El presidente de CDC y de la Generalitat en funciones, Artur Mas (2d), junto al coordinador general del partido, Josep Rull (3d)
El presidente de CDC y de la Generalitat en funciones, Artur Mas (2d), junto al coordinador general del partido, Josep Rull (3d) - EFE

CDC se disolverá en su próximo congreso para fundar un «gran partido de centro»

Rull niega que la reconversión sea para tapar los casos de presunta corrupción que envuelven la formación

MadridActualizado:

Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) se disolverá en un plazo de «cuatro o cinco meses» para dar lugar a un nuevo partido de centro y soberanista, un anuncio que ha coincidido este lunes con la escalada de reproches entre la Generalitat y el Gobierno a cuenta del uso del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA).

«Cerramos un proyecto de éxito con la voluntad de abrir uno mejor para lograr y gestionar la independencia», ha explicado hoy el coordinador general de CDC, Josep Rull, tras la ejecutiva de la formación, que aspira a aglutinar otras formaciones de este signo bajo unas nuevas siglas con las que Convergència enterrará la etapa autonomista del fundador Jordi Pujol.

El partido da este paso tras ganar las elecciones catalanas con una coalición independentista inédita con ERC, pero sin haber logrado aún el apoyo de la CUP para investir a Artur Mas como president.

Y este paso coincide con la sombra de los casos de presunta corrupción de la familia Pujol y de la trama del 3 %, por la que fue detenido su tesorero, Andreu Viloca, ya incorporado a sus funciones en la sede de la calle Còrsega tras salir de la prisión preventiva.

Sin embargo, Rull ha negado que la reconversión de CDC sea para tapar estos casos, ya que la «razón básica es que han cambiado los objetivos», dado que la apuesta fundacional era buscar un reconocimiento «nacional» de Cataluña dentro de España y en estos momentos el fin es avanzar hacia la independencia.

Así, en el plazo de cuatro o cinco meses se creará el nuevo espacio político -aún sin nombre, aunque se descarta Democràcia i Llibertat- y acto seguido se celebrará el «congreso de la disolución» de CDC, que según Rull reducirá CDC a la mínima expresión para hacer una transición paulatina.

Estarán invitados a sumarse al nuevo espacio «de centro» los partidos que representen el liberalismo, socialcristianismo y la socialdemocracia, con el denominador común de la independencia, ha explicado Rull.

En busca de aliados

CDC plantea así una versión actualizada de la Casa Gran del Catalanismo que articuló Mas en 2007 cuando estaba en la oposición como líder de CiU, pero en este caso el aliado no será Unió, sino que se lanzan invitaciones a Reagrupament y Demòcrates de Catalunya, con los que Convergència ya se ha aliado en la coalición Democràcia i Llibertat para el 20D.

Pero Demòcrates de Catalunya, una escisión de Unió que ha defendido la necesidad de unidad del soberanismo, ha reivindicado hoy su propia soberanía como partido y ha recalcado que Democràcia i Llibertat es una coalición «puntual» para el 20D.

El anuncio de la disolución de CDC se ha producido en pleno conflicto entre la Generalitat y el Govern por las condiciones del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA).

Conflicto por el FLA

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha exigido a la Generalitat cumplir «cuanto antes» la condición de no usar los 3.038 millones del FLA en gastos independentistas y ha anunciado una investigación sobre los 1.300 millones que Cataluña no contabilizó.

La candidata del PSC a las elecciones generales, Carme Chacón, ha reprochado que ambos ejecutivos «se estén dando bastonazos» con el FLA, ya que esto perjudica «a todos los catalanes».

De forma extraordinaria, el presidente de la Generalitat en funciones, comparecerá mañana ante los medios tras la reunión semanal del ejecutivo catalán para explicar la respuesta a las condiciones del FLA y el estado de las negociaciones con la CUP.

CDC está «compactada» en el objetivo de cerrar un acuerdo con la CUP antes de la campaña electoral del 20D, aunque no ha descartado que se alargue este plazo ni tampoco la posibilidad de unos nuevos comicios catalanes.

Por parte de ERC, el número uno de la lista por Barcelona para las generales, Gabriel Rufián, ha asegurado que su partido «nunca ha puesto ninguna condición» en las negociaciones entre Junts pel Sí y la CUP para conformar un gobierno independentista, porque para ERC «no hay otro plan que el acuerdo».