Cartel del docuimental sobre la vida de Gapp
Cartel del docuimental sobre la vida de Gapp - ABC
Historia

El sacerdote que impresionó al jefe de la Gestapo

Conmemoran al religioso que se enfrentó al régimen de Hitler, se refugió en Valencia y murió decapitado tras ser torturado y encarcelado

VALENCIAActualizado:

«Con un millón como él, pero de nuestra ideología, dominaríamos el mundo». Este martes, 13 de agosto, la Iglesia celebra la festividad litúrgica del beato Santiago Gapp (1897-1943), sacerdote austriaco de la Compañía de María que fue decapitado en Berlín (Alemania) en 1943 tras ser localizado por la Gestapo en Valencia, adonde había huido perseguido por el régimen nazi.

Su caso ha sido objeto de libros, investigaciones y, en el último año, también de un documental exhibido en varios países. Los marianistas fomentan su devoción en el colegio de El Pilar de València, en el que Gapp dio clases de alemán entre 1941 y 1942 y donde se venera una reliquia suya en una capilla que permanece abierta en agosto, de 9 a 13 horas.

Estos religiosos celebrarán misas en su honor en sus comunidades durante este martes. A lo largo de todo el curso escolar, en los centros regidos por la congregación, la figura de Gapp es presentada tanto en clases de Historia como en ejercicios espirituales, «como modelo de fe», detalla el Arzobispado de Valencia en un comunicado.

Impresionó a Himmler

Jakob (o Santiago) Gapp nació en Wattens (Austria) en 1897. Tras combatir en la Primera Guerra Mundial en el ejército austriaco, ingresó en la Compañía de María y fue ordenado sacerdote.

Huyó de su país perseguido por la Gestapo en 1939 por «sus contundentes críticas contra el racismo de Hitler, que plasmaba en sus homilías», según su biografía. Después de pasar por Burdeos (Francia), llegó a València, donde fue acogido por la comunidad de religiosos marianistas del colegio de El Pilar en 1941.

Fue localizado por la Gestapo en València con ayuda de confidentes, dos jóvenes que llegaron al colegio haciéndose pasar por judíos también perseguidos por el régimen nazi. Convencieron a Gapp para que los bautizara y les acompañara a San Sebastián, tras ganarse su confianza con engaños.

El 9 de noviembre de 1942, cuando paseaban con el religioso entraron en Hendaya, entonces en la Francia ocupada por el régimen nazi, y fue de inmediato arrestado. Murió decapitado en Berlín en 1943 después de ser torturado y encarcelado. El papa San Juan Pablo II lo beatificó en 1996, tras lo que sus reliquias todavía se veneran en Innsbruck (Austria).

Horas antes de su ejecución, el 13 de agosto de 1943 en la prisión berlinesa de Plötzensee, Gapp escribía una carta de despedida a sus familiares con sus últimas palabras textuales: «Me han condenado a muerte el 2 de julio, fiesta del Sagrado Corazón. Hoy será ejecutada la sentencia. A las 7 de la tarde, iré a casa de mi querido Salvador, a quien siempre amé fervientemente. ¡No os aflijáis por mí! Soy totalmente feliz. Naturalmente he tenido que pasar muchas horas penosas, pero he podido prepararme muy bien a la muerte. Tened ánimo, y soportadlo todo por amor a Dios, para que nos podamos volver a encontrar en el cielo».

El caso de Santiago Gapp impresionó al propio Heinrich Himmler, máximo responsable de la Gestapo, que aseguró a sus colaboradores que «con un millón de Jakobs Gapp, pero de nuestra ideología, dominaríamos el mundo», como recogió su biógrafo, el sacerdote José María Salaverri.

Un documental recoge su vida

En el último año, el colegio El Pilar ha acogido el estreno oficial del documental «Santiago Gapp, el sacerdote que se enfrentó a Hitler», del realizador valenciano Manuel Cabo y coproducido con los marianistas, sobre la vida del beato austriaco y grabado en Alemania, Austria, Francia y España. Incluye entrevistas a expertos historiadores y religiosos de la congregación marianista.

Se basa en la biografía «Santiago Gapp, pasión por la verdad frente al nazismo», escrita por el sacerdote marianista José María Salaverri, fallecido en febrero de 2018, que fue profesor y director del colegio El Pilar.