El secesionismo vuelve a retar al Estado y aprueba la ley de Transitoriedad

JpS y la CUP plantean otro pulso a la legalidad con un nuevo golpe a la democracia al sacar adelante la ley de ruptura

BARCELONAActualizado:

Y al segundo día... siguió el esperpento jurídico y el asalto a la legalidad en el Parlamento de Cataluña. El choque contra la democracia, anunciado durante meses por las fuerzas secesionistas, siguió con otra jornada maratoniana que concluyó sobre la una de la madrugada con la aprobación de la ley de Transitoriedad. Con nocturnidad y alevosía, salía adelante un texto con el que la Generalitat, en manos de Carles Puigdemont, pretende regular la vida «legal» en Cataluña tras el «sí» en el referéndum secesionista del 1 de octubre.

La Mesa parlamentaria había aprobado su trámite de madrugada y, tras dos horas de debate, tomó forma la nueva norma con los votos de JpS y la CUP. CSQP votó en contra. Y los diputados de Cs, PSC y PP volvieron a ausentarse en la votación, como hicieron en la jornada del miércoles en la que se aprobó la ley del Referéndum.

Carme Forcadell, presidenta de la Cámara, y el resto de miembros de la Mesa de JpS y CSQP, bloquearon todas las peticiones de Cs, PSC y PP para que el cambio del orden del día fuera valorado previamente por el Consejo de Garantías Estatutarias (CGE), ya que la ley a votar no tenía cabida en el ordenamiento jurídico, tal y como confesó, incluso, Rovira, al admitir que la norma sobrepasa el Estatuto de Autonomía y la Constitución.

Para JpS y la CUP, las peticiones de Cs, PSC y PP son «filibusterismo». Para estos grupos de la oposición, «los independentistas están pisando los derechos de los diputados y de todos los ciudadanos de Cataluña». Los rifirrafes se repitieron al mismo estilo que los vividos el miércoles y la oposición se mostró más unida que en la jornada previa. Una unión en defensa de la democracia y la ley que se evidenció cuando las bancadas de Cs, PSC y PP aplaudieron de pie la intervención de Joan Coscubiela, portavoz de CSQP, tras la defensa que este hizo de los valores democráticos y criticó a JpS y la CUP que le estén «cogiendo gusto a pisar los derechos de los ciudadanos».

Tras tres suspensiones del pleno, a las que siguieron otras tantas reuniones de la Junta de Portavoces y la Mesa, el pleno votó y aprobó el cambio del orden del día gracias al rodillo secesionista. Después harían lo propio con una de las leyes de la desconexión, tras un debate más corto de lo esperado en el que Arrimadas calificó la ley de como un «panfleto que atropella el sentido común». Miquel Iceta, por su parte, aseguró que con la norma «JpS y la CUP liquidan el Estatut y la Consitución» mientras que Xavier García Albiol acusó a los secesionistas de querer «imponer un modelo político mezcla de bolivariano y autoritario».

«¿Abolido nuestras leyes?»

Los portavoces de la oposición se mostraron más lúcidos y contundentes en sus intervenciones. Así, destacó Carlos Carrizosa (Cs), quien criticó duramente la gestión de Forcadell. El portavoz de la formación naranja preguntó a la presidenta de la Cámara autonómica: «A partir de ahora, ¿se van a atropellar nuestros derechos ante toda Cataluña? ¿Podemos acudir al CGE o ya hemos abolido nuestras leyes? ¿Debo obediencia a la señora que desobedece las leyes? ¿Debo callar o debo hablar cuando ella me lo pida?».

También Ferran Pedret (PSC), más airado que en otras ocasiones, consiguió aplausos de los grupos popular y naranja. Y Alejandro Fernández (PP) comparó la situación que se está viviendo en Cataluña con la tensión que Nicolás Maduro mantiene en Venezuela: «Están suspendiendo la democracia en Cataluña. Pronto estarán con el señor Mas y el señor Homs, pidiendo diez euros a cada ciudadano. Lo que pase a partir de ahora solo será responsabilidad de ustedes».