El incendio de Andilla, sin llama

El incendio de Andilla, sin llama

El fuego se da por controlado, mientras se reanuda la búsqueda del cuerpo del piloto que se estrelló ayer. Algunos desalojados empiezan a volver a sus casas

r.cosín/m.conejos/r.pérez
VAÑLENCIA Actualizado:

El incendio de Andilla se da ya por controlado, y no tiene llama, según fuentes de la Conselleria de Gobernación. En las labores de extinción del segundo gran fuego que ha asolado la Comunidad Valenciana esta semana trabajan todavía, en cualquier caso, 250 efectivos, y esta madrugada se han sumado ocho medios aéreos.

Por su parte, la Guardia Civil y los bomberos han reanudado esta mañana las labores de búsqueda del cuerpo del piloto cuyo helicóptero se estrelló ayer. Las labores se centran en el embalse de Forata, donde se encontraron restos del fuselaje del aparato. Mientras, algunos desalojados han podido comenzar esta mañana a volver a sus casas, aunque en la mayoría de los casos han sido regresos puntuales, para recoger algunas pertenencias y comprobar el estado de los inmuebles.

Las consecuencias catastróficas de los incendios originados en los municipios valencianos de Cortes de Pallás y Andilla alcanzaron ayer caracteres dramáticos con la muerte del piloto de un helicóptero que se precipitó en el pantano de Forata (Yátova). La víctima se identificó como J. A. N. y era natural de Andalucía.

Hubo controversia en las primeras horas, pues mientras el gobierno de Aragón lo dio por fallecido, el Gobierno valenciano apuntaba que estaba desaparecido. Dos fueron las unidades aéreas accidentadas en la tarde de ayer mientras trabajaban en las tareas de extinción de los fuegos que habían arrasado desde el jueves cerca de 50.000 hectáreas del interior de las provincias de Valencia y Castellón. Ambos helicópteros pertenecían a las Brigadas de Refuerzo de Incendios Forestales (BRIF) del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente con sede en Daroca (Zaragoza). El saldo de sendos accidentes fue una víctima mortal y dos heridos.

El siniestro de la primera aeronave se produjo hacia las 16,30 horas en el pantano de Forata, cuando concluía las labores de extinción tras una complicada jornada y repostaba para regresar a Daroca. Fue necesaria la intervención de buceadores del Cuerpo Municipal de Bomberos de Valencia y la ayuda de equipos GEO para buscar a la víctima en el pantano que se suspendió con la llegada de la noche.

Pocos minutos después del primer siniestro, la alarma se trasladaba a la Sierra de Martés, en el término municipal de Cortes de Pallás, donde se precipitaba un segundo helicóptero. En éste viajaban un piloto y su copiloto, pero en este caso no se hubo de lamentar víctimas mortales. Los tripulantes, que fueron rescatados totalmente "conscientes", según explicó en los primeros momentos el conseller de Gobernación de la Generalitat Valenciana, Serafín Castellano, fueron trasladados al hospital La Fe de Valencia en SAMU para practicarles un examen médico.

Hasta la madrugada del lunes, las condiciones climatológicas adversas (altas temperaturas, vientos de poniente de entre 40 y 60 kilómetros/hora y una humedad del catorce por ciento) y la dificultad para acceder y actuar en las zonas afectadas otorgaron mayor fuerza al fuego. Los incendios originados en Cortes de Pallás, el jueves, y en Andilla, el viernes, se extendieron sin posibilidad para el operativo de contrarrestar y controlar el fuego. Advertían bomberos consultados por ABC de la «enorme dificultad» que encontraban para poder sofocar las llamas. Pero la pérdida de fuerza del viento con el paso de las horas acabó por aliarse ayer a las 1.850 personas y 41 medios aéreos que trabajaban sin descanso para poner freno a tal catástrofe ecológica.

Las llamas del incendio de Cortes de Pallás, que afectó a los municipios de Cortes, Dos Aguas, Millares, Macastre, Yátova, Montroi, Real de Montroi, Turís, Alborache, Tous, Llombai y Catadau, se lograron extinguir. Los efectivos terrestres y aéreos desarrollaron entonces tareas de refresco del perímetro. "Ese fuego se encuentra en una buena situación, estable, sin ningún tipo de llamas. Se continúa refrescando el perímetro, tanto con medios aéreos como terrestres, y atendiendo puntuales reproducciones que puedan ir surgiendo en el perímetro", explicó Serafín Castellano