Carlos Andradas, rector de la Complutense y candidato a la reelección
Carlos Andradas, rector de la Complutense y candidato a la reelección - JOSÉ RAMÓN LADRA
ELECCIONES A RECTOR EN LA COMPLUTENSE

Carlos Andradas: «En el campus puede haber un espacio de culto, pero no capillas»

Este catedrático de Álgebra, rector de la Complutense desde 2015, se presenta a la reelección en las elecciones del 3 de abril

MADRIDActualizado:

El actual rector, que llegó al cargo en 2015, quiere repetir para completar su proyecto en la Complutense.

¿Qué se puede hacer con el problema de envejecimiento del profesorado?

Estamos sacando planes de actuación de profesorado, que conllevan un número importante de plazas de profesor asociado doctor, que son la primera figura de entrada de la carrera académica. Es verdad que la edad media sigue siendo muy alta y tenemos que ir previendo que en los próximos años se va a jubilar mucha gente. Tenemos que convertir esa situación en una oportunidad de renovación de las plantillas, sacando plazas de ayudante doctor, simultaneándolo con la estabilización de personas que están en puestos que no son los que deberían estar, precarios, temporales, etc. Y al mismo tiempo, con algo que hemos empezado ya: insertar personas senior por arriba. En algunos departamentos, se van a jubilar demasiados senior simultáneamente, de manera que no hay un escalón intermedio que ocupe esa función. Habrá que inyectar personas por arriba que de alguna manera mantengan la trayectoria del departamento y sirvan de atracción para que los jóvenes también se metan.

Su plan de reorganización de departamentos incluía la desaparición de facultades. ¿se descartó?

Si, se ha descartado. Hemos visto que las facultades tienen un papel distinto de los departamentos, especialmente en la Complutense. La estructura de facultad tiene un peso y una tradición y un valor icónico, de identificación de la disciplina y de los estudiantes con aquello que están estudiando, que los departamentos no tienen por razones históricas

¿Cómo tiene que ser la financiación de la universidad?

Siempre hablo de una financiación estable y sostenida. Necesitamos saber con una perspectiva de futuro con qué vamos a contar. Hay que hacer un plan plurianual de financiación con nuestra Comunidad de Madrid, que además quede sellado casi en forma de ley, eso sería lo ideal, que garantizara unos estándares de financiación para las universidades públicas madrileñas, con los criterios que se acuerden, pero que sea realista y que sea estable en el tiempo, que permita hacer planificación. Y junto con eso, las universidades tenemos que ir completando con recursos propios, que tienen que basarse en lo que sabemos hacer fundamentalmente, que es captar proyectos de investigación, la transferencia -con contratos, patentes, asesorías, licitaciones, etc- de ese conocimiento al exterior, y una fuente muy importante de recurso que hay que explorar es la formación permanente. Hablo de la universidad circular: la formación permanente, las certificaciones, las actualizaciones, van a tener cada vez una importancia mayor, y la universidad tiene que estar participando ahí, de manera que las personas salgan, vuelvan a entrar, salgan, vuelvan a entrar. Ahí hay muchísimo que hacer, y hay muchísimos fondos europeos, nacionales, regionales, dedicados a la formación porque es imprescindible la actualización de los profesionales.

Gran parte de los ingresos de las universidades vienen de las tasas. Cada vez que un gobierno anuncia bajada de tasas, imagino que usted se echa a temblar.

-Me parece bien que las bajen, porque en el 2011 subieron un 62 por ciento, que ahora todavía estamos en las bajadas que no han llegado al 25 por ciento. Pero, ojo, nuestra financiación viene por una parte de la nominativa de la Comunidad y luego por lo que ingresamos por tasas, fundamentalmente. Si la Comunidad nos baja esto, porque es decisión suya, es evidente que tiene que compensarlo al menos para que la suma sea constante. Hasta ahora ha cumplido, euro arriba, euro abajo. Otra cosa es que nosotros lo que queríamos es que hubiera habido un aumento de la financiación, una apuesta clara por la financiación de las universidades públicas, y lo que ha habido es mantener esa suma constante.

¿La Ley de universidades madrileña, LEMES, era una buena ley, ha sido una oportunidad perdida?

Ha sido una oportunidad perdida el hacer una ley. Que esa fuera la ley... los rectores pusimos algunas pegas importantes, entre otras cosas al tratamiento que se daba a las universidades privadas, y también al tratamiento que se daba a la financiación. Queríamos que apareciera algo más sólido de planes de financiación, mas concreto.

¿Por qué no quiere el rector que haya más universidades privadas?

Primero porque ya hay muchas: el 30 por ciento de todas las universidades privadas de España están en Madrid. Hay inflación de universidades privadas, y todas para mi gusto pequeñas, muy atomizadas. Las veo muy circunscritas a ámbitos determinados, muy de negocios, y con un número de estudiantes muy limitado, muy orientado hacia sectores de la población que proceden de una formación preuniversitaria muy determinada. Me parece que no es el modelo de universidad privada que debería de ser, amplia, abierta, con investigación, con proyección de futuro a nivel de avance del conocimiento.

