Un helicóptero sobrevuela uno de los focos del incendio de Llutxent, este martes - AFP | Vídeo: La Unidad Militar de Emergencia lucha sin descanso contra el fuego (ATLAS)
Emergencias

Un incendio próximo a Gandía obliga a desalojar a más de 2.500 personas

El viento y la compleja orografía del terreno complican las labores de extinción

VALENCIAActualizado:

El peligro de un incendio declarado en el municipio valenciano de Llutxent ha obligado este martes a evacuar a última hora a los 160 habitantes de la población vecina de Pinet, uniéndose así a los otros 2.500 desalojados de las zonas próximas al fuego.

Las llamas han arrasado en un día 1.510 hectáreas de terreno en un área montañosa de barrancos, pero también se acercaron a la turística y costera Gandia, donde precisamente han realojado temporalmente a algunos de los afectados en siete hoteles y varios albergues y espacios públicos.

El servicio de emergencias de la Generalitat Valenciana había recomendado el «confinamiento de la población» del municipio de Pinet, «especialmente las personas con problemas respiratorios», debido al «cambio de dirección del humo» del incendio en la tarde de ayer, pero posteriormente se decidió su evacuación. Además, como «medida preventiva y para garantizar la seguridad ciudadana», las personas desalojadas por la Guardia Civil en la noche del lunes siguen sin poder regresar a su hogares por los mismos riesgos.

El incendio permanecía activo en la noche del martes con dos frentes a la espera de la evolución meteorológica. En las labores de extinción del incendio, que según las primeras hipótesis fue causado por un rayo, trabajan 25 medios aéreos y más de 600 agentes forestales y bomberos, así como dos centenares de efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME).

Realojados

En Gandia, las llamas afectaron a una parte del Barranco de Borrell (parte del paraje protegido) y el Barranco de Lloret, calcinando zonas de carrascar, matorrales y pinares, según informaron fuentes municipales.

La alcaldesa, Diana Morant, agradeció al sector hotelero de la ciudad la acogida, al habilitar espacios comunes en sus instalaciones y por dar «todas las facilidades posibles» para atender a los evacuados. «Se han volcado completamente ante una situación de emergencia y crítica como la que vivimos», alabó.

El dispositivo de Guardia Civil, Policía Nacional, Policía Local, Protección Civil, Cruz Roja y los voluntarios se tuvo que coordinar para ocuparse de los desalojados, en el caso de Gandia, 182 procedentes de las urbanizaciones de la Drova, Montepino, Montesol y la Rochera y de la residencia de la tercera edad Mondúver, muchos de ellos franceses. La primera noche, se realojaron en los hoteles Tú&Me, Hotel Tres Anclas, La Gastrocasa, Hotel RH Gijón, RH Riviera, Hotel Mavi, Hotel Los Robles, además del cámping la Alquería, el albergue del Club Náutico y la residencia Visoren. También se habilitó posteriormente el denominado Espacio Adelfa, el Convento de las Esclavas de Benirredrà y el Centro Social de Corea para pernoctar mientras se extingue el fuego.

Permanecen afectadas dos carreteras provinciales: la CV-608, de Llutxent a Pinet, cortada a partir del punto kilométrico 3,500 y la CV-675, de Gandia a Simat, sin acceso al tráfico rodado.

El despliegue del operativo para la extinción trabaja las 24 horas, con relevos sucesivos, con el fin de evitar rebrotes y que el fuego se propague a otras zonas, en caso de un cambio en las condiciones climatológicas. Los responsables del operativo destacaron la predisposición del Gobierno central para el envío de estos efectivos, después de que el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, pidiera la incorporación de la unidad militar este mismo lunes.

Un guardia civil observar las tareas de extinción
Un guardia civil observar las tareas de extinción - ROBER SOLSONA

Las tareas de extinción están evolucionado de forma muy lenta, ya que se trata de lugares inhóspitos, con una topografía compleja con desniveles de hasta 400 metros en algún lugar, y que hacen «impracticable» poder usar los operativos terrestres en estos puntos, según estas fuentes. Con los medios aéreos, se refresca el terreno con las descargas de líquido y también con retardante para facilitar la acción de los medios terrestres».

Noche de 560 rayos

En cuanto a las causas del fuego, dado que el domingo por la tarde se registraron grandes tormentas con carga eléctrica, se ve como posible origen un rayo o relámpago, de los 560 registrados en pocas horas, según Aemet. También la sequía pudo ser un factor, ya que en Llutxent ha llovido la mitad de lo normal en un año hidrológico.

De hecho, el lunes se declararon 11 incendios en la provincia de Valencia, aunque el viento o la climatología, junto con la pericia de los bomberos, ayudaron al control de las llamas.