Sede de la Universidad Católica de Valencia en el centro de la ciudad - MIKEL PONCE / Vídeo: EuropaPress
Impuestos

Valencia prevé recaudar dos millones de euros con el cobro del IBI a los locales lucrativos de la Iglesia

El alcalde, Joan Ribó, insta al Gobierno a modificar la Ley de Mecenazgo que hace «muy difícil, no imposible» cobrar esos tributos

VALENCIAActualizado:

El Ayuntamiento de Valencia espera tener listo, antes de que acabe el año, el listado «real» de los locales exentos de pagar el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI). De ese registro caerán algunos establecimientos -la mayoría inscritos a la Iglesia católica- que en la actualidad se usan para desarrollar una «actividad económica lucrativa con carácter permanente» y que, a partir de ahora, deberán pagar todos los tributos.

El consistorio valenciano que gobierna Joan Ribó (Compromís) junto a los socialistas lleva desde la pasada legislatura intentando poner en marchar esta medida -sin mucho éxito hasta la fecha- con la que se prevé recaudar haciendo un cálculo «muy aproximado» alrededor de dos millones de euros. En declaraciones a ABC, el concejal de Hacienda, Ramón Vilar, admite la dificultad de cobrar un impuesto por primera vez después de tanto tiempo.

De hecho, el propio Ribó instó ayer al Gobierno central a modificar la Ley de Mecenazgo que, a su juicio, hace «muy difícil, no imposible» poder cobrar el IBI a la Iglesia.

Registros incompletos

En la actualidad, más de 1.700 propiedades de la ciudad -civiles y religiosas- están exentas de abonar este tributo, la gran mayoría pertenecientes a la iglesia católica. De todas ellas, los espacios dedicados al culto, a la obra social -Cáritas, por ejemplo- o que se usan como residencia, seguirán quedando libres de pago, pero los locales que generan beneficios económicos tendrán que abonar el impuesto a partir de ahora. Como algunos ejemplos, el Ayuntamiento cita un hostal, una tienda de alquiler de bicis o una academia de idiomas. En este caso, inmuebles propiedad de órdenes religiosas y alquilados a otras sociedades.

El escollo fundamental reside en cómo están catalogados, ya que en muchos de ellos no se especifíca a qué se destinan. Ese es el principal quebradero de cabeza que está llevando a los funcionarios municipales de la delegación de Hacienda a revisar uno por uno cada caso -con inspecciones presenciales por parte de los técnicos- para no incurrir en anomalías y poder confeccionar un registro exacto de los bienes que las organizaciones utilizan con fines lucrativos en la ciudad. Hasta la fecha solo se han podido emitir tres recibos, en base a una experiencia que Vilar califica de «piloto».

«Competencia desleal»

Uno de los casos más llamativos es el de la calle Jorge Juan, una de las zonas de mayor valor catastral de la capital, donde un edificio de cinco plantas con aparcamiento -dedicado a la Universidad Católica de Valencia- está ligado a una parroquia contigua. Vilar justifica que «es injusto» que otras entidades, dedicándose a lo mismo, tengan que pagar más tributos. «No cobrando, incurriríamos en competencia desleal», argumenta en la misma línea que Ribó, haciendo referencia a los pronunciamientos de la Unión Europea respecto a estos asuntos. «La Administración pública estaría dando una ayuda ilegal» a una organización privada, explica el edil.

El alcalde de la capital también pronunció ayer en esta línea: «Quien tiene una universidad privada que no paga impuestos frente a una universidad privada que paga impuestos hace competencia no muy leal. Quien tiene un hospital privado que no paga impuestos frente a un hospital privado que los paga hace competencia no muy leal».

Este año el Ayuntamiento de Valencia ha girado en total más de 680.000 recibos del IBI, con los que se espera recaudar unos 226 millones de euros. Lo ha hecho, además, con bonificaciones al sector agrícola (95%) o a los teatros y salas que programan en valenciano(50%).