Rosario Porto y Alfonso Basterra, durante una de las sesiones del juicio - EFE

Rosario Porto y Alfonso Basterra, culpables de la muerte de su hija Asunta

Los nueve ciudadanos del tribunal popular consideran probado por unanimidad que los padres asesinaron a su hija

SantiagoActualizado:

«Culpables por unanimidad». Este ha sido el veredicto al que los nueve integrantes del jurado popular por el crimen del caso Asunta han llegado tras más de 40 horas de deliberación repartidas en cuatro jornadas de aislamiento.

En opinión de las cuatro mujeres y los cinco hombres que conforman este tribunal, durante el juicio ha quedado confirmado que tanto Rosario Porto como Alfonso Basterra estaban al tanto de los episodios de sedación de su hija.

En cuanto a la participación de los padres en la muerte de la pequeña, el jurado ha considerado probado que los dos sedaron a la niña con lorazepam durante la comida del día del crimen y que más tarde ambos se trasladaron con la pequeña a la finca de Montouto para acabar con su vida a través de un proceso de sofocación. Tampoco han mostrado dudas sobre los episodios de sedación a los que Asunta fue sometida durante los tres meses previos a su fallecimiento.

Acerca de la presencia del padre en Teo, uno de los puntos más discutidos durante el proceso, los jurados han afirmado que Porto recogió a la niña y a su padre en una céntrica calle de Santiago y que los tres se dirigieron a la casa de Teo. Para explicarlo han justificado que las cámaras no captasen a Basterra porque «éste podría viajar en los asientos de atrás».

Incidiendo en el día del crimen, el tribunal ha manifestado que el padre regresó «en algún momento de la tarde a su domicilio y empezó una actividad frenética con su móvil». «Entendemos que Asunta Basterra murió entre las 18.00 y 20.00 horas», han expuesto para determinar la culpabilidad de los padres, contra los que también han jugado los trozos de cuerda naranja que se encontraron junto al cuerpo y que el tribunal considera que pertenecían a la misma bobina que había en la finca de Teo.

Durante la lectura del veredicto, la madre de la niña se ha mostrado mucho más tranquila que en las sesiones previas. Basterra, sentado detrás de ella, ha negado en varias ocasiones con la cabeza. A su salida de la sala, Porto ha roto a llorar. Los dos han sido trasladados sin dilación a la prisión de Teixeiro, donde llevan dos años encarcelados.

La acusación popular: «Pedimos 20 años de cárcel por el sufrimiento de Asunta»

La acusación particular y el fiscal han mantenido, tras la lectura del veredicto popular, su petición de pena para los acusados. El Ministerio Público fija esta condena en, al menos, 18 años de prisión entendiendo que «hay un reproche y un desvalor en la conducta de los padres«.

De haberse producido hoy el crimen, se enfrentarían a prisión permanente revisable

En este punto, el fiscal también ha apuntado que de haberse producido hoy en día los acusados se enfrentarían a prisión permanente revisable dada la edad de la víctima.

La acusación particular, por su lado, ha solicitado 20 años de prisión para Basterra y Porto apelando al «sufrimiento de Asunta en el seno familiar» durante sus tres últimos meses de vida.

«Recurriremos hasta la última instancia»

Los abogados de las defensas han exigido la excarcelación de los dos acusados hasta que el caso cuente con una sentencia firme. El letrado de Porto ha pedido una condena de 17 años y medio de cárcel y ha insistido en la inocencia de su defendida para explicar que «recurriremos hasta la última instancia».

Por su parte, la letrada de Basterra ha rebajado la petición de pena a 12 años y medio por entender que en el crimen no hubo alevosía, lo que rebajaría su calificación de asesinato a homicidio.

Con el veredicto sobre la mesa, falta por conocer la sentencia que el juez deberá traducir en años y que podría tardar varias semanas en salir a la luz.