El obispo de Zamora Gregorio Martínez Sacristán, en una imagen de archivo
El obispo de Zamora Gregorio Martínez Sacristán, en una imagen de archivo - ICAL

Fallece el obispo de Zamora, Gregorio Martínez Sacristán

Vinculado a la Diócesis castellano y leonesa desde 2006, ha muerto a los 72 años de edad

Zamora Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

La Diócesis de Zamora ha comunicado el fallecimiento de su actual obispo, don Gregorio Martínez Sacristán, a los 72 años de edad. El prelado, que nació en la localidad madrileña de Villarejo de Salvanés, pueblo hoy enmarcado en la diócesis de Alcalá de Henares, fue ordenado en 1971, en la diócesis de Madrid, y desde 2006 ha estado vinculado a la diócesis zamorana.

Según un comunicado enviado por el Obispado, a lo lardo de este viernes darán a concer dónde quedará instalada la capilla ardiente, «así como el día y la hora de la misa exequial».

Recuerdan también que el ministerio sacerdotal de Martínez Sacristán estuvo vinculado vinculado a la diócesis de Madrid -la parroquia del pueblo madrileño de Colmenar de Oreja fue su primer destino- y que tras un paréntesis de dos años para cursar estudios en París, regresó a España para ejercer en la parroquia del madrileño barrio de Santa Eugenia.

También fue, de 1988 a 1995, director del Instituto de Teología a distancia; colaborador en la parroquia de San Vicente Ferrer, de 1983 a 2002; y miembro y relator del III Sínodo diocesano de Madrid, durante el año 2005.

Desde el año 1995, fue delegado diocesano de Catequesis; profesor de Catequética en la Facultad de Teología San Dámaso; colaborador en la parroquia de San Ginés de Madrid, desde 2002; y miembro del Consejo Presbiteral, desde el año 2003.

El 15 de diciembre de 2006 fue nombrado Obispo de Zamora y tomó posesión de la diócesis el 4 de febrero de 2007, consagrado por Antonio María Rouco Varela y sustituyendo al frente de la diócesis a Casimiro López.

«Encomendamos al Señor al que ha sido nuestro Obispo estos últimos casi 13 años; pedimos al Dios de la vida que lo acoja en su seno y lo resucite en el último día. Que descanse en la paz de Dios», ha señalado la Diócesis en el citado comunicado.