El turista agredido ha denunciado este viernes la agresión - EFE

El turista agredido por los manteros en Barcelona: «El golpe que me dieron fue para matarme»

Los Mossos abren una investigación para identificar y detener a los atacantes

BARCELONAActualizado:

«Lo pasé muy mal porque estaba a punto de muerte. El golpe que me dieron ellos fue para matarme, a la vena, fue para matarme», recordaba este viernes José Bravo, el turista norteamericano al que un grupo de manteros agredió el pasado miércoles en plaza Cataluña después de intentar defender a una mujer a la que los vendedores ambulantes habían increpado. «Yo venía caminando por la plaza con mi familia y vi que un grupo de africanos estaba atacando a una mujer, sin que nadie la defendiera. Crucé la calle y me puse a defender a la señora y todos ellos me empezaron a atacar después de eso», rememoraba José, oriundo de Miami (EE.UU.), en declaraciones a Efe TV.

El turista, que acabó ingresado en el Hospital Clínico por los golpes que recibió en la cabeza, ha regesado plaza Cataluña poco antes de denunciar en la comisaría de Ciutat Vella y con la ayuda del consulado de Estados Unidos en Barcelona una agresión que hizo saltar las alarmas de toda la oposición municipal y de colectivos como el Gremio de Hoteles y la Plataforma Afectados por el Top Manta, que insistieron una vez más en la necesidad de acabar de forma urgente con la venta ambulante.

También el Ayuntamiento de Barcelona, a través de la teniente de alcalde de Derechos Sociales, Laia Ortiz, ha condenado «con toda firmeza» los hechos, aunque rechaza de plano la idea de que la venta ambulante ilegal goce de impunidad en la capital catalana. «Hemos trabajado todo el mandato intensamente para abordar este problema, hablando con el Síndic de Greuges y con las diferentes instituciones implicadas», ha señalado antes de recordar que en 2017 se interpusieron 70.000 sanciones por venta ambulante. Unas explicaciones que, sin embargo, seguían sin convencer a la oposición. Así, mientras que el líder del PP en el ayuntamiento, Alberto Fernández, reclamaba el «desalojo exprés» «de vendedores de top manta de las calles de la capital catalana y afeaba a Colau su permisividad, ERC abogaba por «reconvertir el problema del top manta para erradicar el régimen de explotación laboral».

Por el momento, y mientras el ayuntamiento estudia si se persona como acusación particular en el proceso –«ahora mismo todavía se está investigando el conjunto de los hechos», asegura Ortiz–, los Mossos d’Esquadra han abierto este viernes una investigación para identificar, localizar y detener a los manteros que agredieron al turista estadounidense. Con todo, las pesquisas son poco consuelo para un José Bravo que reconcía ayer que se va con «mala imagen» de la ciudad. Máxime después de que, tal y como denunció, nadie del gobierno ni de la alcaldía de Barcelona le haya llamado para saber cómo se encuentra.