Sereno del primer tramo de la calle Ayala de Madrid, en 1976
Sereno del primer tramo de la calle Ayala de Madrid, en 1976 - ARCHIVO ABC

Vuelve el sereno, sin pito y con móvil

Santa Coloma de Gramenet desempolva la figura del agente cívico nocturno para reducir la percepción de inseguridad en la calle

BarcelonaActualizado:

Sin silbato, chuzo, gorro ni su ruidoso manojo de llaves pero con el mismo objetivo de garantizar la tranquilidad en la calles durante la noche. El sereno, el vecino que protegía históricamente durante la madrugada la paz en la vía pública y que a principios de los ochenta acabó desapareciendo, vuelve a irrumpir en España, eso sí, con una versión actualizada en la que el móvil es la herramienta indispensable.

Aún con un «look» diferente, la función será similar: si hace décadas se encargaban de regular el alumbrado público, abrir y cerrar portales y evitar los robos, ahora vuelven con el objetivo prioritario de velar por una ciudad ordenada y cuidada. Gijón, Oviedo, Murcia, Vigo, Cáceres, Calatayud o algunos barrios de Madrid ya han recuperado esta figura nostálgica y ahora la desenpolvará Santa Coloma de Gramenet (Barcelona), la novena ciudad más poblada de Cataluña.

Los responsables del municipio metropolitano inciden en que el sereno no vuelve por la inseguridad en sí sino por la sensación de desconfianza en la vía pública que va al alza hoy en día, en parte por la magnificación que fomentan las redes sociales de situaciones puntuales, aseguran. En ningún caso llegan para sustituir a las fuerzas policiales, añaden. «Detectarán actitudes preocupantes pero no perseguirán las actividades delictivas. Un sereno no hará de policía local ni al revés. Harán tareas diferenciadas pero complementarias para dar la mayor seguridad a la ciudad», reiteró ayer Núria Parlon, alcaldesa del municipio.

Entre sus funciones, algunos ejemplos: resolver averías de alumbrado, detectar actos incívicos como la quema de contenedores o los excesos de ruido, acompañar a mujeres que regresan solas a casa o a personas mayores que necesitan ir a la farmacia de guardia, a urgencias o a tirar la basura, orientar a vecinos que estén perdidos, controlar que los vehículos estén bien estacionados, o garantizar que las papeleras y contenedores no rebosen.

De momento habrá dieciséis agentes cívicos nocturnos y dos encargados que empezarán a trabajar en marzo, justo cuando empieza la época de mayor uso intensivo del espacio público. En sus rutinas estará hacer itinerarios periódicos para peinar toda la ciudad, priorizando los puntos susceptibles de incivismo. Además, se habilitará un teléfono en el que podrán recibir demandas ciudadanas, como el aviso de un fallo de farolas o una petición de acompañamiento. Para ello irán pegados a dispositivos móviles y en patrullas mixtas de dos en dos. El proyecto nace con un presupuesto de 400.000 euros anuales.

Igual que muchos de los serenos que «patrullan» por España, los de Santa Coloma también trabajarán de 23 a 7 horas, todos los días del año, excepto el 18 de octubre, que es la festividad del Sereno. En eso, el sereno tampoco habrá cambiado.