Fachada de ladrillo visto recuperada
Fachada de ladrillo visto recuperada - BELÉN RODRIGO

CaixaForum Madrid, la antigua central eléctrica convertida en centro de referencia cultural de la capital

La Caixa compró y recuperó el edificio conservando las líneas de la arquitectura industrial modernista. Pasada más de una década desde su inauguración, es un espacio vivo de difusión cultural y científica

MADRID Actualizado: Guardar
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El edificio de CaixaForum Madrid es uno de los pocos ejemplos que quedan de arquitectura industrial modernista en el centro de la capital. El actual centro social y cultural de la Fundación Bancaria «la Caixa», en el número 36 del Paseo del Prado, fue la antigua Central Eléctrica del Mediodía que abasteció a la zona sur de Madrid y estuvo funcionando hasta 1930. Levantada en 1899, obra del arquitecto Jesús Carrasco y Encina y del ingeniero José María Hernández, fue construida en ladrillo visto, con zócalo de granito, formada por dos grandes naves paralelas con fachada de doble vertienes en los frentes de las calles Almadén y Gobernador.

Después de estar unos años abandonado, el edificio fue propiedad de la Fundación ONCE hasta que lo adquirió en ruinas La Caixa en el 2001.«Nuestro objetivo fue recuperar lo que quedaba del patrimonio a la vez que poder dar al edificio un uso de centro social», explica a ABC Isabel Fuentes, directora de CaixaForum Madrid. «La rehabilitación debía ser transparente y unir el barrio de Las Letras con el Paseo del Prado», añade. La reforma fue realizada en 2003 por el equipo de los arquitectos suizos Jacques Herzog y Pierre de Meuron. No hubo concurso sino que se eligió a este estudio porque tenían la experiencia previa de haber convertido otra central eléctrica en un museo, el Tate Modern de Londres.

El nivel del entresuelo es también punto de encuentro de los visitantes del CaixaForum con la cultura
El nivel del entresuelo es también punto de encuentro de los visitantes del CaixaForum con la cultura - BELÉN RODRIGO

Para llevar a cabo la transformación, se vació la antigua central, conservando sólo la fachada que parece como si estuviese elevada ya que se sustituyó el zócalo de granito que rodeaba la antigua fábrica por una estructura de apariencia etérea.«La solución no fue fácil, se tuvo que encintar todo el edificio y elevarlo. Ahora está apoyado en tres pilares», aclara la directora. Fueron necesarias grúas para levantar el edificio y quitar el zócalo y excavar en la parte inferior para poder construir los referidos tres pilares. De los 119.000 ladrillos que tiene las fachadas, 40.000 fueron rehabilitados a mano.

La primera piedra de CaixaForum Madrid se colocó en el 2004 coincidiendo con el centenario de La Caixa y el edificio se inauguró el 13 de febrero de 2008 después de invertir un total de 60 millones de euros. Con CaixaForum Madrid el triángulo de arte del Paseo del Prado pasó a ser un cuadrilátero uniéndose a los museos del Prado, Thyssen y Reina Sofía.

El edificio se distribuye en siete niveles, dos de ellos subterráneos, y es en la primera planta,«donde más se evoca la función industrial del edificio con vigas vistas, tuberías y hormigón», indican desde la fundación. En la decoración destaca las paredes del foyer y el auditorio (en los pisos subterráneos) revestidos por una malla metálica deformada tipo deployé que dibuja una estructura ondeante con mucho movimiento. «Se logra un efecto de cueva», comenta la directora. Los suelos de estos espacios están entarimados de madera de roble americano, el vestíbulo con piezas trianguladas de acero inoxidable y las galerías de arte con un pavimento blanco de terrazo continuo. Para decorar paredes y espacios se han utilizado obras de la colección La Caixa.Una original escalera, en la que ningún tramo es igual, conecta todos los pisos.

La escalera que conecta todos los pisos, tiene todos los tramos diferentes
La escalera que conecta todos los pisos, tiene todos los tramos diferentes - BELÉN RODRIGO

El auditorio tiene una capacidad de 330 plazas, además hay dos salas de conferencias, una librería, una sala VIP, dos plantas de exposición con cuatro espacios diferentes, dos espacios multiusos, un servicio educativo, un almacén para obras de arte, un restaurante y oficinas. Hay aparcamiento privado el acceso al interior del edificio se realiza por un único punto, la escalera ceremonial que emerge de la plaza pública. 

El jardín vertical y la plaza pública

El edificio descansa sobre una gran plaza en la que hubo que retirar una gasolinera. Con una fachada vista se decidió llamar a Patrick Blanc para que pudiese instalar en ella uno de sus famosos jardines verticales tal y como anteriormente había hecho en ciudades como París Bruselas, Nueva York, Osaka, Bangkok, Nueva Delhi y Génova. Ocupa una superficie vegetal de 460 metros cuadrados donde conviven 15.000 plantas de 250 especies diferentes. «Es un jardín sin tierra. La manta de fieltro se cambia con el paso de los años pero tiene un mantenimiento periódico como cualquier otro jardín», aclara Isabel Fuentes.

Jardín vertical instalado en una fachada vista con una superfiicie de 460 metros cuadrados
Jardín vertical instalado en una fachada vista con una superfiicie de 460 metros cuadrados - BELÉN RODRIGO

Y es precisamente la plaza en la que se ubica este jardín vertical donde transcurre una parte importante de la vida cultural de CaixaForum, especialmente en los meses más cálidos del año, con cine, conciertos y actividades. El suelo de la plaza está recubierto por una estructura de triángulos de hormigón que dibujan planos de diferentes inclinaciones. La plaza pública cuenta también con dos fuentes ornamentales.

Punto de encuentro

Alrededor de 800.000 personas visitan cada año CaixaForum. Una programación muy variada que abarca arte, arquitectura, ciencia, cine, historia, música y artes escénicas, entre otras temáticas, permite la visita de un público variado. Cuenta con un componente educativo muy destacado y cada año pasan por este espacio entre 50.000 y 70.000 escolares. Ha habido exposiciones con más éxito que otras como ha sido el caso de la de Delacroix, Andy Warhol o la de Disney. Además hay un intenso programa de actividades, «se organizan talleres educativos para familias, actividades de teatro, literatura, filosofía..., son espacios muy vivos», subraya la directora. El acceso al edificio es gratuito y es necesario comprar entrada para las exposiciones principales (los clientes de La Caixa no pagan). Se organizan entre 6 y 7 exposiciones al año y por norma general de artistas ya fallecidos.

En su primera década de existencia CaixaForum Madrid ha logrado convertirse en un punto de referencia cultural de la capital. Un espacio vivo cuyas actividades y exposiciones complementan la amplia oferta cultural madrileña.

Escalera de acceso al edificio
Escalera de acceso al edificio - ELÉN RODRIGO