Miles de manifestantes en la manifestación de la «Diada» - INÉS BAUCELLS | Vídeo: La fiesta de todos los catalanes, convertida en escaparate del independentismo (ATLAS)

El independentismo pone a Torra en su punto de mira y pide prepararse para otro «embate»

«No digáis ahora que el 1-O no era un referéndum», advierten desde la ANC

BarcelonaActualizado:

Barcelona se ha llenado de nuevo este martes en la enésima «Diada» masiva organizada por el independentismo para exigir la secesión de Cataluña. Sin embargo, este año la manifestación ha transcurrido sin promesas claras en el horizonte. Ni elecciones, ni referéndum: libertad para los presos y aplicación de la «república catalana». Esas eran las consignas que sobrevolaban la marcha de la Assemblea Nacional Catalana en un momento en el que el soberanismo catalán reconoce estar desnortado y sin una estrategia común. La Guardia Urbana cifró la asistencia en un millón de personas, mientras que la entidad antisecesionista SCC la rebajó a 200.000. Delegación del Gobierno, a diferencia de años anteriores, no facilitó su cálculo.

«Pedimos que se prioricen los intereses colectivos a los de partido, que desde el Govern se haga balance de lo que se tenía (preparado) y lo que no, que os volváis a preparar para otro embate. No paséis del 'de la ley a la ley' y las 'estructuras de Estado' a decir que todo lo tiene que hacer la gente de la calle», ha advertido la presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie, al acabar la manifestación en un discurso que ha puesto al Govern, a los partidos independentistas y hasta al expresidente Puigdemont en su punto de mira.

La presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie
La presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie - ANC

La líder de la Assemblea también ha exigido a los dirigentes del «procés» que no «malbaraten» el trabajo hecho por el independentismo en los últimos años. «No digáis ahora que el 1-O no era un referéndum, que debemos implorar permisos que no llegarán nunca. No queremos que nos mandéis de nuevo donde estábamos cuando empezamos a subir este pico», ha añadido ante un público que, desde primera hora de la tarde, ha llenado la Diagonal entre la plaza de las Glorias y el Palacio de Pedralbes con camisetas rosadas con el imperativo lema «Hagamos la República Catalana».

Manifestantes en la Diagonal de Barcelona
Manifestantes en la Diagonal de Barcelona - INÉS BAUCELLS

La lista de Paluzié -que esta mañana ha asegurado que el independentismo erró al proclamar la independencia el año pasado cuando no estaba listo para ejercerla- ha seguido: Ha arremetido también contra los políticos fugados en Bélgica, Suiza y el Reino Unido, a los que ha exigido que trabajen para articular su labor en el «exilio». «Somos muy consciente de las dificultades, no os pedimos imposibles, pero sí rigor, honestidad y determinación», ha añadido.

Torra, desde Palau

A pesar de las altisonantes exigencias hechas en la calle por los representantes de las entidades independentistas -también de los Comités de Defensa de la República, que han tenido un papel protagonista en los parlamentos de este año- desde el Palau de la Generalitat, el presidente Quim Torra rebajaba las expectativas de lo que pedía en la Diagonal. Mientras los manifestantes exigían la liberación de los dirigentes independentistas presos, el president aseguraba a la prensa internacional que no tenía intención de dar este paso.

A pesar de ello, los dirigentes independentistas encarcelados han centrado la atención de la marcha, que según la Guardia Urbana de Barcelona ha congregado a, más o menos, un millón de personas. Sus rostros y nombres eran omnipresentes en pancartas, camisetas y carteles que desde primera hora de la mañana llenaban las calles de Barcelona. «Esto quizás no será rápido ni fácil, pero trabajaremos sin descanso para lograr la república sin abandonar nunca un diálogo sin renuncias», ha aseverado el vicepresidente de Òmnium Cultural, Marcel Mauri, antes de pedir a los dirigentes políticos del independentismo «unidad y sentido de Estado».