Un momento de la obra
Un momento de la obra - ABC
TEATRO

Carmen Machi, la monja copista

La comedia distópica «La autora de Las Meninas» nos traslada a la España de 2037

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En los presupuestos económicos de los estados siempre se ha planteado la vieja disyuntiva entre cañones y mantequilla. Como los cañones los sigue pagando el amigo americano -Trump se queja con razón-, la decadente Europa modifica la ecuación con mantequilla o cultura. Y de eso va «La autora de Las Meninas», comedia distópica que nos traslada a la España de 2037, cuando un gobierno podemita -aquí se llama Pueblo en Pie- decide que el cuadro de Velázquez sea vendido para así enjuagar las deudas del Estado. Para conservar la presencia velazqueña en el Prado, la ministra de eso que en su día se llamó Cultura contrata a Sor Ángela: esta monja, famosa por la perfección de sus copias, habrá de realizar una réplica de Las Meninas. La presencia turbadora del vigilante del museo (Francisco Reyes), estudiante de Humanidades que incita a la copista a introducir «aportaciones» propias en la obra, trastocará la personalidad de Sor Ángela.

Apoyado en la carismática Carmen Machi -también protagonista de «La tortuga de Darwin» e «Historia de una zorra»- Ernesto Caballero plantea -ochenta años después de «la obra de arte en la época de la reproductibilidad mecánica» de Benjamin-, la crisis que la pintura desde la invención de la fotografía y que tuvo su culminación con el «ready-made» de Duchamp y las sopas Campbell de Warhol. Dadaísta rediviva, Sor Ángela se mete en el cuadro de Velázquez para «reinterpretarlo» desde el siglo XXI. Otros guiños del autor y director -más coyunturales- remiten a una izquierda que observa la tradición cultural desde las anteojeras de la vieja lucha de clases. Moraleja: el ninguneo de las humanidades es común a todas las ideologías políticas.

Mireia Aixalà encarna el desprecio hacia una cultura que juzga reaccionaria, mientras que el vigilante del museo -muy bien Francisco Reyes--revela la conciencia del humanismo desplazado por el darwinismo económico global. El tercer vector de Caballero -un tanto tópico- apunta a la represión sexual de la monja: la sobada teoría teresiana que identifica la mística con el orgasmo.

El autor plantea demasiadas variantes en una obra satírica que pecaría de redundante si no la protagonizara una Carmen Machi en estado de gracia.

Autor y director: Ernesto Caballero. Escenografía e iluminación: Paco Azorín. Intérpretes: Carmen Machi, Mireia Aixalà, Francisco Reyes. Teatre Goya, 24 de abril