Aeródromo de Casarrubios del Monte donde se proyectará el segundo aeropuerto de Madrid
Aeródromo de Casarrubios del Monte donde se proyectará el segundo aeropuerto de Madrid - ABC

Casarrubios tiene el visto bueno de Madrid para ser el segundo aeropuerto

Está pendiente de un estudio de compatibilidad aérea y del Plan de Singular Intéres de Castilla-La Mancha

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El antiguo proyecto de construir en el aeródromo de Casarrubios del Monte-El Álamo el segundo aeropuerto comercial de Madrid de carácter privado, complementario y alternativo al de Barajas, con una inversión inicial de 148 millones de euros, está alcanzando sus últimas fases antes de poder ser ya una auténtica realidad. Así lo ha anunciado la empresa promotora del mismo, Air City Madrid Sur, ya que como ha confirmado a ABC uno de sus promotores, Javier Ruedas, el proyecto cuenta ya con algunos permisos que son imprescindibles para su ejecución, como es la aprobación de Proyecto de Alcance Regional (PAR) por parte de la Comunidad de Madrid.

Esta nueva infraestructura sería la ampliación del actual aeródromo situado en el término de la localidad toledana de Casarrubios del Monte, aunque el 40 por ciento del terreno que ocupa pertenece a la Comunidad de Madrid. Este proyectado segundo aeropuerto comercial de Madrid está situado a unos 30 kilómetros al suroeste de la capital madrileña y el objetivo es dedicarlo a aerolíneas low cost. Las previsiones de sus impulsores, que en estos momentos se encuentran trabajando en la tramitación administrativa tanto en Madrid como en Castilla-La Mancha, es que eche a andar en 2023 y prevé en 10 años operar 55.000 vuelos anuales con 7 millones de pasajeros.

Aeródromo consolidado

El proyecto de Casarrubios engloba también el que en su día surgió en El Álamo, que se vino abajo al fracasar el proyecto de Eurovegas. El aeródromo de Casarrubios, que se puso en funcionamiento en 1992, se ha mantenido en el tiempo y hoy día allí están instaladas 50 empresas con 300 empleados. Además, más de 300 aeronaves realizan unos 70.000 despegues y aterrizajes anuales en vuelos de formación, recreativos o fotográficos.

Lo importante del proyecto, según Javier Ruedas, «es que ya hay un aeropuerto y un espacio aéreo concesionado que habría que ampliar», una tramitación que ya está avanzada tanto en Madrid como en Castilla-La Mancha.

En lo que respecta a la Comunidad de Madrid, hace tiempo que la empresa cuenta con la capacidad económica y técnica para llevar a cabo el proyecto, a expensas de superar un estudio ambiental. En concreto, el proyecto cuenta, según información a la que ha tenido acceso ABC, con el reconocimiento por parte de la Comunidad de Madrid como Proyecto de Alcance Regional (PAR).

Pero además el nuevo aeropuerto precisa de un estudio de compatibilidad aérea con otros aeródromos, trámite que está gestionando con el Ministerio de Fomento. A este respecto, la empresa promotora es optimista, puesto que es el único emplazamiento disponible en la Comunidad de Madrid, dada su su distancia con Barajas.

El terreno contemplado en el proyecto tiene un 70 por ciento en la Comunidad de Madrid (Navalcarnero y El Álamo) y un 30% en Toledo (Casarrubios). La inversión inicial prevista de 148 millones de euros, toda ella privada tanto de fondos propios como de otras vías de financiación, iría destinada a la adquisición de los terrenos colindantes al aeródromo existente, con preacuerdo ya existentes, a la construcción de una nueva pista de 3,2 kilómetros, la ampliación de la existente, construir una torre de control, una terminal de 15.000 metros cuadrados, hangares, instalaciones de mantenimiento y dos accesos desde la A-5 y la R-5.

Las previsiones apuntan a que las obras comenzarían en 2020 y que en el primer año de actividad, 2023, se alcanzarían los 300.000 pasajeros de aviación comercial. En 10 años, se habrán multiplicado por más de 20, hasta 6,8 millones, con más de 50.000 operaciones al año. A eso se sumaría el tráfico de los jets privados, y la actividad de de carga y la general.

Proyecto de singular interés

El otro requisito administrativo corresponde a Castilla-La Mancha. En este sentido, el portavoz del Gobierno, Nacho Hernando, explicó que el proyecto requiere realizar un Proyecto de Singular Interés (PSI) pero, al comprender dos regiones, la tramitación final la llevará el Gobierno de España.

También se pronunció al respecto el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, quien confirmó que lleva tiempo trabajando de mutuo acuerdo con su homólogo de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido, para desarrollar la ampliación del aeródromo de Casarrubios del Monte como segundo gran aeropuerto comercial en la capital de España.

Este proyecto, según dijo, se transformará en un «importante eje de crecimiento» para el futuro en la comunidad autónoma, y beneficiará muy particularmente también a zonas como Talavera de la Reina y su comarca.

García-Page se felicitó de que, «por fin y tras muchos años», esté empezando a cuajar este proyecto para desarrollar un «importantísimo aeródromo privado pero con vocación e interés público», que por sí mismo puede significar «un importante crecimiento del PIB». No obstante, recordó, no se podrá hacer ninguna instalación «si no hay acuerdo» entre ambas comunidades, motivo por el cual ya se han sucedido las reuniones con los últimos presidentes autonómicos de Madrid.

A pesar de que será una instalación «distinta» al aeropuerto de Madrid-Barajas Adolfo Suárez, «que desarrolla por sí mismo cien mil puestos de trabajo», puede tener una «vocación de futuro y de expansión tremenda», que resulta muy necesaria en el centro de España «y que será una oportunidad de desarrollo empresarial tremenda hacia el eje de la A-5», señaló.