: una terraza de 654 metros cuadrados y 320 personas de ocupación, donde se ubicará la piscina. El bar estará localizado un nivel más arriba, así como el gimnasio.

Una vez terminado, falta por saber qué operador alcanzará un acuerdo con el grupo inversor para la gestión del hotel. En ese sentido, fuentes del sector apuntan a este periódico la posibilidad de que la cadena Marriott fije la mirada en este enclave para abrir su primer «hotel boutique» en Madrid, que se sumaría a su exclusivo catálogo de la marca Tribute.