La calle Preciados, durante las Navidades pasadas
La calle Preciados, durante las Navidades pasadas - MAYA BALANYA

La capital no tiene plan de movilidad para el 23-N, el día más caótico del año

La Comunidad desconocía que el 23 de noviembre coincide la inauguración de Madrid Central, la Gran Vía y las luces de Navidad con el Black Friday

MadridActualizado:

El próximo 23 de noviembre se avecina caótico en términos de movilidad en el centro de la capital. El Ayuntamiento de Madrid, dirigido por Manuela Carmena, ha decidido que coincidan varios hitos en la ciudad en la misma fecha en que se celebra el Black Friday en la ciudad (y medio mundo): la entrada en vigor de Madrid Central, la inauguración de la nueva Gran Vía y el encendido de las luces de Navidad. Se espera la llegada de miles de visitantes al distrito Centro ante el reclamo de los grandes descuentos, el lavado de cara de la gran arteria y la nueva iluminación navideña. La inmensa mayoría de los ciudadanos deberán desplazarse en transporte público, pero por ahora no hay ningún plan de refuerzo ante el incremento de demanda porque no hay comunicación entre la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento.

El Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM) no tenía conocimiento hasta ayer de que en la fecha señalada confluyen tantos eventos. Según informaron a ABC, el CRTM no se ha reunido con la Corporación madrileña porque no se lo solicitado, por tanto no se ha abordado un plan de movilidad conjunto para aumentar el número de trenes de Cercanías, los de Metro y los autobuses de la EMT.

Desde el Área Medio Ambiente y Movilidad que encabeza Inés Sabanés argumentan que se debe a la «inacción» del Consorcio, que es «el que tiene la competencia de planificar el transporte público». «Debido a su inacción, el Ayuntamiento lleva solicitando una reunión pendiente desde antes del verano», recalcan. Informan también de que el equipo municipal lleva meses reclamando la creación de un grupo de seguimiento, acordado en la adhesión al convenio del CRTM para casos como las restricciones al tráfico. Desde el departamento de Sabanés subrayan que han estudiado la posible demanda y tienen refuerzos de la EMT «por si fueran necesarios».

Guerra abierta

Tal y como garantizó ayer la portavoz municipal, Rita Maestre, el Consistorio no se plantea mover de fechas la activación de la gran área de prioridad residencial. Es inamovible pese a que hay más de 80 asociaciones, que dan vida a la plataforma de Madrid Central, exigiendo que lo paralicen hasta que hayan atendido todas sus sugerencias.

«Va a entrar en vigor cuando estaba programado [mencionó el 24 por confusión], sin perjuicio de que cuando se presentan problemas, peticiones y necesidades concretos que no habían sido evaluadas se puedan hacer excepciones, matizaciones, tratar la política pública con la flexibilidad que requiere y dar respuesta a muchos problemas», dijo. Se refirió en concreto a las quejas de los empresarios, que solicitan una ampliación del horario de carga y descarga con motivo del Black Friday.

Maestre recalcó en la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno que se ha trasladado al Consorcio lo que acontecerá el viernes señalado. Se le preguntó a la portavoz ante el hecho de que la consejera de Transportes, Rosalía Gonzalo, dijera en la Cadena Ser que no se le había presentado el proyecto de Madrid Central. La edil de Podemos fue tajante: «Por supuesto que lo tiene desde septiembre». Hizo referencia a las palabras de su compañera Sabanés de encontrarse «cerca de agotar su paciencia institucional». «Debe de haber una relación razonable, cordial, leal entre instituciones para que las trifulcas entre los partidos políticos no afecten a la vida de la gente».

Ataque al Gobierno regional

Maestre recriminó a los políticos regionales que no se dediquen a arreglar «el desaguisado que tenemos los vecinos madrileños» con el Metro más que en opinar. «No estamos en una tertulia». A su juicio, lo que hace «de forma recurrente el presidente de la Comunidad (Ángel Garrido) y la Consejería de Transportes es dedicarse a opinar y no a coordinar el transporte público que es su obligación».

Desde el próximo 23 de noviembre, solo podrán circular por Centro los residentes y sus invitados (un máximo de 20 al mes), el transporte público, servicios sanitarios, vehículos industriales, de reparto con permiso y vehículos «verdes» con etiqueta cero emisiones. El resto que no esté autorizado no podrá pasar fácilmente al interior, ya que dependerán de las órdenes de policías y agentes de movilidad y, como en Navidades anteriores, de su palabra acerca de si quedan plazas de estacionamiento libres en los aparcamientos públicos. Durante las fiestas navideñas pasadas hubo empresas de estos parkings que se quejaban de que estaban vacíos y no llegaban coches por las órdenes de los funcionarios uniformados.

Sin multas

En la pasada comisión de Seguridad que se celebró esta semana, el delegado del ramo, Javier Barbero, reveló parte del dispositivo de Navidad de la Policía Municipal que echará a rodar el 23 de noviembre. Más de un centenar de agentes se repartirán por el área restringida de forma permanente para informar sobre la implementación de la zona de prioridad residencial.

El concejal garantizó que este despliegue no supondrá un extra para las arcas municipales, extremo que puso en cuestión el Partido Popular. La portavoz del área, Inmaculada Sanz, le recordó que el año pasado se gastaron 800.000 euros en pagos a la Policía Municipal y 200.000 euros en agentes de movilidad tras instalarse el vallado en la Gran Vía.

El Ayuntamiento no tiene claro cuándo comenzará a multar con Madrid Central, sobre todo teniendo en cuentas que las elecciones municipales están cerca. Sabanés habló hace meses de febrero, pero ese plan se fue desvaneciendo. Maestre mencionó ayer que habrá «un periodo transitorio». «Tendremos que ver cuánto dura, pero será el tiempo suficiente para que todo el mundo esté perfectamente informado», comunicó.