¿En el caso de CUNEF, cómo se va a resolver el coflicto?

Ellos son conscientes de que tienen que irse de esos terrenos porque lo dice claramente la concesión demanial que tienen: dejará de ser efectiva en el momento en que tengan el carácter de universidad privada. Lo que haremos será denunciar ese convenio, y decir que tienen que irse, y habrá que negociar los plazos.

¿Se les va a abrir un expediente?

Si, un expediente que llevará como consecuencia la extinción del convenio.

En su programa habla de “rentabilizar el patrimonio inmobiliario de la universidad”, por ejemplo las viviendas de Isaac Peral.

Eso significa que tenemos ahí un patrimonio y lo que tenemos que hacer es, con los criterios del siglo XXI, ver cómo lo aprovechamos. Primero tenemos que remodelarlo, y después sacarlo a atender a nuestros profesores o, si no se cubriera, explorar la posibilidad de abrirlo hacia afuera, siempre con la finalidad de que todo lo que se obtenga va a ser para el cumplimiento de los fines de la universidad, vincularlo a programas y proyectos concretos de innovación docente o investigación.

-Son muchas.

No hay muchísimas pero porque son muy grandes, como de 350 metros. En el proyecto de remodelación que tenemos, hay que hacer una actuación integral que las divida. Tenemos que rentabilizar ese patrimonio; por ejemplo, para atraer más profesores visitantes, dinero no les podemos ofrecer mucho, pero si además les ofrecemos el alojamiento garantizado....

¿También van a recuperar el edificio de San Bernardo?

Todo el edificio, que es la sede histórica de la Universidad Complutense, queremos recuperarlo y poner allí el centro de formación permanente, y después un centro de postgrado, justo en el corazón de Madrid.

¿Qué será del colegio mayor San Juan Evangelista, el «Johnny»?

Preparamos ya la licitación para las obras de rehabilitación del «Johnny». Cuando llegué en 2015 me lo encontré ocupado. Tras el desalojo, y una larga negociación, conseguimos que lo cedieran a la Complutense absolutamente gratis, y ahora lo vamos a rehabilitar como colegio mayor propio. Vamos a mantener su función social, no hemos querido dárselo a ningún fondo buitre, que teníamos ofertas; y queremos reactivar todo lo que era el pabellón cultural, el club de jazz, los conciertos, y convertirlo en sede permanente de nuestra orquesta, de grupos musicales de la Complutense y de los grupos de teatro de la Complutense. Arsuaga decía que el «Johnny» es la residencia de estudiantes del siglo XX, y es verdad que tiene ese pontencial, esa imagen, su papel durante la transición. Vamos a recuperarlo para que sea la residencia de estudiantes del siglo XXI. Hay temas fundamentales en cuanto a cultura, música, teatro, pero también en cuanto a foro de discusión del cambio climático, de cómo va a evolucionar el mundo del trabajo en el futuro, la robotización, si estamos realmente controlados por google o todavía tenemos libre albedrío... tiene que ser un espacio de generación de conocimientos, de iniciativas, de arte, de cultura, y al mismo tiempo cumplir la función social que cumplía de alojamiento de estudiantes que quieran venir a Madrid, ahora que la Complutense va a ser parte de una alianza internacional en la que queremos que la movilidad sea continua.

¿Se acabó el problema de botellón en la Complutense?

Bueno, ha disminuido. No ha acabado, me encantaría que se pudiera acabar, pero es verdad que ha disminuido. Creo que la conciencia social va aumentando, y también la Policía nos ayuda, hace rondas, etcétera. Y quedan algunos problemas en épocas muy puntuales, en concreto San Cemento. Estoy harto de decir que otro San Cemento es posible, pero queda por hacer. Este año tengo como objetivo reducir el nivel de plástico, de residuos de plástico. Son metros cúbicos de plástico. Aprovecharía para hacer un llamamiento a los jóvenes, estoy encantado con que disfruten del campus, pero que lo hagan de una forma sostenible.

¿Sigue habiendo capillas en la Complutense?¿Debe haberlas?

Sigue habiendo. Yo quiero ir normalizando la situación poco a poco. Estamos en conversaciones con el Arzobispado para ir avanzando. Creo que la universidad tiene que ser laica, lo cual no significa a lo mejor que pueda haber un espacio de culto ecuménico en el campus, pero no que haya capillas de una religión concreta en facultades concretas.

Su rival en las elecciones a rector, Joaquín Goyache, va a pedir una auditoría.

No me gusta que el otro candidato siembre dudas sobre cosas que no deberían sembrarse: ni sobre los presupuestos, que son aprobados por el consejo de gobierno, por el consejo social; las cuentas son auditadas por el Tribunal de Cuentas, auditorias externas que salen a concurso … Ni sobre el prestigio de nuestra universidad: tiene ahora un prestigio que no ha tenido hace muchísimos años. Muchas veces, oyendo al profesor Goyache, me quedan dudas de si se ha dado cuenta de que han pasado 4 años, porque describe la Complutense de entonces. Hoy, afortunadamente, es otra.